5 poesías de Juan Ramón Jiménez para niños preciosas

Algunas poesías cortas del poeta español para los más pequeños

Juan Ramón Jiménez (1881-1958) fue uno de los poetas españoles más importantes y uno de los que más influyeron en la llamada ‘Generación del 27’. Aquí encontrarás una fantástica selección de poesías de Juan Ramón Jiménez para niños.Son poesías muy cortas, muy descriptivas y llenas de metáforas.

Una selección con 5 poesías de Juan Ramón Jiménez para niños

5 poesías de Juan Ramón Jiménez para niños

Conocido sobre todo por su obra ‘Platero y yo’, Juan Ramón Jiménez nos dejó infinidad de versos, muchos de ellos especialmente dedicados al público más joven. Fue Premio Nobel de Literatura en el año 1956, justo dos años antes de morir. Sin duda, fue el reconocimiento a toda una vida dedicada a la lírica de una forma muy especial. Las poesías del poeta de Huelva llevan su sello particular. Su poesía busca la perfección, ya que pare él, la perfección era sinónimo de belleza. ¿Lo reconocerás en todas estas poesías? ¡Descúbrelas junto a tu hijo!

1. Una poesía de Juan Ramón Jiménez para jugar: ‘El chamariz en el chopo’

Esta poesía es fantástica para jugar con los niños. Puedes ayudarle a memorizarla y después hacer la pregunta de ‘¿Y qué más?’ para que él participe y responda. Como verás, además incluye preciosos símiles y metáforas, que se van encadenando uno detrás de otro, como ‘el cielo en el agua’ (porque es azul por el reflejo del cielo), ‘el agua en la hojita nueva’ (para referirse al rocío)…

El chamariz en el chopo

-¿Y qué más?

El chopo en el cielo azul

-¿Y qué más?

El cielo azul en el agua

-¿Y qué más?

El agua en la hojita nueva

-¿Y qué más?

La hojita nueva en la rosa

-¿Y qué más?

La rosa en mi corazón

-¿Y qué más?

¡Mi corazón en el tuyo!

2. Una poesía para describir un paisaje: El valle

Con esta poesía podrás ayudar a tu hijo a describir un paisaje. Ayúdale con algunas metáforas como ‘las estrellas se morían’ (porque estaba amaneciendo y ya apenas se podían ver). Además, seguro que con él aprende nuevo vocabulario:

Anda el agua de alborotada.
Romance popular).

Doraba la luna el río

(¡fresco de la madrugada!)

Por el mar venían las olas

teñidas de luz de alba.

El campo débil y triste

se iba alumbrando. Quedaba

el canto roto de un grillo,

la queja oscura del agua.

Huía el viento a su gruta,

el horror a su cabaña;

en el verde de los pinos

se iban abriendo las alas.

Las estrella se morían,

se rosaba la montaña;

allá en el pozo del huerto,

la golondrina cantaba.

3. Verde verderol, un poema sobre un ave

Con esta poesía también podrás trabajar las descripciones, pero de forma más poética. Todo gira en torno a un pájaro similar a los gorriones, el verderón, al que el poeta llama verderol.

Verde verderol

¡endulza la puesta del sol!

Palacio de encanto,

el pinar tardío

arrulla con llanto

la huida del río.

Allí el nido umbrío

tiene el verderol.

Verde verderol

¡endulza la puesta del sol!

La última brisa

es suspiradora,

el sol rojo irisa

al pino que llora.

¡Vaga y lenta hora

nuestra, verderol!

Verde verderol

¡endulza la puesta del sol!

Soledad y calma,

silencio y grandeza.

La choza del alma

se recoje y reza.

De pronto ¡belleza!

canta el verderol.

Verde verderol

¡endulza la puesta del sol!

Su canto enajena

(¿se ha parado el viento?)

el campo se llena

de su sentimiento.

Malva es el lamento,

verde el verderol.

Verde verderol

¡endulza la puesta del sol!

4. La verdecilla o Verde es la niña, una poesía llena de metáforas

¿Cómo es posible que una niña pueda ser verde, pensarás? Para Juan Ramón Jiménez, los colores eran el reflejo de ciertas emociones y sensaciones. Así, la primavera, la frescura y la inocencia eran verdes. El verde simboliza vida, belleza, hermosura… De ahí la niña verde, una metáfora que puedes explicar a tu hijo. Este poema nos informa de que algo realmente hermoso está llegando. ¿Qué será?:

Verde es la niña. Tiene

verdes ojos, pelo verde.

Su rosilla silvestre

no es rosa ni blanca. Es verde.

¡En el verde aire viene!

(La tierra se pone verde)

Su espumilla fulgente

no es ni blanca ni azul. Es verde.

¡En el mar verde viene!

(El cielo se pone verde)

Mi vida le abre siempre

una puertecita verde.

5. ‘La paz’: toda una declaración de intenciones

No todo son descripciones en las poesías de Juan Ramón Jiménez. También existen declaraciones tan poderosas como esta: la importancia de conquistar la paz interior. ¿Qué es para ti sentir paz interior? Mira cómo lo describe aquí el poeta andaluz:

Hallarme en las manos

jazmines con sol,

con el primer sol;

saber que amanece

en mi corazón;

oír en el alba

una sola voz…

Eso quiero yo.

Regresar sin odios

cerrar sin pasión;

soñarme en las manos

celindas con sol,

el último sol;

dormir escuchando

una sola voz…

Eso quiero yo.

Características de las poesías de Juan Ramón Jiménez

El poeta de Huelva pasó por varias etapas y sus poesías varían entre las más sensitivas, descriptivas y ligeramente modernistas hasta las más puras y espirituales. Así, verás que la mayoría de poemas más indicados para los niños los escribió durante esa primera etapa, en la que también publicó su famoso ‘Platero y yo’.

Las poesías de Juan Ramón Jiménez son fantásticas para enseñar a los niños. Pueden usarlas para trabajar la memoria, porque son poemas cortos y con rima, muy sencillos de retener. También pueden usarlos para ampliar el vocabulario y por supuesto, para incentivar el pensamiento abstracto y mejorar la comprensión lectora. Utiliza para ello las metáforas de los poemas y explica a tu hijo qué significan.

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