7 consejos para mejorar la autoestima en los niños

Por qué es tan importante la autoestima para niños y mayores

Si piensas que puedes hacerlo, lo haces. Y si crees que eres capaz, lo consigues. Si luchas por llegar a la meta… ¡llegas! No existen recetas aritméticas ni complejas fórmulas. Todo reside en la confianza que tengas en ti mismo y lo que te aprecies, en la autoestima. Y no, no se trata de sentirse un super héroe o un ser superior. Solo un humilde humano capaz de lograr todo lo que se proponga.

Te contamos por qué es tan importante la autoestima en niños y mayores y te damos 7 consejos para mejorar la autoestima en los niños.

Por qué es tan importante la autoestima (también para los adultos)

Autoestima infantil

Imagina una carrera en donde solo participan dos niños: uno de ellos cree firmemente en sus posibilidades. Ha entrenado duro y aunque no ha hecho el mejor tiempo, sabe que puede conseguirlo por su determinación; el otro niño corre más veloz, pero tiene miedo de no dar la talla ese día. Están sus padres presentes, mucha gente que fija sus ojos en él… siente que puede tropezarse y tirar todo por la borda. ¿Quién piensas que tiene más posibilidades de ganar esa carrera?

Para que veas lo importante que puede llegar a ser la autoestima, la confianza en uno mismo, capaz de sacar joyas de las profundidades de la mina, de aportar brillo a aquellas que no brillaban… Con una buena autoestima se consiguen superar obstáculos y no perder la concentración en el objetivo.

Sin embargo, no es algo con lo que nacemos. Debemos formarla y fortalecerla desde la infancia. Un adulto que fue un niño con poca autoestima, será un adulto con miedos, dudas y poca iniciativa. Pero si ese niño con baja autoestima consigue fortalecerla a lo largo del tiempo, conseguirá ser un adulto fuerte, decidido, con pensamiento positivo y muchas posibilidades de conseguir alcanzar sus sueños.

Aquí tienes 7 consejos para mejorar la autoestima de los niños

Es cierto que la personalidad favorece a tener más o menos autoestima. Los niños más retraídos tienden a tener una autoestima más baja que aquellos que son extrovertidos y más sociables. Por eso es bastante frecuente ver cómo un niño más retraído suele quejarse de cosas de él mismo que no le gustan. También les sucede por ejemplo a los niños más perfeccionistas y exigentes consigo mismos: su autoestima es más baja porque se exigen tanto que nunca creen estar al máximo nivel. Niños que aún sacando un notable en las notas, se entristecen pensando que tenían que haber sacado un 10…

Pero la autoestima puede mejorarse, fortalecerse, y conseguir su don transformador. ¿Cómo? Con todos estos consejos:

1. Valora de forma positiva a tu hijo, porque eres su referente: La autoestima se forja hasta la adolescencia a raíz sobre todo de lo que el niño piensa que creen de él las personas más cercanas e influyentes. Sobre todo, sus padres. Si el niño piensa que sus padres esperaban más de él, sentirá que comete fallos y que tiene muchas cosas que mejorar. Su autoestima será más baja porque cree que está defraudando a las personas que más quiere. Cuidado. No olvides felicitarle por sus pequeños logros y anteponer siempre lo positivo a lo negativo.

Más consejos para mejorar la autoestima de los niños

2. Tampoco te excedas para evitar una autoestima excesiva: No se trata de halagar constantemente al niño por todo. De hecho, esto puede ser contraproducente. Tan malo es una baja autoestima como una autoestima excesivamente alta, que encamine al niño hacia la tiranía y la prepotencia. Ya sabes que la virtud se encuentra en el justo medio. Ese es precisamente el punto que debes buscar.

3. Ayuda a tu hijo a conocerse más: A los niños les cuesta ver lo bueno y lo malo que hay dentro de ellos. Tampoco saben reconocer sus grandes logros. Ese auto análisis que tanto cuesta también a los adultos, es más complejo en el caso de los niños. Puedes ayudarle resaltando de vez en cuando sus cualidades y recordándole aquello que ha conseguido por sí mismo y diciendo también, por qué no, aquello que puede mejorar, pero terminando siempre con sus cualidades de nuevo. Usa la técnica del Sándwich: primero enumeras sus virtudes, luego aquello que puede mejorar y recuerda de nuevo todas sus habilidades y puntos fuertes. Tu hijo debe quedarse siempre con lo positivo. Recuérdaselo de vez en cuando para que no se le olvide, y repasa con él si fortaleció sus puntos fuertes y mejoró aquello que debía cambiar.

Cómo puedes ayudar a mejorar la autoestima de tu hijo

4. Nada de etiquetas: Las ‘etiquetas’ hacen muchísimo daño a los niños. Si tú tiendes a decir que tu hijo es ‘malo’ o ‘tímido’ y él lo escucha constantemente, llegará a creer que efectivamente es así, y se afianzará más en esa postura. Puedes decir a tu hijo que tuvo un mal comportamiento sin tener que decir ‘eres malo’, o que le costó mucho jugar con otros niños en la fiesta sin tener que decir ‘qué tímido eres’.

5. A los niños les encantan las responsabilidades: Cuando le ofreces a un niño una responsabilidad (acorde a su edad) se siente importante, mayor, autónomo, y esto afianza la confianza en sí mismo y la tuya en él. Piensa que crees en él, que le ves capaz de hacer lo que le pides, y se genera una maravillosa dosis de autoestima positiva. Puedes proponerle regar las plantas ‘porque sé que lo vas a hacer estupendamente’, o si es más mayor, recoger la mesa ‘porque eres mayor y eres capaz de llevar todo perfectamente’. Dejar que los niños ayuden en casa es positivo para todos, pero sobre todo para ellos y para su autoestima.

El cariño que todo lo puede

6. Evita la sobreprotección: Si te pasas el día constantemente solucionando sus problemas, el mensaje que transmites a tu hijo es: ‘te arreglo yo las cosas porque tú no sabes ni eres capaz de hacerlo’. ¿Cómo crees que tendrá tu hijo su autoestima si piensa que no confías en sus posibilidades para solucionar problemas? La sobreprotección es el peor mal que puedes hacer a tu hijo, aunque pienses que le estás protegiendo. En realidad no lo haces, sino que le enseñas a tener miedo y a desconfiar de sí mismo. En lugar de sobreprotegerle, debes ayudarle a resolver sus problemas dando alguna pista. Si en lugar de atarle siempre los cordones le recuerdas: ‘haz las orejas del conejo como te enseñé e inténtalo… aunque te quede flojo, lo habrás conseguido’, le estarán animando a resolver por sí mismo los problemas. Lo intentará y al final, lo conseguirá, y se sentirá importante y capaz de lograr los retos que se plantee.

7. Nunca olvides demostrarle tu amor: Los abrazos y los besos son más poderosos que todas las palabras que puedas ofrecer a tu hijo. No olvides nunca mostrarle tu amor y confianza en él mediante el cariño, porque le dará seguridad y fuerza para enfrentarse a todos los obstáculos.

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