Alí Babá y los cuarenta ladrones. Cuento clásico para niños

Un cuento infantil sobre la humildad y la astucia

El cuento de ‘Alí Babá y los cuarenta ladrones’ pertenece a la colección de relatos recogidos en ‘Las mil y una noches’. En realidad el destinatario en un principio es un público adulto, pero aquí encontrarás una versión adaptada para que también lo pueda leer tu hijo. Descubre este gran cuento clásico para niños que nos habla, entre otras cosas, de avaricia, humildad y sobre todo, astucia.

Un cuento clásico adaptado para los niños: Alí Babá y los cuarenta ladrones

El cuento de Alí Babá y los cuarenta ladrones para niños

Cuentan que hace mucho vivía en Persia un hombre muy humilde que se dedicaba a cortar leña para luego venderla en el mercado. Se llamaba Alí Babá. Su hermano menor, de nombre Cassim, sin embargo, se había casado con una mujer muy rica y siempre presumía de su enorme fortuna. De hecho, contaban hasta con una esclava muy inteligente que se llamaba Margiana.

Un día, Alí Babá cortaba leña en lo alto de un árbol, cuando de pronto vio llegar en medio de una inmensa humareda de polvo y arena a un grupo muy numeroso de jinetes. Pararon justo al lado de donde él estaba y pudo contarlos: ¡Eran cuarenta!

Entonces vio que se dirigían hacia una gran roca con numerosas bolsas llenas de oro. Al llegar, dijeron:

– ¡Ábrete, Sésamo!

La piedra se apartó y los jinetes, que Alí Babá entendió que eran ladrones, entraron para después salir, al cabo de unos minutos, con las bolsas vacías. Entonces, uno de ellos, el que parecía el cabecilla del grupo de ladrones, dijo:

– ¡Ciérrate, Sésamo!

Y la enorme piedra volvió a tapar la entrada a la misteriosa cueva.

Alí Babá descubre el tesoro de los ladrones

El bueno de Alí Babá estaba muerto de miedo, y apenas se movió de entre las ramas. Esperó a que los ladrones se fueran, y luego bajó hasta la piedra, dijo las palabras mágicas…

– ¡Ábrete, Sésamo!

Y luego entró. ¡Menuda maravilla! La cueva no era una oscura gruta, sino que estaba muy iluminada por antorchas y lámparas de aceite. Se veían lujosas telas decorándola, y estaba repleta de sacos llenos de oro y piedras preciosas. El hombre, cargó un saco con monedas de oro y lo cargó a su mula. Cuando llegó a su casa, le contó todo a su mujer y enterraron bien el dinero para utilizarlo solo según lo fueran necesitando.

Pero la mujer de Alí Babá quería contar cuántas monedas había, y fue a casa de su cuñada para pedir un medidor de trigo. La mujer, extrañada por esa petición, untó antes el recipiente con una grasa viscosa, de tal forma, que al recibirlo de vuelta, vio en el fondo pegada una moneda de oro. Intrigada, pidió a su marido que investigara.

La avaricia del hermano de Alí Babá

Cassim fue a hablar con su hermano, y éste no pudo mentir, así que le llevó hasta la cueva y le enseñó todo. El avaricioso de Cassim pensó que esa misma noche iría él a robar a la cueva, y se marchó con diez mulas. Al llegar, pronunció las palabras mágicas:

– ¡Ábrete, Sésamo!

Entró y la puerta se cerró tras él. Cargó todos los sacos que había llevado con oro, pero al intentar salir, ya había olvidado las palabras, y comenzó a probar sin éxito con otras muchas:

– ¡Ábrete, trigo! ¡Ábrete, cebada! ¡Ábrete, girasol!

El hombre se puso muy nervioso, más aún a la mañana siguiente, cuando escuchó que la puerta se abría y entraban los ladrones. Al verle, los ladrones acabaron con su vida y dejaron su cuerpo a la salida de la cueva.

Alí Babá, alertado por la mujer de Cassim, quien no había vuelto a ver a su marido desde la noche anterior, fue a la cueva y encontró allí el cuerpo de su hermano. Para que nadie se enterara de su asesinato, pensó en cómo podía fingir una muerte natural.

– ¡Ya lo tengo!- dijo Alí Babá- Pediré ayuda a la esclava de mi hermano, Margiana, que es muy inteligente. Ella puede ir a pedir una medicina al médico para avisar de que mi hermano está muy enfermo… Luego anunciaremos su muerte.

Y así lo hicieron, y además llevaron a la casa a un zapatero que no les conocía, para que cosiera sus heridas y nadie sospechara nada.

Los ladrones intentan vengarse de Alí Babá

Sin embargo, los ladrones regresaron a la cueva, y al ver que el cuerpo de su víctima no estaba, mandaron a uno de ellos al pueblo a investigar. Hablando con el zapatero, éste les contó que hacía poco había cosido las heridas a un muerto, y llevó al que investigaba hasta la casa de Alí Babá.

El ladrón hizo una marca con pintura en la puerta de la casa para indicar al resto de sus compañeros en dónde debían entrar, pero Margiana, que es muy lista, al ver la marca, intuyó que no sería nada bueno, e hizo la misma señal en todas las puertas de las casas de la zona.

Los ladrones, desorientados, pensaron en otro plan. Volvieron a llevar al zapatero al mismo lugar para apuntar bien las señas de la casa de Alí Babá. Se hicieron con 40 tinajas de aceite, pero solo llenaron una. En el resto se escondieron 39 ladrones. El cabecilla se hizo pasar por comerciante, y llegó hasta la casa de Alí Babá esa misma noche.

Margiana consigue derrotar a los ladrones

El ladrón pidió a Alí Babá que le dejara dormir esa noche allí, porque estaba de paso. El hombre, que era bondadoso, le dejó una habitación. Las tinajas con el resto de ladrones quedaron en el patio, a la espara de una señal para salir y matar a Alí Babá.

Pero Margiana, que estaba en la cocina, se había quedado sin aceite, y pensó en tomar un poco prestado de una de las tinajas. Sin embargo, al acercarse a una, escuchó:

– ¿Es ya la hora? ¿Salimos ya a a matar a Alí Babá?

Como era muy inteligente, de nuevo se dio cuenta de lo que pasaba, y respondió con voz más varonil:

– No, no, aún no.

Fue a la cocina y comenzó a hervir cacerolas enormes de agua. Después las vertió en cada una de las tinajas, muriendo así todos lo ladrones. El cabecilla del grupo, cuando bajó a dar la señal del ataque, descubrió lo que había pasado y salió corriendo despavorido para no volver jamás.

Por su parte, Alí Babá y su familia pudieron vivir tranquilos el resto de sus días, aprovechando las monedas de oro que poco a poco sacaban de la cueva solo cuando las necesitaban.

Valores que podrás trabajar con este cuento popular

Con este interesante cuento oriental, puedes trabajar estos valores con tu hijo:

– El valor de la humildad.

– Por qué es tan mala la codicia.

La inteligencia y astucia para evitar un problema.

Reflexiones sobre el cuento de Alí Babá para niños y mayores

Este cuento clásico, incluido en el gran libro ‘Las mil y una noches’, nos hace reflexionar sobre numerosos aspectos:

La avaricia rompe el saco: Entre los dos hermanos de esta historia, había una gran diferencia. Así, mientras que el mayor, Alí Babá, era humilde y más prudente, el hermano pequeño se dejó llevar por la avaricia y ésta terminó por acabar con su vida. Un mensaje muy claro que nos advierte sobre el peligro de la codicia.

La inteligencia como herramienta para solucionar problemas: Ante la insistente intención de los ladrones de vengarse de Alí Babá, estaba la inteligencia de Margiana, la esclava de Cassim. Su astucia consiguió evitar en dos ocasiones una tragedia. Y es que la astucia es mucho más útil que la fuerza. Alí Babá no podría haber hecho nada solo contra cuarenta ladrones armados. Sin embargo, la astuta Margiana consiguió deshacerse de todos ellos.

Algunas preguntas de comprensión lectora para tu hijo

Ayuda a tu hijo a mejorar su atención y a entender mejor el mensaje o mensajes de este cuento mediante una serie de preguntas de comprensión lectora. Puedes hacer estas preguntas al finalizar la lectura del cuento:

1. ¿Quién era Alí Babá?

2. ¿En qué se diferenciaba de su hermano?

3. ¿Qué descubrió Alí Babá un día mientras trabajaba?

4. El hermano de Alí Babá se enteró de la existencia de la cueva: ¿qué hizo?

5. ¿Por qué no pudo salir de la cueva Cassim?

6. Los bandidos hicieron una señal en la puerta de la casa de Alí Babá, pero al llegar al día siguiente, no pudieron localizar la casa. ¿Por qué?

7. ¿Cómo consiguió Margiana deshacerse de todos los ladrones que estaban escondidos en la tinaja?

8. ¿Malgastó Alí Babá el dinero de la cueva?

Tal vez también te interese...

2 comentarios en “Alí Babá y los cuarenta ladrones. Cuento clásico para niños”

  1. bookmarked!!, I like your blog! I have been browsing
    online more than 3 hours today, yet I never found any interesting article like
    yours. It is pretty worth enough for me. Personally, if all site owners and bloggers made good content as
    you did, the net will be much more useful than ever before.

    Hi, I read your blogs on a regular basis.
    Your writing style is witty, keep it up! http://goodreads.com/

Deja un comentario