Carpe Diem o cómo disfrutar de cada día como si fuera único

Por qué debes aprovechar cada uno de tus 29.220 días

Seguramente sabrás el significado de la expresión Carpe Diem. Ese ‘aprovecha el momento’, que tantas veces habremos escuchado, sobre todo, de los más mayores. Pero a veces las prisas, la rutina, el trabajo… impiden que nos centremos en lo realmente importante en nuestras vidas. Y los días pasan, no se detienen. Descubre cómo solucionarlo, por qué y cómo disfrutar de cada día como si fuera único. 

Por qué disfrutar de cada día como si fuera único: Carpe Diem

Cómo disfrutar de la vida

Si pensamos en una media de vida, tal vez, siendo optimistas, nos plantemos en los 80 años. Y sí, 80 años parecen muchos, ¿verdad? Ahora piensa, sin embargo, en los días de vida. Yo se lo expliqué a mi hijo, y con solo 9 años me dijo… ‘¿solo esos días?’, y de pronto su rostro cambió y se quedó, tan sorprendido… 

80 años son 29.220 días. Sí, ya he contado los años bisiestos. Y así, ¿verdad que no parecen tantos? Esto supone que si ya has vivido unos 40 años, solo te quedan 14.610 días. Y ya sabemos cómo pasan de rápido por nuestra vida. Ahora sí, al fin somos conscientes de que debemos aprovechar al máximo nuestro tiempo. Pero… ¿lo hacemos? 

Las cosas importantes de nuestra vida

Cada cual establece sus prioridades. Hay personas que disfrutan del trabajo y se entregan en cuerpo y alma a él. Otros, sin embargo, prefieren cultivar otras facetas de su vida. Dedican tiempo a salir con amigos, o a su familia, a viajar… Sea como sea, siempre debes pensar: ¿cuáles son mis prioridades en la vida? Para después poder plantearte la siguiente pregunta: ¿las estoy mimando? 

Tus prioridades son aquellas que realmente te hacen feliz, que te ayudan a sonreír y a sentirte a gusto y realizado. Que te hacen sentir vivo. Y sí, están íntimamente ligadas a las emociones. Amor, tristeza, deseos, miedos, logros, frustraciones… Todas las emociones, buenas y malas, son importantes, porque llenan nuestra vida y nos hacen sentir que aprovechamos, al máximo, cada minuto de nuestros 29.220. 

Cómo aprovechar nuestros 29.220 días: el frasco de la vida

Un profesor explicó un día a sus alumnos cómo aprovechar sus vidas. Y lo hizo mediante un ejemplo muy visual: un frasco vacío, unas pequeñas piedras de río, unas pelotas de golf, arena y una cerveza. No parece que tengan relación ninguna, ¿verdad? 

Lo que el profesor hizo es comenzar a llenar el frasco: primero con las pelotas de golf. Entonces, preguntaba a los alumnos:

– ¿Está lleno el frasco?

Ellos lo veían lleno, y respondían que sí. Pero el profesor echaba entonces las pequeñas piedras de río, que se colaban entre los huecos que dejaban las pelotas, y volvía a preguntar:

– ¿Está lleno ahora el frasco?

Los alumnos, asombrados, respondían que sí. Y el profesor echaba entonces la arena, que sí, se escurría con facilidad entres los huecos que dejaron pelotas y piedras. Para sorpresa de los alumnos, ¡cabía! Y dijeron que ahora sí que estaba lleno… Pero no, aún cabía algo más: ¡la cerveza! Y entonces, el profesor les explicó la lección más útil e importante de sus vidas: si eres capaz de usar tu tiempo de forma inteligente, vivirás cada uno de tus días al máximo, y aprovecharás tus 29.220 días. 

Las pelotas de golf, que ocupan más espacio, representan las cosas más importantes de la vida: la familia, los amigos, y las pasiones; las piedras, aquellas cosas importantes también para nosotros, pero no esenciales, como el trabajo, o la casa. Luego llegan pequeños placeres con los que vamos rellenando huecos, que es la arena. Esa prenda de ropa que tanto me gusta… ese móvil que deseo comprar… los minutos que dedico a la compra, las tareas de la rutina del día a día… Y al final siempre hay tiempo para salir de paseo, asistir a una obra de teatro… Es la cerveza.

Pero si en lugar de las pelotas de golf, de las cosas importantes, echas antes en el frasco la arena, las cosas menos importantes, no habrá hueco para lo importante. Ya no cabrán las pelotas de golf. 

Debes valorar a qué dedicas tu tiempo, en qué inviertes tus 29.220 días. ¿Dedicas la mayoría de días a tus cosas importantes o estás llenando el frasco de guijarros y arena? Esta reflexión, nos ayuda a organizar nuestro tiempo y nuestras tareas y a vivir cada uno de nuestros minutos con más intensidad

Carpe Diem: y no te avergüences de mirar atrás

¿Sabes cómo puedes saber si aprovechas al máximo tus días? Si miras hacia atrás, en el tiempo, si te subes a una colina imaginaria y contemplas tu vida, la que dejaste atrás y observas que amaste, sufriste, creíste, dudaste, caíste y te levantaste… Si contemplas rostros y rostros de personas que conociste y dejaron una huella imborrable en tu vida… si recuerdas instantes, felices y tristes, y esa llanura que puedes ver desde arriba, desde tu colina imaginaria, está repleta, y no vacía. Entonces, puedes estar seguro: has vivido al máximo. 

Aún estás a tiempo de llenar más cada día. De vivir el instante. La vida es elección, una elección constante. Y tú: ¿qué eliges? ¿Prefieres llenar el frasco de tus 29.220 días de vida con pelotas de golf o con arena? Carpe Diem.

Vídeo del frasco de la vida, explicado por un profesor

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