Cuento de la lechera para niños. Fábula sobre la prudencia

Una fábula que enseña a los niños a no ser tan distraídos

El cuento de ‘La lechera’ es en realidad una fábula sobre la prudencia para los niños. Escrita por el fabulista español Félix María de Samaniego (1745-1801), advierte a los niños (y a los mayores) sobre el peligro de ser demasiado fantasioso. Esto nos hace a veces ser más distraídos y cometer errores.

Un fantástico cuento sobre las distracciones y la prudencia: La lechera

Fábula de la lechera para los niños

Había una vez una lechera que caminaba muy contenta hacia el mercado. Llevaba sobre su cabeza un cántaro de rica leche, y fantaseaba sobre cuánto dinero le darían por ella y en qué invertiría el dinero.

– ¡Qué bien! ¡Por esta leche me ofrecerán mucho dinero en el mercado! Gracias a ella poco a poco me haré rica y podré comprar una granja mejor- iba diciendo en voz alta la lechera mientras andaba- Y después me compraré unas gallinas que pondrán huevos, y de los huevos saldrán unos lindos pollitos. Cuando crezcan, los llevaré al mercado y me darán mucho dinero por ellos. ¡Y más por los gallos!

Lo que le sucedió a la lechera de tanto imaginar

La lechera seguía soñando y soñando, y no se dio cuenta de que entraba en una zona del terreno con muchas piedras.

– Con el dinero que gane con las gallinas y los huevos, compraré lechones, los más hermosos- seguía diciendo la lechera según caminaba- Y cuando crezcan, los venderé bien en el mercado. Serán los cerdos más sonrosados, y todos los querrán comprar. Y con el dinero, también compraré terneros, que engordaré con el mejor pasto. Darán carne tan deliciosa, que en el mercado todos se pelearán por ellos. Y por supuesto, me compraré los mejores vestidos, perfumes muy caros y los zapatos más elegantes de la región…

Y tan ensimismada estaba la lechera con sus pensamientos, que no vio una piedra en mitad del camino, y tropezó con ella. El cántaro de leche se cayó, y con él, la leche, y todos sus sueños… En un segundo todas sus ilusiones se desvanecieron: adiós granja nueva, adiós pollitos, adiós lechones y adiós terneritos. Y la muchacha se lamentaba, llorando, de haber sido tan poco cuidadosa.

Moraleja: Si fantaseas demasiado con lo que vendrá, un descuido te podrá hacer perder lo único que tienes.

Valores que puedes trabajar con el cuento de La lechera

Este fantástico cuento o fábula, te ayudará a trabajar con tu hijo estos valores:

– El necesario valor de la prudencia.

– Por qué debemos usar el sentido común sin perder la capacidad de soñar.

Reflexiones sobre la fábula de Samaniego

Con esta fábula o cuento, puedes hablar con tu hijo de todo esto:

Es bueno soñar, pero sin ‘perder el norte’: Soñar es fabuloso, sobre todo, porque nos ayuda a ilusionarnos y a seguir luchando por nuestro objetivo. Pero soñar demasiado puede hacernos tropezar, como le pasó a la lechera. ¿Sabes por qué? Porque al fantasear, perdemos la concentración en lo que estamos haciendo, y somos por lo tanto, más vulnerables.

Hacer planes de futuro sí, pero vivir el presente: No esperes demasiado del futuro si te ausentas del presente. Lo mejor es ir poco a poco y vivir el momento para hacer lentamente planes de futuro. Podemos tener nuestros sueños, pero usar el sentido común y sobre todo la prudencia para no estropear nada por el camino.

Las distracciones nos pasan factura: Una pequeña distracción es más que suficiente para tirar por el suelo todos nuestros sueños de futuro. Por eso es tan importante la atención y concentración en lo que se hace. Si mantienes tu objetivo en mente y vigilas todos los peligros que pueden estropearlos, tendrás muchas más posibilidades de alcanzarlos.

Preguntas para mejorar la atención y la comprensión lectora

También puedes usar esta fábula corta para mejorar la atención de tu hijo y su comprensión lectora. Usa para ello unas preguntas sobre el texto al finalizar la lectura. Tal vez puedan servirte estas:

1. ¿Qué llevaba la lechera en la cabeza?

2. Después de mejorar la granja, la lechera quería comprar animales… ¿cuáles?

3. ¿Qué le sucedió a la lechera en el camino mientras fantaseaba con el futuro? 4. ¿Consiguió la lechera vender su leche?

La fábula original de la Lechera de Samaniego

Aquí tienes también la fábula de Samaniego tal y como él la escribió. Como verás, utiliza un lenguaje en forma de verso con el que además puedes ayudar a tu hijo a aumentar su vocabulario:

Llevaba en la cabeza 
una Lechera el cántaro al mercado 
con aquella presteza, 
aquel aire sencillo, aquel agrado, 
que va diciendo a todo el que lo advierte 
‘¡Yo sí que estoy contenta con mi suerte!‘ 
Porque no apetecía 
más compañía que su pensamiento, 
que alegre la ofrecía 
inocentes ideas de contento, 
marchaba sola la feliz Lechera , 
y decía entre sí de esta manera: 
‘Esta leche vendida, 
en limpio me dará tanto dinero
y con esta partida 
un canasto de huevos comprar quiero, 
para sacar cien pollos, que al estío 
me rodeen cantando el pío, Pío. 
Del importe logrado 
de tanto pollo mercaré un cochino; 
con bellota, salvado, 
berza, castaña engordará sin tino, 
tanto, que puede ser que yo consiga 
ver cómo se le arrastra la barriga.

Llevarélo al mercado, 
sacaré de él sin duda buen dinero; 
compraré de contado 
una robusta vaca y un ternero, 
que salte y corra toda la campaña, 
hasta el monte cercano a la cabaña’. 
Con este pensamiento 
enajenada, brinca de manera 
que a su salto violento 
el cántaro cayó. ¡Pobre Lechera! 
¡Qué compasión! Adiós leche, dinero, 
huevos, pollos, lechón, vaca y ternero. 
¡Oh loca fantasía! 
¡Qué palacios fabricas en el viento! 
Modera tu alegría, 
no sea que saltando de contento, 
al contemplar dichosa tu mudanza, 
quiebre su cantarillo la esperanza
No seas ambiciosa 
de mejor o más próspera fortuna, 
que vivirás ansiosa 
sin que pueda saciarte cosa alguna. 
No anheles impaciente el bien futuro; 
mira que ni el presente está seguro. 

Tal vez también te interese...

2 comentarios en “Cuento de la lechera para niños. Fábula sobre la prudencia”

  1. A mi hija le encantó el cuento de La Lechera, que interesante que tenga 2 versiones; me llamó mucho la atención la forma de verso, gracias por contribuir al desarrollo de los niños.

Deja un comentario