Dictados cortos con palabras llanas o graves mediante cuentos breves

Ayuda a tu hijo a mejorar su ortografía con estos dictados cortos y divertidos

Te ofrecemos una serie de dictados cortos con palabras llanas o graves. Para ello usaremos algunos cuentos clásicos y otros inventados, de forma que tu hijo pueda practicar su ortografía mientras se divierte.

Un repaso a la norma de acentuación de las palabras llanas o graves para los niños

Dictados cortos con palabras llanas o graves para niños

Ayuda a tu hijo a mejorar la ortografía y a deshacerse de faltas relacionadas con los acentos. En esta ocasión te proponemos practicar la acentuación de las palabras llanas o graves . Ya sabes que son aquellas cuya sílaba tónica (la más fuerte a la hora de pronunciarla) es la penúltima. Es decir, la segunda sílaba empezando por el final.

Así, son palabras llanas o graves: árbol, casa, Marcos, débil… Como verás, algunas llevan tilde y otras no. Se acentúan las palabras llanas o graves que cumplen estas normas:

Que no terminan en ‘n’, ‘s’ o vocal.

En el caso de hiato entre una vocal abierta y otra cerrada, como en ‘María’ o ‘policía’.

En el caso de tilde diacrítica. Es decir, cuando se debe marcar para diferenciar su significado de otro que tendría sin tilde. Es el caso de ‘Quién’ (cuando es interrogativa), de ‘Cuándo’ (con función interrogativa)…

Ahora viene el turno de la práctica. Aquí encontrarás algunos dictados cortos con palabras llanas o graves mediante extractos de cuentos clásicos y otros inventados, pero todos adaptados para que aparezcan palabras llanas con y sin acentos. Verás las palabras llanas o graves con acento señaladas en negrita.

Los mejores dictados cortos con palabras llanas o graves para niños

Aquí tienes algunos dictados basados en extractos de cuentos clásicos:

1. ‘La pobre Cenicienta barría la casa y cocía las patatas. También tenía que hacer la colada y tejía o zurcía en su tiempo libre. Cuando veía que sus hermanastras no la observaban, cantaba bellas melodías. Y así se pasaba el día Cenicienta, soñando que algún día su suerte cambiaría‘.

2. ‘El soldadito de plomo no era débil ni frágil, sino más bien muy fuerte. Pero un día que estaba distraído, cayó por la ventana y se lo llevó un río de agua de lluvia. ¡Menuda agonía! Al pobre soldadito le persiguió una rata y menos mal que había una salida al mar. Un pez muy hábil se lo comió y llegó de nuevo a su casa. Pero estaba tan estropeado, que lo arrojaron al fuego junto a su querida bailarina’.

3. ‘El pequeño Dumbo tenía unas orejas tan grandes, que todos se reían mucho de él. Le veían como un bicho raro, y el elefantito se ponía triste. Menos mal que un ratón se hizo su amigo y le enseñó a volar de forma muy hábil. Podía planear con sus orejas y completar una difícil actuación en el circo. Todos se quedaron boquiabiertos y Dumbo se hizo famoso’.

4. ‘A Pinocho le crecía mucho la nariz cuando mentía. Y por más que Pepito Grillo le decía que lo que hacía estaba mal, no había manera de hacerlo cambiar. No era nada dócil, y escogía las peores compañías. Menos mal que al final se dio cuenta de que no debía seguir por ese camino, y se arrepintió tanto que el hada le convirtió en un niño con su varita mágica’.

5. ‘Alicia había visto a un hábil conejo correr, y decidió seguirlo. Al entrar en la madriguera, sintió cómo caía y caía sin parar, hasta aterrizar en un montón de hojas secas. Había entrado al país de las maravillas, y pasaron cosas extrañas. Había un gato que sonreía y solo se veían sus dientes blancos, y una oruga que decía cosas raras, y un sombrerero loco que servía el té. Por no hablar de la reina de corazones, que era como un líder en aquel país’.

6. ‘Había una vez un gigante muy egoísta que no quería que los niños jugaran en su jardín. Cuando les prohibió pasar, miraba por la ventana y veía el jardín triste. Un día, el granizo hizo un agujero en el muro que construyó y un niño consiguió entrar. El árbol donde jugaba comenzó a florecer. Y el gigante egoísta cambió su corazón. Ahora quería tanto a los niños que anuló su prohibición’.

7. ‘La pequeña cerillera tenía frío. Vivía en la calle y vendía cerillas para ganar algunas monedas. Pero era Navidad y nadie se fijaba en ella. Empezó a encender las cerillas para no pasar tanto frío, y las fue encendiendo una a una. Hasta que se le apareció un ángel: ¡era su abuelita! Le dio la mano y la cerillera se fue al cielo con ella’.

8. ‘Simbad el marino tenía muchas venturas que contar. Tenía unos fuertes bíceps y muchas ganas de navegar. Descubrió una isla en donde vivían gigantescas aves. Bebía jugo de coco y comía algún dátil o alguna fruta. Un día se escapó de allí atando su ropa a la pata de un ave gigante. Era muy hábil Simbad, y muy valiente’.

9. ‘Un día unos lobos descubrieron a un bebé abandonado. Era Mowgli. Los lobos le cuidarían y enseñarían todo lo necesario para sobrevivir en la selva. Después se haría amigo de una pantera y un oso, y libraría alguna batalla con un malvado tigre. Y al crecer, Mowgli tendría que regresar al poblado de los humanos’.

10. ‘Don Quijote tenía la cabeza llena de fantasía. Por eso quería ser caballero andante y vivir mil aventuras. Se hizo con un fiel escudero y un día salieron en busca de hazañas. Juntos, vivirían muchas extrañas historias que muchas veces no acabarían nada bien’.

Otros dictados cortos con palabras llanas o graves e historias breves

11. ‘María tenía una mascota a la que llamaba ‘Señorita Pérez‘. No era una ratona, sino un ave fénix, de esos que resurgen de las cenizas. A ella le parecía un ángel, porque era muy bonita y volaba de forma muy grácil. A veces la dejaba en lo alto de un árbol, porque decía que así se sentía más feliz’.

12. ‘Sofía sabía que no debía entrar en aquel túnel sin compañía, pero era valiente y ese día entró con su bici y su perra Carolina. Y entonces vio a lo lejos a su a Margarita, que le hizo señas para que corriera. La pobre se pensó que le advertía de algún peligro, y lo único que quería su tía era darle un enorme beso y decirle cuánto le quería‘.

13. ‘Valentina había decidido meter en la cárcel a su muñeco Héctor. El pobre no había hecho nada malo, pero ese día le tocaba ser juzgado. A Valentina le encantaba jugar a villanos y policías. Así que nombró jefe de operaciones a su elefanta María. Al final decidieron soltar a Héctor, después de comprobar que no había robado ni un pimiento’.

14. ‘El duende Manolito vivía en un precioso árbol junto a sus raíces. Decía que era el mejor sitio de todos porque así veía acercarse al malvado gigante Félix, que tenía atemorizado a todo el poblado de duendes. Menos mal que Manolito era fuerte y sobre todo muy hábil, y siempre conseguía librase del gigante’.

15. ‘El hada Martina tenía mucho carácter, y decía palabras feas cuando se ponía nerviosa. Así que su tío Rodrigo le dijo que debía cambiar, y le aconsejó ir a una escuela para que aprendiera a hablar. El hada Martina fue un día a la escuela, y le gustó tanto que prometió que repetiría‘.

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