Dictados divertidos para niños de quinto de primaria

La mejor forma de mejorar la ortografía mediante los dictados cortos

Ayuda a tu hijo a mejorar su ortografía con estos dictados divertidos para niños de quinto de primaria. Están dirigidos a niños de entre 10 y 11 años. Con ellos podrá perfeccionar su escritura y deshacerse de algunas faltas de ortografía de la forma más entretenida.

Los mejores dictados divertidos para niños de quinto de primaria

Dictados divertidos para niños de 5º de primaria

Si tu hijo tienen entre 10 y 11 años, estará cursando quinto grado o quinto de primaria. Y lo más normal es que este año ya empiecen a contar de forma más seria las faltas de ortografía. Es el momento de practicar mucho y eliminar algunos errores al escribir, sobre todo con letras como la B, la V o la H.

Puedes utilizar todos estos disparatados dictados, dictados muy divertidos para que practicar la ortografía resulte mucho más entretenido. ¿Empezamos?

Dictados divertidos con acentos para niños de 5º de primaria

Los acentos suelen ser muy problemáticos durante muchos años. Los niños de esta edad empiezan a tener problemas sobre todo con las palabras llanas, pero no hay que descuidar tampoco las otras normas de acentuación. Repasamos palabras llanas, agudas y esdrújulas. Recuerda que en el caso de las primeras llevan tilde cuando No acaban en n, s o vocal; en el caso de las agudas, llevan tilde cuando Sí acaban en n, s o vocal. Las esdrújulas llevan acento siempre.

1. ‘Macario es un elefante muy grande y la mar de raro. Cuando hace saltos acrobáticos se cree un pájaro. Y cuando se ducha con agua fría se piensa que es un delfín. Y qué decir del momento en el que sale de paseo en monopatín: ¡se piensa que es un orangután! Mira que es grande y raro el elefante Macario’.

2. ‘Álvaro paseaba por el jardín cuando se encontró al gnomo saltarín. Saltaba y saltaba como si estuviera en un trampolín. Pero en cuanto le vio, salió corriendo muy rápido hacia el árbol de flores blancas. Debe estar allí su casa, porque entre la hierba y junto al tronco del árbol se ve una diminuta puerta con una mazorca de maíz dibujada con letras de plata’.

3. ‘A Joaquín se le da muy bien jugar al fútbol, pero el otro día tuvo un partido difícil y le pasaron cosas muy extrañas. Dice que vio pasar por delante una araña, que le robó el balón un caballo con alas y que al llegar a la portería, se encontró con una lata gigante con cabeza de fantasma. Del susto se fue corriendo y llegó hasta su casa. Se metió en la cama de un salto y se durmió sin decir nada’.

4. ‘Mariquita Maravillas quiso coronarse reina del país de la Alegría. Con una varita y una buena cantimplora se subió a un tranvía, y al llegar a la montaña se apeó en una musaraña. Subió a lo alto de la cima y allí divisó un castillo gris y enorme. El rey se llamaba Cristóbal y le cedió una silla. Vio que la pobre Mariquita Maravillas estaba un tanto débil de haber subido sola toda la colina’.

5. ‘Qué hábil es mi abuelo Anacleto. Con sus sombrero de copa hace muchos experimentos. Que si un poco de aguardiente, que si ahora echo unas acelgas… Al final consigue una pócima para transformar un pato en una jirafa. Un día me enseñó un ungüento para cambiar de cara al momento. No me digáis que no es fantástico tener un abuelo como Anacleto’.

Dictados divertidos con diptongos, triptongos e hiatos para niños de 10 y 11 años

Repasamos ahora la ortografía de los diptongos (cuando se juntan dos vocales en una misma sílaba), los triptongos (tres vocales en una misma sílaba) y los hiatos (dos vocales juntas pero en sílabas diferentes). En el caso de los diptongos acentuados, el acento se coloca sobre la vocal abierta. Si las dos son cerradas, se pone en la segunda vocal; en el caso de los triptongos se sigue esa misma norma; y en los hiatos, las normas básicas de acentuación también, pero si el hiato está formado por vocal cerrada tónica y vocal abierta, el acento irá sobre la vocal cerrada:

6. ‘María es la guardiana de la fantasía. Sí, parece algo extraño pero es maga y aunque tiene solo veintiún años, derrocha energía y mucha experiencia. Es una chica valiente y sabe contentar a toda la gente. Varía mucho sus trucos y todos aplauden con mucho entusiasmo. Yo iría a verla casi todas las semanas. Creo que merecería la pena’.

7. ‘Pensabais que iba a ser fácil. Tal vez desperdiciéis una ocasión única, porque subir a un cohete es más complicado de los que imaginabais. Así la próxima vez os pararéis a pensar bien en la gran oportunidad que supone ganar un billete para viajar a Plutón‘.

8. ‘La avería de la caja de sonrisas ha hundido al pobre Mortadelo, que pensaba que podría ganarse el cariño del público. El pobre payaso creía que todos esperaríais al resultado final, y aguantaríais en vuestros asientos, pero al salir de nuevo al escenario, se encontró con la carpa vacía y le entró mucha pena y ni una sola sonrisa’.

Dictados cortos divertidos con la letra H

La H suele dar bastantes problemas porque es una letra muda y sus normas ortográficas son más complejas. Además, algunas palabras llevan la h intercalada… Lo mejor en estos casos es leer mucho y practicar mediante dictados como estos:

9. ‘Hay que ver qué holgazán es el hijo de Hugo, el pingüino del Zoológico. Cuando su padre le hace señas para que de saltos, él se da media vuelta y se hace el sordo. Vamos, que no hace nada de lo que su padre le dice. Pero es que Héctor, el hijo de Hugo, tampoco ha intentado dedicarse a ningún otro oficio: ni electricista, ni mago ni siquiera relojero. Lo que le gusta es tejer con hilos de plata y participar en guerras de almohadas’.

10. ‘Ayer hizo ya un mes desde la boda de Doña Zanahoria. Hizo aquel día muy buen tiempo. Hasta comimos un helado. Recuerdo que el señor Haba se hizo una foto horrible sobre una montaña. Como si fuera una hazaña. Luego llegó el señor huevo, que casi se cae, pero no hubo disgusto. Por poco deja huérfano a su hijito la tortilla, que esperaba en el hospital porque se dio un golpe en la rodilla’.

11. ‘Los cacahuetes se pusieron de huelga, y empezaron a exhibir sus banderas, sus pancartas con proclamas y sus huertas retenidas. Entre todos los rehenes destacaba una lechuga, que gritaba: – ¡Déjenme, que no hice nada! Pero los cacahuetes se subieron a una silla e hicieron un numerito para conseguir lo que pedían: un salario más digno por hacer tan buena mantequilla’.

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