El águila y la zorra. Fábula de Esopo con valores para niños

Fábula corta sobre la gratitud y la prudencia

Es necesario ser agradecido, pero sin olvidar tampoco ser prudente. El águila y la zorra es una fábula de Esopo con valores, que nos anima a reflexionar acerca del valor de la gratitud pero también del de la prudencia. No te pierdas esta interesante historia con sus reflexiones, para niños y mayores.

Una interesante fábula sobre la gratitud y la prudencia: El águila y la zorra

El águila y la zorra, una fábula de Esopo para niños

Volaba un águila cuando fue apresada por un hombre. Le cortó las puntas de las alas para que no pudiera volar y la encerró en el corral con el resto de aves. El águila se escondía de todas las demás, avergonzada por haber terminado en aquella prisión y por haberse quedado sin lo más preciado que tenía: su libertad.

Un día pasó por allí otro hombre al que le gustó tanto el águila que la compró, le arrancó las plumas que tenía cortadas y esperó a que le crecieran otras nuevas para liberarla. Cuando vio que ya estaba preparada, la soltó y ella pudo al fin regresar a su hábitat.

El águila estaba tan agradecida que decidió cazar una liebre para llevársela a la persona que le había liberado. Pero en el camino se encontró a una zorra que lo había visto todo y le dijo:

– ¿Dónde vas con esa liebre? No se la lleves a quien te liberó, pues él ya tiene un corazón bondadoso. Entrégasela a quien te atrapó, para intentar ablandarlo, no sea que vuelva a atraparte y te termine de cortar las alas por completo.

Moraleja: ‘Es necesario se agradecido con los bondadosos, pero también guardar prudencia con los que no lo son’.

Qué puedes trabajar con esta fábula de Esopo

Con esta fábula corta de Esopo podrás hablar con tu hijo de todos estos temas:

El valor de la gratitud.

– La prudencia.

– Por qué debemos usar la astucia.

Reflexiones sobre la fábula El águila y la zorra

Hay que utilizar la inteligencia y ese sexto sentido que nos ayuda a mantenernos lejos de los más peligrosos:

Intenta mantenerte lejos de los peligrosos: y si es necesario, ofrecerles algo a cambio de neutralidad. No es cuestión de ser ‘falso’, sino inteligente. Tal y como le dijo la zorra al águila, mantener contento al poderoso hará que se ablande su corazón en el caso de que pueda hacerte daño.

Sin olvidar el sentimiento de gratitud: lo primero que quiso hacer el águila es agradecer a aquel que le había devuelto la libertad. La gratitud es un sentimiento que nace del corazón y que debe cuidarse. Ya sabes eso de ‘hoy por ti y mañana por mí’.

La dificultad de ‘ablandar’ a un corazón malvado: Esopo hace en muchas de sus fábulas referencia a la condición de algunos corazones ‘duros’, que tienden a hacer el mal a otros y a los cuales es muy difícil de cambiar. Es un pensamiento que más tarde cambiaría de la mano de otros escritores, que sí decidieron apostar por la posibilidad de cambiar a un hombre cuya conducta es errónea. ¿Cual de las dos posturas crees más acertada?

Otras fábulas fantásticas sobre la prudencia

El sentido de la prudencia es un tema muy utilizado en las fábulas (y cuentos). Aquí tienes más relatos que tratan este interesante tema:

El águila, la corneja y la tortuga: en esta ocasión es Fedro quien nos alerta sobre la peligrosidad no de los más poderosos, sino de aquellos que están a su lado y le aconsejan. ¿Por qué? Porque guardan algún interés oculto…

La golondrina y los pájaros: si decides no hacer caso a ‘la voz de la experiencia’ puede que al final te arrepientas. Descubre esta gran fábula de La Fontaine sobre la prudencia.

El chacal y el cocodrilo: nunca te confíes de los poderosos que intentan aparentar lo que no son. Es lo que intenta recordarnos esta fábula india.

La lechera: fantaseando y soñando, la lechera olvidó el sentido de la prudencia en su camino y… ¿sabes qué pasó? Bueno, mejor será que leas esta interesante fábula.

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