El altar de oro. Leyenda de piratas para niños

Leyenda sobre el altar de oro más famoso de Panamá

‘El altar de oro’ es una famosa leyenda de Panamá acerca de uno de los tesoros más famosos y antiguos de Panamá, que presiden una iglesia llamada ‘Iglesia de San José’. La historia tiene que ver con piratas y con el ingenio de los habitantes de Panamá allá por el siglo XVII. No te pierdas esta increíble historia.

Una increíble leyenda de piratas sobre el altar de San José en Panamá

Leyenda de piratas para niños

Hace mucho tiempo, Panamá era un puerto muy próspero, en donde atracaban barcos españoles que comerciaban con el oro desde Sudamérica hasta Europa. Pero por entonces, allá por el siglo XVII, los mercenarios y piratas lo sabían, y en una ocasión, decidieron atacar la pequeña ciudad.

Sin embargo, la voz corrió antes de que los piratas llegaran:

– ¡Alerta, alerta! ¡Me enteré de que mañana piensa atacarnos el terrible Henry Morgan!- dijo uno de los marineros que acababan de llegar al puerto- El superviviente de uno de los abordajes de este pirata nos lo ha contado.

Los habitantes panameños corrieron la voz. Todos comenzaron a esconder sus pertenencias y pequeñas fortunas. Sin embargo, había algo que no podían esconder, y era precisamente lo más valioso de la ciudad: el altar de oro de la iglesia de San José.

Los curas miraban con lástima el altar:

– En cuanto el malvado Henry Morgan llegue aquí con sus hombres, se llevarán el altar entero…

Pero uno de los sacerdotes tuvo una idea:

– ¡Ya lo tengo! ¡Pintemos encima del altar y no sabrán que debajo hay oro!

A todos les pareció bien, y fueron en busca de hierbas y arcilla para preparar una pintura marrón con la que comenzaron a tapar el altar de parte a parte. Estuvieron trabajando toda la noche y ya con los primeros rayos de sol de la mañana, llegaron los piratas.

Los piratas llegan a Panamá

Los hombres del terrible Henry Morgan comenzaron a revisar todas las viviendas. Para su sorpresa, apenas encontraron unas cuantas monedas.

– ¿Cómo puedes era?- protestaban los piratas- ¡Nos dijeron que Panamá era próspera, y aquí no hay nada!

Entonces, el propio Morgan se dirigió a la iglesia, y al entrar, se quedó extrañado del horrible altar que tenía frente a él.

– ¿Cómo tenéis un altar tan feo, pintado de forma tan pobre?- preguntó al sacerdote que aún daba con su pincel los últimos retoques.

– Pues fíjese que hemos vuelto a retocas la pintura porque esta nos parece incluso mejor… Somos muy pobres, y esto es todo lo que tenemos- contestó intentando ocultar su nerviosismo el sacerdote- Nosotros estamos orgullosos de nuestra iglesia.

– Desde luego, nos engañaron. Pensábamos encontrar oro y aquí no hay nada. Tome esta bolsa de monedas y compre una pintura mejor para el altar.

Y diciendo esto, el pirata le tiró una bolsa llena de monedas al sacerdote, para después prender fuego a todas las viviendas, enfadados por tener que irse con los bolsillos vacíos.

El fuego se extendió por la ciudad y todas las viviendas se quemaron. También la iglesia, que quedó reducida a cenizas, excepto el altar de oro, que permaneció intacto. Es lo único que quedó del antiguo Panamá.

Pero los habitantes de la ciudad reconstruyeron rápidamente todas las viviendas, un poco más alejadas del puerto, y volvieron a construir una iglesia, a donde llevaron el altar de oro, para recordar siempre que consiguieron burlar a los piratas y salvar toda su riqueza de los ladrones.

Algunos valores que transmite esta leyenda panameña

Esta leyenda, basada en hechos reales, cuenta parte de la historia de Panamá, pero también nos ofrece la posibilidad de trabajar con los niños ciertos valores:

– El importantísimo valor de la prudencia.

El esfuerzo como valor esencial para lograr retos.

El trabajo en equipo consigue grandes frutos.

Reflexiones sobre la leyenda ‘El altar de oro’ para los niños

Esta historia tan peculiar de piratas, también nos ayudar a reflexionar sobre ciertos aspectos:

Usa el ingenio para salir de algún problema: Los habitantes de Panamá podían haberse dejado llevar por el miedo y perder todas sus pertenencias frente a los temibles piratas. Sin embargo, buscaron una solución: primero escondieron sus pertenencias más valiosas y luego encontraron una forma muy ingeniosa de ocultar su mayor tesoro: el altar de oro. Podían haber optado por pelear y resistirse ante los piratas, pero escogieron el ingenio para escapar de ellos de forma pacífica.

La prudencia es esencial: Junto con el ingenio, los habitantes de Panamá supieron escuchar la voz de alarma y estar prevenidos. Podía ser una mentira, pero creyeron a la persona que dio la noticia y usaron la prudencia, e hicieron bien. Ya sabes: ‘más vale prevenir que curar’.

Y si te tropiezas… ¡levántate!: Los piratas, enfadados, prendieron fuego a la ciudad de Panamá. Quedó reducida a ceniza. Sin embargo, los habitantes de este lugar, lejos de caer en el derrotismo, se dedicaron en cuerpo y alma a levantar de nuevo su ciudad, con esfuerzo, dedicación y mucho trabajo. El esfuerzo y la perseverancia a la larga ven sus frutos, y los habitantes de aquel lugar consiguieron construir una nueva Panamá más hermosa.

Algunas preguntas de comprensión lectora sobre esta leyenda

Puedes usar esta leyenda de piratas para mejorar la atención y comprensión lectora de tu hijo. Para ello, plantea a tu hijo algunas preguntas sobre el texto al finalizar la lectura. Tal vez estas puedan servirte:

1. ¿Quién iba a atacar a los panameños?

2. ¿Qué hicieron para salvar sus pertenencias?

3. ¿Cómo consiguieron ocultar el altar de oro?

4. Los piratas hicieron algo malo antes de irse… ¿qué hicieron?

5. ¿Cómo reaccionaron los habitantes de Panamá al ver su ciudad reducida a ceniza?

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