El asno de Guizhou. Fábula para niños y mayores

Fábula corta china sobre la prudencia

El asno de Guizhou‘ es una fábula corta con un mensaje muy claro. La prudencia no solo nos invita a no ‘meternos’ en lugares peligrosos. También a no ‘destapar’ todas nuestras cartas y mostrar nuestras debilidades, porque nunca sabes quién puede ser tu enemigo. Es lo que viene a decirnos esta excelente fábula china para niños y mayores.

Una fábula sobre la prudencia: El asno de Guizhou

El asno de Guizhou, una fábula sobre la prudencia

En Guizhou, un lugar de la selva, jamás nadie había visto un asno. Pero un millonario compró uno y poco después, al ver que no corría mucho y apenas podía sacar de él nada beneficioso, se cansó y lo soltó en medio de la selva.

Allí el rey era un tigre que jamás había visto un asno, así que cuando lo vio, se asustó. ¿Qué clase de animal era ese? ¿Sería peligroso? Más aún al acercarse y escuchar sus rebuznos. Ese fuerte vozarrón le espantaba.

Poco a poco, el tigre fue acostumbrándose a sus rebuznos, pues el asno rebuznaba ante cualquier cosa. Y cuando al fin estuvo cerca, le empujó. El asno se defendió dando una coz al aire y el tigre, al ver que el animal no era tan peligroso como pensaba, le perdió el miedo, y le atacó. Eso jamás hubiera pasado si el burro no le hubiera mostrado tan pronto ‘todos sus talentos’.

Moraleja: ‘No debemos mostrar todas nuestras armas al enemigo. Siempre se asustarán más ante lo desconocido’

Qué valores puedes trabajar con esta fábula del Asno de Guizhou

Presta atención a esta fantástica fábula de Liu Zongyuan. Con ella podrás trabajar:

– El valor de la prudencia.

– El exceso de confianza.

– La necesidad de infundir respeto.

Reflexiones sobre esta fábula corta para niños

Desde luego, la prudencia y el sentido común son nuestros mejores aliados en un entorno que no conocemos…

Es mejor mantener ocultas nuestras debilidades: sobre todo cuando llegamos a un lugar desconocido, en donde no sabemos quiénes pueden ser nuestros enemigos, lo mejor y lo más prudente es ocultar nuestros defectos o debilidades, para no ser atacados con facilidad. No se trata de mentir, sino simplemente no mostrar nuestras debilidades para no ser tan vulnerables.

El misterio de los desconocido, una gran fortaleza: cuando intentamos ocultar las debilidades, nos hacemos más fuertes ante los demás. Al no ver los defectos, nuestra imagen ante los demás es distinta a la real. Es cuestión de supervivencia. Nunca sabes quién puede ser tu enemigo y si tu enemigo está cerca de ti.

Entre las personas es aún peor: tal vez pienses que esto es un mensaje solo para los animales que tienen que sobrevivir en la selva. No. Las personas también somos como esos animales en medio de la jungla. Unos son tigres y otros, asnos. De ahí que al tener cerca a un ‘tigre’ debemos tener la suficiente picardía como para no mostrarles que somos asnos. Los tigres son esas personas que se creen más fuertes, que atacan a los débiles, que intentan constantemente estar en lo más alto a costa de hundir a los más débiles. Esas personas existen, y debemos tener cuidado de no caer en sus garras.

Más fábulas sobre la prudencia para los niños

Puedes ahondar más en el tema de la prudencia con estas otras fábulas:

El águila, la corneja y la tortuga: no solo debemos tener cuidado con los malvados, sino también con aquellos que les aconsejan. No te pierdas esta fábula.

Las golondrinas y los pájaros: haz caso de las advertencias de los que más saben. Están intentando alertar sobre un peligro.

El chacal y el cocodrilo: cuando el instinto nos dice que debemos tener cuidado… por algo será. Aunque te sientas en un lugar seguro, nunca debes olvidar el sentido de la prudencia.

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