El asno intruso. Fábula india para niños

Fábula corta con valores sobre la prudencia y la gratitud

‘El asno intruso’ es una fábula india para niños sobre el porqué no debemos meternos en los asuntos de otros ni intentar solucionarlos. Presta atención a las consecuencias que puede tener la intromisión en algunas ocasiones y por qué debemos usar la prudencia más a menudo.

Una fábula india sobre los que intentan solucionar los problemas de otros: El asno intruso

Fábula corta sobre la prudencia y la gratitud

Existió una vez un lavandero que trabajaba hasta muy tarde cada día. Al llegar, se preparaba la cena y se iba a dormir. Junto a su casa, en un pequeño patio, tenía siempre atados un asno y un perro.

El perro siempre estaba allí, y su amo lo tenía para avisar de la entrada de intrusos. El asno, pocas veces salía para llevar a su amo a algún sitio.

Pero una noche, un ladrón entró en el patio.

Qué sucedió al entrar un ladrón a la casa del lavandero

El asno, miró al perro, impaciente por verle ladrar, pero al ver que ni se movía, le recriminó su gesto:

– Perro, ¿por qué no ladras? ¿Acaso no viste entrar al ladrón en la casa del amo?

– Asno- contestó entonces el perro- No tengo ninguna intención de ladrar. El amo no me dedica cariño ninguno, me da de comer unas cuantas migajas y nunca me deja salir de aquí. No se merece mi trabajo.

– Pero perro, el amo te tiene para que avises cuando llega un intruso, y es tu deber.

– No insistas, asno, no pienso mover un músculo. No me pagaron lo suficiente para hacerlo.

– Está bien- dijo entonces el asno- Pues si no lo haces tú, lo tendré que hacer yo.

Y diciendo esto, el asno se puso a rebuznar con todas sus fuerzas, armando un gran escándalo. En esto que el ladrón ya se iba de la casa con su botín, y a los pocos minutos apareció en pijama el amo.

– ¿Qué escándalo es este? ¿Cómo osas en despertarme con ese horrible rebuzno, animal ingrato?

El lavandero agarró un palo y golpeó al pobre asno para que se callara. Al volver el amo a la casa, le dijo el perro al asno:

– Ya te lo dije y no me hiciste caso. ¿Estás así más contento?

Y el asno no dijo nada, pues estaba muy dolorido.

Moraleja: Si haces tú la obligación de otro, puede que al final te arrepientas.

Valores que puedes trabajar con esta fábula india

Trabaja con tu hijo estos valores mediante esta fábula corta:

– El valor de la prudencia.

La gratitud, ¿en qué momento?

Reflexiones sobre la fábula ‘El asno intruso’

Esta fantástica fábula india gira en torno a un dicho popular que debemos recordar siempre: ‘No te metas donde no te llaman’. Se han escrito muchos refranes al respecto para alertar de lo que puede suceder cuando alguien se entromete en asuntos que no son de su incumbencia. Aquí tienes alguna reflexión más acerca de esta fábula:

Si te metes donde no te llaman, podrás salir escaldado: Debemos usar la razón y ser prudentes. Cuando alguien tiene un cometido o responsabilidad, ésta es de esa persona, y no nuestra. Si intentamos hacer su trabajo o librarle de la responsabilidad, puede que los demás no lo entiendan como una ayuda, sino como una intromisión, y la cosa no acabe como esperábamos.

La gratitud es para quien se la merece: El perro no sentía ninguna gratitud hacia su amo, porque él nunca le había tratado bien. Al final, cada uno recibe lo que da. Si el amo no daba cariño y no trataba bien al perro, el perro no se lo pagaría de ninguna forma, y mucho menos defendiéndole.

Algunas preguntas de comprensión lectora para los niños

También puedes usar si quieres esta fábula corta para mejorar la atención y comprensión lectora de tu hijo. Para ello, haz algunas preguntas al finalizar la lectura. Tal vez estas puedan servirte:

1. ¿Por qué no sentía gratitud el perro hacia su amo?

2. ¿Qué le dijo el asno al perro que debía hacer al entrar en la casa el ladrón?

3. El perro no quiso alertar a su amo de la llegada del ladrón. ¿Qué hizo el asno?

4. ¿Le agradeció el amo al asno que le hubiera despertado?

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