El asno y el león. Fábula sobre la vanidad para niños

Fábula de Esopo con valores para niños

‘El asno y el león’ es una fantástica fábula de Esopo con valores. Nos habla de narcisismo, vanidad y autoengaño frente a la humildad y el ingenio. No te pierdas esta divertida historia de la que los niños sacarán muchas conclusiones.

Una fantástica fábula de Esopo sobre la vanidad: El asno y el león

Fábula de Esopo sobre la vanidad

Había una vez un asno que pensaba que era un excelente cazador. Y así, no dejaba de presumir delante del resto de animales:  

– Oh, mirad qué fuerte soy, qué músculos, qué valentía, qué porte, qué inteligencia… ¡soy el mejor cazador!

El resto de animales, le miraban embobados, pero eran incapaces de decirle nada, ya que le veían tan ilusionado. Pero el asno presumía tanto, tanto, que sus palabras llegaron hasta oídos del león, el mejor cazador del lugar, quien, en lugar de enfadarse, vio una excelente oportunidad.

El león fue a visitar al asno, y le dijo:

– Oye, asno, me han dicho que eres el mejor cazador de aquí. A mi tampoco se me da mal… ¿qué tal si vienes conmigo y cazamos juntos?

– ¿En serio? ¡Sería fantástico! Podría enseñarte mis trucos para cazar…

– Sí, sí, claro, asno. Es buena idea. Mira, vamos hasta esa colina en donde pastan muchísimas cabras dentro de un corral.

– ¡Cabras! ¡Mi especialidad!- contestó el fanfarrón del asno.

El león y el asno llegaron hasta la colina en donde pastaban tranquilamente las cabras. El corral tenía una puerta de salida, y el león se colocó allí, abrió la puerta y dijo al asno:

– Asno, entra para ver qué tal cazas. Seguro que aprendo mucho observándote…

– Con mucho gusto, león- contestó hinchado de orgullo el asno.

Así que el asno entró en el corral y al principio, las cabras, tras mirarlo, no hicieron absolutamente nada. Siguieron pastando tan tranquilas. Entonces, el asno, enfadado, empezó a rebuznar con todas sus fuerzas y a dar coces en el aire. Las cabras se asustaron y salieron corriendo hacia la puerta de salida, en donde se encontraba esperando el astuto león. El león fue cazando todas las cabras. Se dio un gran festín. Cuando terminó, el asno preguntó:

– Y dime, león, ¿qué tal lo hice?

– Oh, fantástico, asno, claro que sí. Hasta yo me hubiera asustado si no fueras quien eres- contestó mientras se atusaba los bigotes.

Moraleja: Si presumes de algo de lo que careces, serás blanco fácil para las burlas.

Valores que transmite esta fábula de Esopo a tu hijo

Con esta fábula de Esopo podrás trabajar con tu hijo todos estos valores:

– El necesario valor de la humildad.

– La sinceridad y el engaño.

Reflexiones sobre la fábula ‘El asno y el león’ para niños y mayores

Sin duda, esta fábula corta es ideal para reflexionar sobre varios aspectos importantes. Como estos:

Nunca intentes ser quien no eres: El asno pretendía ser algo que jamás podría ser. Es como si le pidieras a un pez que volara. Los asnos no son cazadores, no es su naturaleza. Por eso, el resto de animales se reían de él, o bien, como el león, se aprovechaban.

Si presumes de algo de lo que careces, se reirán de ti: Si no quieres ser presa fácil de las burlas, nunca presumas de algo que no tienes. La vanidad puede hacer que el resto te rechace, pero si además esta vanidad parte de una mentira, no solo corres el riesgo del rechazo, sino también, del de la burla.

La soberbia te lleva a cometer actos ridículos: Sí, porque la soberbia nubla la razón y te ciega por completo, llevándote al extremo, como le ocurrió al asno, que, cegado por su soberbia y vanidad, no fue capaz de ver que el león, mucho mejor cazador que él, se estaba burlando.

Preguntas de comprensión lectora para tu hijo

Recuerda que también puedes usar esta fábula de Esopo de ‘El asno y el león’ para mejorar la atención y la comprensión lectora de tu hijo. Para ello, puedes usar estas preguntas al finalizar la lectura de la fábula:

1. ¿De qué presumía tanto el asno?

2. ¿Qué animal le propuso cazar con él?

3. ¿Cuál era el plan real del león?

4. ¿Se burló el león del asno? ¿Por qué?

Tal vez también te interese...

Deja un comentario