El asno y el lobo. Fábula de Esopo sobre la falta de concentración

Una fábula corta para niños con valores

‘El asno y el lobo’ es una conocida fábula de Esopo sobre la falta de concentración, pero también sobre la prudencia y el ingenio para evitar problemas o salir de ellos. Una fantástica fábula corta con la que podrás reflexionar sobre cómo prevenir problemas usando la cabeza o de cómo conseguir un objetivo sin perder la concentración en lo que se hace.

Una fantástica fábula de Esopo sobre la prudencia y el ingenio: El asno y el lobo

Fábula de Esopo para niños

Estaba un asno pastando tranquilamente en el campo cuando escuchó acercarse al lobo. 

– ‘Viene el lobo’- pensó- ‘rápido, tengo que pensar en cómo escapar de esta…’. Y entonces se le ocurrió algo: de pronto hizo como si se hubiera clavado una espina en una de sus patas traseras, y comenzó a cojear. Cuando el lobo llegó hasta donde él estaba dijo:

– Ay, lobo, espera, mira lo que me ha pasado… Me clavé una espina entre las zarzas. Antes de comerme, deberías ayudarme a sacar la espina, porque si no, se te quedará atravesada en la garganta y morirás ahogado.

– Vaya, pues tienes razón, asno. Gracias por advertirme… Miraré bien tu pata, a ver su puedo sacar la espina…

Entonces, el lobo se aproximó mucho a la pata del asno. Y el asno le dijo:

– Un poco más cerca o no la verás bien.

El lobo obedeció y se acercó más a la pata del asno. Entonces, sin pensárselo más, el asno le propició una tremenda coz. Tan grande, que los colmillos del lobo saltaron por los aires. El animal, totalmente escarmentado, salió huyendo de allí mientras aullaba de dolor.

-Ayyy- gritaba el lobo- esto me pasa por meterme a cirujano, cuando yo soy carnicero…

Moraleja: Si quieres llegar a la meta, no pierdas la concentración en tu objetivo.

Valores que puedes trabajar junto a tu hijo con esta fábula de Esopo

Esta fábula corta nos ayuda esta vez a trabajar estos valores:

El valor de la prudencia para evitar riesgos.

– De cómo usar el ingenio para salir de un problema.

La sinceridad y el engaño. 

Reflexiones sobre la fábula El asno y el lobo para niños y adultos

Si tienes un objetivo, nunca pierdas la concentración en él. Es lo que parece decirnos con esta fábula Esopo, aunque mirado desde el punto de vista del asno, también podemos sacar otras buenas reflexiones.

La atención y la concentración te ayudan a lograr un objetivo: Si el lobo no se hubiera dejado engañar por el asno, hubiera obtenido su botín. Al principio, tenía un objetivo, pero perdió el foco de su objetivo al acceder a la petición del asno, que en verdad fue muy, pero que muy astuto.

La astucia y el ingenio pueden sacarte de un apuro: Más que la fuerza, es el ingenio y la inteligencia quienes conseguirán sacarte de algún problema. Usa la cabeza para resolver alguna situación embarazosa, como la que vivió el asno.

La prudencia es buena consejera: En realidad el asno no sabía si el lobo quería comérsele o no, pero ante la duda, usó el sentido de la prudencia, y prefirió estar prevenido y ponerse en el peor de los casos para evitar una lamentación posterior. 

Averigua si tu hijo entendió el mensaje de la fábula

Para comprobar si tu hijo entendió el mensaje de la fábula ‘El asno y el lobo’, puedes hacer algunas preguntas de comprensión lectora al finalizar la lectura. Si quieres, puedes utilizar estas:

1. ¿Qué pensaba el asno que iba a hacer el lobo?

2. Al asno se le ocurrió algo para librarse del lobo… ¿el qué?

3. ¿Qué hizo el asno cuando el lobo miró su pata? 

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