El cazador, el zorro y el leopardo. Fábula corta con valores

Una fábula de la India sobre las consecuencias de la codicia y la imprudencia

Aquí tienes una fábula corta popular de la India, ‘El cazador, el zorro y el leopardo’, una fábula que nos advierte acerca de los peligros de ambicionar aquello que no necesitamos y dejarnos llevar por la codicia.

Una fábula corta sobre la ambición y la imprudencia: El cazador, el zorro y el leopardo

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El cazador, el zorro y el leopardo, una fábula de la India con valores

Un cazador de adentró en la jungla en busca de una hermosa piel con la que adornar su ropaje. Vio a lo lejos un hermoso zorro y pensó que su piel sería fantástica. 

Rápidamente ideó un plan. Siguió al zorro hasta que este entró en su madriguera. Y entonces, el cazador cavó una zanja justo a la entrada. Después la cubrió con ramas y hojas secas y puso encima un animal muerto como cebo.

El zorro olió desde su madriguera la carne, pero al asomarse vio las ramas y pensó que era una trampa, así que decidió quedarse en su refugio. 

Por su parte, un leopardo que pasaba por allí, también olió la carne del animal muerto, y al verlo, saltó encima. Cayó en la zanja y el cazador, pensando que había sido el zorro, se lanzó a por él. Al ver que no era un zorro, sino un leopardo, intentó huir, pero no le dio tiempo. El leopardo le lanzó un certero zarpazo y acabó con él.

Moraleja: “Quien ambiciona aquello que no necesita hasta quedar cegado por su deseo, puede encontrar la ruina”.

Valores que puedes trabajar con esta fábula de ‘El cazador, el zorro y el leopardo’

Utiliza esta fábula para hablar con tu hijo de todos estos temas:

La ambición: ¿cuándo puede ser peligrosa?

– El valor de la prudencia.

La codicia o avaricia.

Reflexiones sobre esta fábula corta popular de la India

Podríamos usar como moraleja para esta fábula este conocido refrán: ‘la avaricia rompe el saco’. Y es que nunca debemos olvidar los peligros en los que nos sumerge la avaricia.

Quien juega con fuego, se quema: el cazador quiso hacerse con la piel del zorro solo para presumir de elegancia frente a otros. Sabía que cazar un animal así podía ser peligroso, pero no le importó en absoluto. Al final, los planes no salieron como él se esperaba.

La codicia que nos ciega: sí, la avaricia nos puede llegar a cegar hasta tal punto que olvidamos por completo un importantísimo valor: el de la prudencia. El cazador estaba tan impaciente y deseoso de conseguir la piel del zorro, que antes de lanzarse a la zanja, olvidó mirar para asegurarse de que efectivamente era el zorro y no otro animal el que le esperaba abajo.

Las consecuencias de la falta de prudencia: el final de esta fábula tiene consecuencias, unas consecuencias dramáticas. Es el precio que el cazador tuvo que pagar por su ambición desmedida y su falta de prudencia.

Los dos tipos de ambición: existen dos tipos de ambición. Una es buena, y se trata de esa ambición que nos anima a superarnos y a conquistar nuestras metas, a mejorar y a aprender más y más. Pero también hay otra ambición negativa, y es aquella que nos lleva a encapricharnos de cosas que no necesitamos, que no nos enriquecen por dentro y que además, hacen que caminemos a ciegas por el mundo, haciendo daño a otros o a nosotros mismos. Esta ambición negativa debemos evitarla a toda costa.

Otras fábulas y relatos sobre la codicia

Si quieres profundizar más en este tema de la avaricia, no te pierdas tampoco estos otros relatos:

La madre Wang: la madre Wang lo tenía todo. Pero la avaricia nos hace desear más y más y sobre todo, nos hace olvidar el importante valor de la gratitud. No te pierdas esta interesante historia.

El cultivo del oro: ¿puede la avaricia cegarnos hasta el punto de hacernos creer lo increíble, por ridículo que parezca? La respuesta está en esta historia…

El ratón bajo el granero: la avaricia nos hace querer tanto que perdemos el sentido común y la cordura. Al protagonista de esta fantástica historia, le pasó algo así.

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