El Cid Campeador. Cuento para niños histórico

Un cuento infantil basado en la historia de Rodrigo Díaz de Vivar

‘El Cid Campeador’ es el nombre con el que se conoció popularmente a Rodrigo Díaz de Vivar, un caballero castellano que luchó junto a reyes y de forma independiente durante mucho tiempo y consiguió grandes victorias. Es toda una leyenda en España. Aquí podrás descubrir su historia, narrada en forma de cuento para niños.

La historia del Cid Campeador contada para niños

Hechos históricos para niños

Existió un caballero llamado Diego, que servía al conde de Castilla, Fernando I. Era un caballero noble y muy fiel, que apoyaba en todo momento a su señor. A su hijo, Rodrigo, le encantaba jugar con el hijo de Fernando, de nombre, Sancho. Tanto Rodrigo como Sancho, ya de niños, soñaban con luchar juntos cuando crecieran:

– Sancho, cuando crezca, yo seré un guerrero como mi padre, y lucharé siempre a tu lado para defenderte– decía Rodrigo a su amigo.

Pero Diego murió en una batalla, defendiendo a Fernando I. El conde de Castilla, apenado, decidió cuidar al hijo de Diego como si fuera suyo, y le mandó a estudiar con su propio hijo Sancho al mismo colegio.

Rodrigo y Sancho se convierten en caballeros

El tiempo pasó y los niños crecieron, convirtiéndose en valientes caballeros. Fernando, que ahora también tenía otros territorios en su poder, decidió repartirlos entre sus tres hijos varones antes de morir: a Sancho le correspondió Castilla, a su hijo Alfonso, León, y al tercer hijo, García, Galicia y Portugal. Y no tardaron en aparecer celos y rivalidades entre los tres.

Rodrigo, que había sido nombrado caballero de Vivar, comenzó a luchar con su querido amigo Sancho, tal y como le prometió. Siempre salía a luchar con la misma espada, que tenía el nombre de Colada, y con el mismo caballo, de nombre Babieca.Pronto consiguió las primeras victorias y todos le empezaron a admirar.

En una de esas batallas, vencieron a Alfonso, el hermano de Sancho que tenía las tierras de León, y le desterraron a Toledo, a petición de su hermana, Doña Urraca (para librarle así de la muerte).

La muerte del rey Sancho y la tristeza de Rodrigo

De esta forma Sancho se convirtió en rey de Castilla y León, pero los leoneses no le aceptaron y algunos nobles, movidos por Doña Urraca, tramaron el asesinato de Sancho. Cuando murió, Alfonso, su hermano desterrado, volvió para convertirse en rey de Castilla y León, pero Rodrigo, que estaba muy triste por la muerte de su amigo Sancho, no quiso apoyarle.

Para ganarse la amistad de Rodrigo, ya que tenía muchos seguidores, Alfonso le otorgó la mano de una de las doncellas más bellas: Jimena, con la que Rodrigo se casó. Y así fue cómo Rodrigo comenzó a luchar al lado de Alfonso, hasta que un día, Rodrigo no pudo acudir a la llamada de su rey porque estaba enfermo, y los nobles, que le envidiaban, le dijeron al rey que no quería luchar con él. Alfonso, que les creyó, ordenó desterrar a Rodrigo.

Rodrigo se muda a otra ciudad: Zaragoza

A Rodrigo le siguieron muchos hombres, que creían en él. Y todos juntos fueron a otra ciudad, Zaragoza, para servir a su rey, que se llamaba Ammuqtadir. Lucho con él y defendió también a su hijo, Almutamín, que había heredado el trono al morir su padre.

Sin embargo, Rodrigo echaba mucho de menos Castilla, a pesar de sus constantes victorias y la admiración que tanta gente sentía por él. Así que un día, al enterarse de que el rey de Castilla, Alfonso, estaba en peligro, acudió en su ayuda para defenderle. Y el rey Alfonso le perdonó, y le permitió regresar a su tierra, a Castilla, aunque el caballero siguió defendiendo al rey de Zaragoza, con el que ya se había comprometido.

Las batallas ganadas en Zaragoza convirtieron a Rodrigo en un héroe, y todos comenzaron a llamarle ‘El Cid’, que significa ‘el más grande’.

Rodrigo, que intentó ayudar de nuevo al rey Alfonso de Castilla, fue acusado de nuevo por los nobles castellanos de traición, y el rey Alfonso le desterró otra vez. Rodrigo fue a Valencia. A pesar de sus intentos por apoyar al rey Alfonso, la enemistad entre ellos no terminaba nunca.

Rodrigo Día de Vivar y Valencia

Rodrigo a pesar de estar viviendo en Valencia, seguía luchando con el rey de Zaragoza, pero en una ocasión el rey Alfonso de Castilla atacó por sorpresa Valencia, y Rodrigo respondió batallando con todas sus fuerzas. El rey, asustado, se retiró y decidió perdonar a Rodrigo.

Pero otra amenaza mayor golpeó Valencia: los temibles ejércitos africanos. Tras duras batallas, el Cid engañó al ejército africano, haciéndole creer que llegaban los refuerzos del rey de Castilla, así que decidieron retirarse y Valencia quedó a salvo y en sus manos.

Sin embargo, los africanos se dirigieron a Toledo, en Castilla, en lugar de regresar a su tierra, y el rey Alfonso pidió ayuda al Cid, quien envió en su lugar a su hijo Diego con muchos otros hombres. Y el hijo de Rodrigo, Diego, murió en la batalla. Esto hizo caer en una profunda depresión al Cid, quien decidió dejar de luchar.

El Cid vivió en Valencia y conoció una época de paz y tranquilidad. Una leyenda cuenta que la última gran victoria del Cid tuvo lugar en Valencia cuando, ya a punto de morir, consiguió que le subieran a su caballo Babieca y salió por la puerta de la ciudad contra las tropas enemigas. Cuentan que al verle, todos salieron huyendo.

Valores que puedes trabajar con esta historia histórica

Con esta historia de batallas, basado en la historia de España, también puedes hablar con tu hijo de todos estos valores:

– Significado del valor de la lealtad.

– El valor de la amistad.

La justicia.

Reflexiones sobre la historia del Cid Campeador para los niños

Este cuento del Cid Campeador está basado en la historia de Rodrigo Díaz de Vivar, un personaje que existió en verdad y cosechó tal y como cuenta esta historia, infinidad de victorias. El Cid Campeador se convirtió en toda una leyenda que nos habla de todo esto:

El sentimiento de lealtad: El Cid era un guerrero, pero se comprometió a luchar junto a un rey y cumplió su palabra. Fue fiel hasta que éste murió. Sin embargo, también mostró fidelidad por otros reyes a los que sirvió, incluido el taifa de Zaragoza. Rodrigo mostró con cada uno de ellos nobleza y en el caso del rey Sancho, amistad.

Las victorias y la fama generan la envidia en otros: El Cid tuvo que batallar muchas veces contra la envidia de los nobles. Al ver que la gente del pueblo le admiraba y celebraban con euforia sus triunfos, le creyeron una amenaza y comenzaron a sentir tal envidia, que les llevó a desear el destierro e incluso la muerte. El poder y las victorias también llegan cargadas de amargura. Al par que unos estarán a tu lado, otros, te envidiarán.

Preguntas de comprensión lectora para tu hijo sobre esta historia

La historia del Cid es larga y compleja. Puedes aprovechar este cuento para mejorar la atención y comprensión lectora de tu hijo. ¿Cómo? Haciéndole algunas preguntas sobre el texto leído. Por ejemplo, estas:

1. ¿De quién se hizo amigo Rodrigo de pequeño?

2. ¿Junto a quién comenzó a luchar y vencer sus primeras batallas?

3. ¿Con quién se casó Rodrigo?

4. ¿Por qué le desterró dos veces el rey de Castilla, Alfonso?

5. ¿A dónde se fue a vivir Rodrigo tras el segundo destierro?

6. ¿Quién murió en la batalla de Toledo? ¿Por qué Rodrigo dejó de luchar?

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