El consejo desoído. Fábula con valores para niños

Una fábula corta sobre la prudencia y la codicia

Esta fábula, ‘El consejo desoído’, es una fábula del Infante Don Juan Manuel, y tiene un mensaje muy claro, relacionado con la codicia: no pierdas lo más importante por culpa de la avaricia. Descubre su moraleja y las reflexiones finales.

Una fábula muy clara sobre la codicia: El consejo desoído

El consejo desoído, fábula sobre la codicia para niños
El consejo desoído, una fábula sobre la codicia

Un día un hombre caminaba con un pesado saco cargado de oro y piedras preciosas. Estaba muy fatigado, pero deseaba llegar rápido a su casa.

A mitad de camino se topó con un caudaloso río y decidió atravesarlo para no perder tiempo en buscar un puente. Un campesino, que se encontraba allí descansando, le advirtió:

– Tenga cuidado, que el río lleva mucha fuerza y es más profundo de lo que parece.

– No me da miedo el río- dijo el fanfarrón- Yo tengo más fuerza.

Y diciendo esto, el hombre comenzó a cruzar el río con el saco sobre la cabeza. Cuando  ya se encontraba a la mitad de su camino, el agua le zarandeó y el hombre comenzó a hundirse. Y por más que intentaba salir a flote, el peso del saco se lo impedía.

– ¡Tire el saco si quiere salvar la vida! – gritó desde la orilla el campesino.

Pero el hombre, cegado por la codicia, no quiso desprenderse de su oro. Así que el campesino solo acertó a ver cómo el hombre se hundía bajo el agua. 

Moraleja: “No dejes que la codicia destruya tu vida”

Qué valores puedes trabajar con la fábula El consejo desoído

Con esta fábula corta podrás reflexionar sobre todos estos temas:

– El poder cegador de la codicia.

– La desobediencia o el no hacer caso de los buenos consejos.

– El valor de la prudencia.

La prepotencia.

Reflexiones sobre la fábula El consejo desoído

No dejes que la avaricia termine estropeando lo más importante que tienes…

La avaricia rompe el saco: este es el mensaje más claro que podrás sacar de esta fábula. Y en este caso se trata de una codicia que lleva hasta el extremo. El protagonista de esta historia prefiere perder la vida antes que perder su oro. Tal vez así dicho, te parezca ridículo, pero es que la avaricia es capaz de cegarnos hasta el punto más ridículo. Muchas veces el caso ante el que nos encontramos no es tan extremo, pero sirve para darnos cuenta hasta dónde nos puede llevar la codicia.

No desoigas los buenos consejos: si el hombre codicioso de esta historia hubiera hecho caso a las palabras del campesino, tal vez hubiera salvado la vida, a pesar de haber perdido el oro. Pero al menos hubiera tenido una segunda oportunidad para volver a reunir el dinero de otra forma. Sin embargo, no hizo caso al campesino y mucho menos a sus palabras. En ese momento estaba tan ciego y sordo, que prefirió no oír o desobedecer el mensaje de advertencia.

Las imprudencias, se pagan: esta frase que tantas veces hemos escuchado, es una gran verdad. A veces la olvidamos o simplemente nos creemos con poder suficiente para desafiar todas las adversidades. Signo, sí, de una prepotencia que también pasa factura.

Otras fantásticas fábulas y relatos sobre la codicia para niños

Si quieres profundizar más en el tema de la avaricia y sus consecuencias, no te pierdas tampoco estos fantásticos relatos:

La gallina de los huevos de oro: había una vez dos granjeros con la suerte de tener una gallina que ponía huevos de oro. Sin embargo, querían más y más… y de tanto querer, se quedaron sin nada. Descubre por qué.

El cultivo del oro: la avaricia es capaz de hacernos creer cosas increíbles. Y si no, que se lo pregunten al protagonista de esta historia.

Los deseos ridículos: muchas veces nos encaprichamos de cosas realmente ridículas. No te pierdas este divertido cuento y descubre qué les pasó a los protagonistas de esta historia.

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