El cuervo enfermo, una fábula de Esopo sobre la importancia de cuidar las relaciones sociales

La fábula del Cuervo enfermo, es una fábula de Esopo que nos habla de la importancia de cuidar las relaciones sociales. Es en sí una llamada de atención para que mejoremos las habilidades sociales y el trato que damos a los demás. Si no conseguimos hacer amigos ni los cuidamos, no tendremos a nadie que nos ayude cuando les necesitemos. De igual manera, si solo provocamos enemistades con nuestros actos, no contaremos con ningún amigo que nos apoye.

No dejes de leer esta interesante fábula de Esopo, que nos invita a reflexionar con los niños sobre el valor del respeto.

La fábula que nos advierte de la importancia de cuidar las relaciones sociales: El cuervo enfermo

Estaba un cuervo muy enfermo. Su madre lloraba junto a él, y éste le dijo:

No llores más, mamá, y pide a los dioses por mi.

Su madre entonces le respondió:

¿A qué dioses, hijos mío? ¿Qué dios se apiadará de ti?  Dime el nombre de algún dios al que no hayas robado la carne.

Moraleja: ‘No te llenes de enemigos innecesariamente, pues no encontrarás ni un solo amigo cuando lo necesites’.

Reflexiones de la fábula del Cuervo enfermo para tu hijo

Con esta fábula de Esopo  trabajarás:

El valor del respeto a los demás.

– La importancia de cuidar las amistades.

– La importancia de tratar bien y con respeto a todos para no crearnos enemigos.

– La importancia de trabajar las habilidades sociales.

Las relaciones sociales son complejas, porque exigen un perfecto dominio de ciertas emociones, pero debemos ayudar a los niños a cuidarlas y a crear un buen ambiente para no sembrar odio, envidias o decepciones (que al final no traen más que dolor y tristeza).

Esta fábula de Esopo, que data del siglo VI a.C, ya nos advierte sobre la importancia de cuidar nuestras relaciones sociales, de sembrar bondad y en hacer amigos en lugar de enemigos. En la fábula, el cuervo representa a las personas que solo dejan a su paso enemistades. ¿Por qué? Porque el cuervo representa (en la literatura), de forma simbólica, el mal. Es un animal que tiende a alimentarse de la carne de otros y a robar la comida a otros animales. A menudo le representaban picando los ojos de los muertos en las batallas. Por eso se relaciona con las personas que se aprovechan de otras o que tratan mal a otras personas. Sin embargo, también representa la sabiduría, con lo que debemos atender a su mensaje con atención.

Ante todo, esta fábula nos habla de respeto. El trato hacia los demás siempre debe ser desde el respeto. Es la única forma de labrarnos un camino sin enemistades y limpio. Por eso, conviene que ayudes a tu hijo desde pequeño a desarrollar habilidades sociales. Se consiguen mediante valores básicos: respeto, tolerancia, humildad… Gracias a todos estos valores, los niños mejorarán sus relaciones con los demás… y consigo mismos.

Por último, puedes mejorar la atención lectora de tu hijo mediante unas preguntas al finalizar la lectura:

  1. ¿Qué le pasaba al cuervo?
  2. ¿Qué le pide el cuervo a su madre?
  3. ¿Por qué le dice la madre que ningún dios le ayudará?
  4. ¿Cómo crees que podría haber evitado esto el cuervo?

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