El cuervo orgulloso. Fábula de Esopo para niños

Fábula sobre el amor propio y la vanidad para educar a los niños en valores

‘El cuervo orgulloso’ es una fábula de Esopo que enseña a los niños por qué deben quererse y aceptarse como son, sin artificios ni disfraces, y por qué no es bueno ser orgulloso y vanidoso. Presta atención al mensaje, bien explicado, de esta fantástica fábula.

Una fábula sobre el amor propio y la autoestima para niños: El cuervo orgulloso

Fábula de Esopo sobre la autoestima

Un cuervo, de plumas muy negras y brillantes, se encontró un día unas cuantas plumas de pavo real en el suelo. Se quedó prendado con tanto brillo y color, y decidió tomarlas prestadas para ver qué tal le quedaban. Así, el cuervo se fue colocando las plumas de pavo real en la cola.

– ¡Oh! ¡Qué preciosidad!- pensó el cuervo- ¡Estoy mucho más guapo! Sin duda, es mucho mejor ser pavo real. 

El cuervo, convencido de que prefería ser un hermoso pavo real a un cuervo negro, se fue a presumir delante de sus compañeros:

– ¡Miradme bien!- dijo el cuervo disfrazado de pavo real- ¿No os parezco más guapo hoy? He decidido ser un hermoso pavo real. 

Los demás cuervos, sorprendidos y algo ofendidos, le dieron la espalda y siguieron a los suyo. Así que el cuervo, sin pensárselo más, salió volando en busca de sus nuevos compañeros. 

El cuervo se encuentra con los pavos reales

El cuervo llegó hasta el lugar en donde estaban los pavos reales, y les dijo:

– ¡Amigos! ¡Dad la bienvenida a un nuevo compañero!

Y los pavos, mirándole bien de arriba a abajo, comenzaron a reír.

– ¡Ja,ja,ja! ¡Pero si eres un cuervo! Anda, vete ahora mismo, vuelve con los tuyos y quítate esas plumas. Tú nunca podrás ser un pavo real. 

El cuervo, dolido, se quitó las plumas y volvió con sus compañeros los cuervos, pero entonces, estos le rechazaron:

– No quisiste formar parte de nuestro grupo, así que largo de aquí. 

Y así fue cómo el cuervo, por querer ser quien no podría ser nunca, se quedó solo y sin amigos.

Moraleja: No intentes ser nunca quien no eres, ni presumas orgulloso frente a los demás de algo que no tienes o te quedarás solo. 

Valores que puedes trabajar con esta fábula de Esopo 

Con esta fantástica fábula corta, podrás trabajar con tu hijo estos valores:

– Valor de la sinceridad.

– El valor de la humildad.

– La importancia de fortalecer la autoestima y la confianza en uno mismo. 

Reflexiones sobre la fábula de Esopo ‘El cuervo orgulloso’

Esta fábula corta nos ayuda a pensar en quiénes somos y en por qué nunca debemos presumir de lo que no somos frente a los demás:

No intentes ser quien no eres ni serás: Lo mejor es aceptar que somos quien somos, sin más. Nunca podrás ser otro aunque lo intentes, y esa falta de autenticidad, provocará rechazo por parte de todos. Quien juega a dos bandas e intenta contentar a todos, al final, sale perdiendo y se queda solo.

Quiérete como eres: Puedes cambiar algunos aspectos de tu personalidad, por supuesto, puedes moldear algunos detalles, pero nunca rechazar quién eres, porque entonces, nunca conseguirás quererte. Para ganar en autoestima y sentirte con fuerzas para conseguir cualquier objetivo, debes creer en ti, quererte con tus dones e imperfecciones. Aceptarte, sin más. Sin intentar convertirte en otro.

No presumas de lo que careces delante de otros: Si intentas ser de otra forma (aún sabiendo que no eres así) y encima presumes de ello delante de los demás, los otros lo entenderán como una mentira, y no creerán en ti. Es mejor ser uno mismo y sincero, sin disfraces ni mentiras. 

Preguntas de comprensión lectora sobre esta fábula corta

Recuerda que también puedes usar esta fábula de Esopo para mejorar la atención y comprensión lectora de tu hijo. Para ello, debes hacer algunas preguntas al finalizar la lectura. Por ejemplo, estas preguntas:

1. ¿Qué encontró el cuervo en el suelo?

2. ¿Qué hizo el cuervo con las plumas de pavo real?

3. ¿Cn qué aves se fue el cuervo?

4. ¿Qué le dijeron los cuervos cuando regresó su compañero?

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