El hombre y su imagen. Fábula sobre el narcisismo para los niños

Una fábula corta que nos advierte del exceso de amor propio

Tan malo es tenerse en baja estima como creerse el mejor del mundo. ‘El hombre y su imagen’ es una fábula de Jean de La Fontaine que trata este complejo tema. En realidad se trata de una fábula sobre el narcisismo, explicada también para que los niños puedan entender el mensaje de esta historia.

Una fábula sobre el narcisismo explicada para los niños: ‘El hombre y su imagen’

Fábula corta El hombre y su imagen

Vivía un hombre enamorado de sí mismo. Tal es así, que a pesar de ser muy feo, acusaba a los espejos de ser unos envidiosos y querer engañarle con una imagen que no se correspondía con la suya.

Así que este hombre, totalmente convencido de el engaño de los espejos, vivía evitándolos, tanto a ellos como a cualquier objeto que pudiera mostrar su reflejo, y riendo de los reflejos de otros que sí veía.

Pero un día, paseando por un bosque, escuchó el sonido de las aguas de un arroyo. Al acercarse, se sintió atraído por sus cristalinas aguas. Al principio pensó en evitarlo, pero luego se asomó para mirar el reflejo, tal vez con la esperanza de que la Naturaleza, libre de artificios, no le engañara.

¡Y cuál fue su decepción al comprobar el horrendo rostro que reflejaba! Al fin se dio cuenta de su grave error: las imágenes que veía de otros no eran más que el reflejo de la suya propia.

Moraleja: ‘Cada vez que observes un defecto de otro, estarás contemplando el tuyo propio’.

Valores que puedes trabajar con esta fábula corta

Con esta fábula de Jean de La Fontaine, podrás trabajar estos valores:

La humildad como contrapuesto al narcisismo.

El coraje de enfrentarnos a nuestros propios defectos.

Reflexiones sobre la fábula ‘El hombre su imagen’ para niños

Tal vez te parezca ésta una fábula compleja, pero podemos ayudar a los niños a entenderla. Aquí tienes algunas reflexiones que puedes sacar del texto:

A veces preferimos ponernos una venda para no ver nuestros defectos: Muchas veces somos conscientes de algún defecto pero, antes de enfrentarnos a ello, preferimos taparnos los ojos y hacer como si no existiera. Tal vez por falta de coraje o falta de autoestima, intentamos evitar por todos los medios convivir con él. Sin embargo, antes o después terminará cayendo la venda y tendremos que vernos cara a cara con nuestro defecto.

No existe la perfección. Pero puedes quererte con tus defectos: En realidad, el protagonista de esta historia vivía enamorado de alguien que no era él, sino de una imagen que se había creado. Era una falsedad, y la verdad al final, siempre termina apareciendo, aunque no nos guste. Lo que importa es quererse como uno es, con sus virtudes y sus defectos, sin creerse menos ni más que nadie.

Cuidado con creerte mejor que nadie: El protagonistas de esta historia veía los defectos de los demás pero hacía lo posible por evitar ver los suyos. Sin embargo, al final se dio cuenta de que al ver los defectos de otros, también estaba viendo los suyos. El narcisismo crea una imagen irreal de uno mismo, y no sirve más que para encerrarnos en una mentira.

El narcisismo en realidad denota una autoestima baja: Parece a simple vista contradictorio, pero en realidad, el que necesita ver constantemente sus virtudes y amarse en exceso, es porque su autoestima es tan baja, que precisa una ‘sobredosis’ de amor propio. En realidad intenta ocultar su autoestima queriéndose de forma superflua.

Algunas preguntas de comprensión lectora para los niños

También puedes usar esta fábula corta para mejorar la atención y comprensión lectora de tu hijo. Puedes utilizar estas preguntas al finalizar la lectura:

1. El protagonista de esta historia… ¿era guapo o feo? ¿Y él cómo se veía?

2. ¿Por qué no le gustaba mirarse en los espejos?

3. ¿Qué pensaba de los demás?

4. ¿Qué vio al asomarse al arroyo? 5. ¿De qué se dio cuenta?

Tal vez también te interese...

Deja un comentario