El lobo y el cabrito. Fábula sobre la vanidad para niños

Una fábula corta de Hesíodo sobre la fanfarronería

Esta fábula corta, ‘El lobo y el cabrito’, nos alerta del peligro de la vanidad y la fanfarronería. A veces nos creemos más valientes cuando nos sentimos a salvo, pero ese valor transitorio puede meternos en problemas. No dejes de leer esta fábula de Hesíodo y sus reflexiones. 

Una fábula corta para niños sobre el peligro de la vanidad

El cabrito y e lobo, una fábula sobre la vanidad
El cabrito y el lobo

Estaba un día un cabrito tomando el sol plácidamente en lo alto de una roca cuando pasó por allí un lobo. El cabrito comenzó a hacerle burla, viendo que el lobo no podría subir hasta una roca tan escarpada. 

El lobo entonces le miró y le dijo sereno:

– ¡Necio, no eres tú quien me insulta, sino la roca sobre la que te sientas! Ya puedes darle gracias.

Moraleja: “Los necios y cobardes suelen ser provocativos siempre que se creen fuera de peligro”

Qué puedes trabajar con la fábula El lobo y el cabrito

Con esta fábula corta de Hesíodo, podrás trabajar estos temas:

– El valor de la prudencia.

La vanidad, la prepotencia y la cobardía.

Reflexiones sobre esta fábula corta para niños

Está claro que el coraje nada tiene que ver con la prepotencia o la vanidad. Más bien, suelen estar enfrentadas:

El más fanfarrón es al final el más cobarde: Hesíodo nos anima a reflexionar sobre este tema. Imagina que el cabrito no hubiera estado en lo alto de la roca… ¿crees que se hubiera comportado de la misma forma ante el lobo? Seguramente hubiera intentado escapar y hubiera sentido mucho miedo. Por lo tanto, en realidad el cabrito solo insultó al lobo porque se sentía seguro. A esto se le llama fanfarronería, que además puede llegar a ser muy peligrosa, ya que nuestro nivel de alerta disminuye y nos hace bajar la guardia. 

La prepotencia es sinónimo de inseguridad: si te fijas, no suele fallar… aquel que se cree superior a otros, como sucede aquí con el cabrito, es en realidad mucho más débil. Y sabiéndolo, intenta paliar esas inseguridades y debilidades intentando aparentar fortaleza. Con las personas normalmente sucede lo mismo y aquellas que se creen superiores a otros, las personas más prepotentes y vanidosas, suelen esconder muchas inseguridades y miedos. Para hacerles frente, se ponen un escudo de superioridad, que viene a ser la roca sobre la que se erguía el cabrito en esta fábula corta.

La vanidad también es falta de humildad: sí, el valor que contrarresta y frena la soberbia, la vanidad o la fanfarronería es precisamente la humildad. Este valor nos ayuda a no olvidar nunca quiénes somos y de dónde venimos.

Otras interesantes fábulas sobre la vanidad para los niños

Aquí tienes otras fantásticas fábulas cortas que también hablar de vanidad y que puedes usar para hablar sobre este tema con los niños:

El pato y la serpiente: se creía el pato que era superior a la serpiente y que lo sabía todo… cuando en realidad solo sabía poco de mucho, en lugar de saber mucho de algo. Fantástica lección la de la serpiente.

El sapo y el buitre: te sorprenderá lo que es capaz de hacer alguien vanidoso, con tal de no pedir ayuda cuando la necesita. Fantástica fábula chilena.

El perro con campanillas: el vanidoso vive en una realidad paralela, muy diferente a la que ven los demás. Para un vanidoso las cosas son de un color muy diferente… Lo entenderás mejor después de leer esta increíble fábula.

Deja un comentario