El mandarín impaciente. Fábula china sobre la paciencia

Un cuento corto sobre la dificultad de llevar los consejos a la práctica

Esta fábula china de Jiang Yingke, ‘El mandarín impaciente’, nos habla de lo difícil que es a veces ser paciente. Y es que es muy fácil escuchar consejos y decir que sí a todo, pero luego, a la hora de llevarlos a cabo… Mira lo que le pasó al protagonista de esta historia.

Una fábula china sobre la paciencia: El mandarín impaciente

El mandarín impaciente, una fábula china sobre la paciencia
El mandarín impaciente, una fábula sobre la paciencia

En un lugar de la China, un mandarín recibió la noticia de que pronto iba a ser nombrado magistrado. Esta muy contento e impaciente por estrenar el cargo.

Entonces, un amigo suyo, un hombre mayor y muy sabio, fue a hacerle una visita.

– Recuerda bien este consejo– le dijo- No pierdas jamás la paciencia. Porque si eres capaz de ser paciente con todos en tu nuevo puesto, todos te apreciarán.

– Sí, sí, lo haré- respondió feliz el mandarín.

Pero cada día su amigo acudía a su casa para darle el mismo consejo. Un día, y otro, y así hasta cinco veces. Entonces, el mandarín se cansó y dijo enfadado:

– ¿Te crees que soy tonto? ¡Ya te oí! ¡Es la quinta vez que me lo repites!

Y el amigo, sereno, le miró y le dijo:

– ¿Ves cómo no es nada fácil ser paciente? Ya te lo advertí.

Moraleja: “Escuchar consejos es fácil; lo difícil es ponerlos en práctica”

Qué puedes trabajar con esta fantástica fábula china ‘El mandarín impaciente’

Con esta fábula puedes trabajar estos temas:

La paciencia como una virtud.

– La dificultad de poner en práctica los consejos.

La ira. 

Reflexiones sobre esta fábula china

Cierto, tal y como dice esta fábula, es muy fácil escuchar y decir que sí a todo, pero a la hora de la verdad, cuesta poner los consejos en práctica.

La prueba definitiva: para comprobar si el mandarín era realmente paciente, su amigo lo quiso poner a prueba. Por eso acudía cada día con el mismo consejo, para comprobar hasta qué punto lo cumpliría. Así, consiguió que él mismo se diera cuenta de que ser paciente no era tan fácil como él pensaba.

La paciencia es una virtud: este dicho que tantas veces escuchamos es cierto. Es una virtud porque no es nada fácil ser paciente. Todos pensamos ‘yo sí, yo sí soy paciente’, hasta que alguien como el amigo del mandarín nos pone a prueba. Es entonces cuando descubrimos que estábamos equivocados. Ponte a prueba y descubre cuánto de paciente eres.

No se trata de asentir ante los consejos, sino de ponerlos en práctica: eso de ‘una cosa es lo que se dice y otra bien distinta lo que se hace’ es cierto. A todos se nos da bien escuchar consejos. Pero lo importante es ponerlos en práctica. El mandarín de esta historia no lo consiguió: su paciencia duró exactamente cinco días.

La impaciencia genera ira: cuando el mandarín se hartó de escuchar constantemente el mismo consejo, no solo perdió la paciencia, sino que se enfadó muchísimo. Y es que la impaciencia nos perturba hasta tal punto que nos llega a generar ira.

Otras fábulas y cuentos sobre la paciencia

¿Necesitas más cuentos y relatos sobre la paciencia? Prueba con estos:

Trisca Trusca: este es un cuento muy corto y divertido, ideal para los más pequeños. Nos cuenta la historia de una bruja pequeña que quiere aprender a toda costa los conjuros de sus amigas. Pero todo lleva un tiempo… ¿conseguirá tener paciencia y aprender poco a poco?

Sietebellas: te sorprenderá lo paciente que puede ser el amor. En este cuento, el pretendiente de Sietebellas es capaz de esperar y esperar a que ella tome una decisión.. y nunca deja de esperar a pesar de todo. ¡No te lo pierdas!

De cómo el viejo tonto removió las montañas: la perseverancia se nutre de paciencia, de una paciencia infinita. Como la del protagonista de esta fábula oriental, que se empeña en cambiar toda una montaña de sitio para poder cruzar por el camino sin subir y bajar por ella. ¿Lo conseguirá?

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