El perro dormido y el lobo. Fábula de Esopo con valores

Fábula corta sobre las oportunidades perdidas para niños

Con esta fábula corta de Esopo, ‘El perro dormido y el lobo’, podrás reflexionar acerca de las oportunidades perdidas y las mentiras que tan bien saben construir los más ingeniosos para salir de un problema.

Una fábula corta con valores: El perro dormido y el lobo

El perro dormido y el lobo, una fábula de Esopo para niños
El perro dormido y el lobo, una fábula de Esopo para niños

Dormía plácidamente un perro muy flaco frente a una casa de campo. En esto que pasó por allí un lobo hambriento y al verlo pensó que podría ser un buen festín para él.

El lobo se abalanzó sobre el perro y este se levantó de un salto. Después de recuperarse del tremendo susto que se llevó, miró al lobo y le dijo:

– Lobo, ¿no te parece que soy un bocado demasiado escueto para ti? En un mes mis amos de casan y habrá un banquete con suculentos manjares. Entonces engordaré y podrás comerme con mucho más gusto.

El lobo se quedó pensativo y echó una ojeada rápida al perro. Es cierto que se clareaban las costillas.

– Está bien, perro- dijo entonces el lobo-. Volveré en un mes.

El tiempo pasó deprisa y al mes el lobo regresó a la casa donde encontró al perro, pero el animal ya no estaba a la entrada de la vivienda, sino en lo más alto, asomado a la venta. El lobo dijo:

– Baja, perro, me prometiste que podría comerte.

Pero el perro respondió:

– Lo siento, lobo, pero no pienso bajar. La próxima vez que que pienses en comerte a un perro, no esperes a ninguna boda.

Moraleja: “Una lección bien aprendida te ayudará a no caer dos veces en la misma trampa”

Qué temas puedes tratar con la fábula El perro dormido y el lobo

Utiliza esta fábula para hablar de:

La prudencia.

– Las oportunidades perdidas.

– El ingenio para salir de los problemas.

– La codicia.

Reflexiones sobre esta fábula corta de Esopo

Las buenas lecciones nos ayudan, desde luego. Podemos ser incautos y creer una vez una mentira. Pero esto seguramente nos ayude a no volver a caer en la misma:

Para salir de un problema, usa en ingenio: desde luego, el perro nos dio a todos una gran lección de ingenio y talento. Lo tenía todo perdido y se le ocurrió de forma muy rápida una salida. Y el lobo, fruto de la avaricia, cayó en ella.

La codicia que nos hace perderlo todo: en realidad cualquiera muy despierto hubiera sospechado de la propuesta del perro, pero la codicia nos hace creer cualquier cosa y nos pone una venda en los ojos. Es lo que le pasó al lobo, que, muerto de hambre, pensó en la posibilidad de poder comerse a un perro mucho más suculento. Así que, cegado por la avaricia, creyó al perro.

Más vale pájaro en mano… : este fantástico refrán español nos avisa: ‘más vale pájaro en mano que ciento volando’. Si dejas pasar una buena oportunidad porque esperas mejorarla. Puede que pierdas todo y ya sabes, las oportunidades pasadas no se recuperan.

La prudencia, esa gran lección aprendida: el perro aprendió muy rápido si lección. Al mes de haber hablado con el lobo, ya no le encontró en un lugar tan expuesto, sino bien resguardado allá donde el lobo no podía llegar. El sentido de la prudencia aprendido tras el primer susto, le salvó la vida.

Otras maravillosas fábulas de Esopo para niños

Las fábulas de Esopo son muy conocidas por ser muy claras a la hora de hacernos llegar su moraleja. No te pierdas tampoco todas estas:

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El león y el ratón: la fuerza del pequeño reside en du agilidad e inteligencia. Nunca subestimes a los más humildes. Tal vez sean los más valiosos.

La liebre y la tortuga: el esfuerzo y la perseverancia siempre obtendrán mejores resultados que la prepotencia. No te duermas en los laureles, porque si no… te pasará lo mismo que a la liebre en esta historia.

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