El perro y el heno. Fábula de Esopo para niños

Fábula corta con valores para niños sobre la falta de empatía

El perro y el heno es una fábula corta de Esopo con valores, que nos ayuda a reflexionar acerca de la crueldad de algunos y la falta de empatía que les lleva a intentar evitar la felicidad de otros.

Una fábula de Esopo con valores: El perro y el heno

El perro y el heno, una fábula de Esopo con valores

Un perro tenía la costumbre de subirse al montón de heno de la granja para ahuyentar a todos los bueyes que se acercaban a comer. Los bueyes estaban muy enfadados:

– No puedes comerte el heno, pero tampoco nos dejas a nosotros comer. ¿Por qué lo haces?- preguntó un día uno de los bueyes.

– Porque me causa placer vuestro miedo– respondió impasible el perro.

Un día, el perro estaba hambriento, y vio a un mastín que ya estaba cansado de comer, con un enorme hueso entre las patas.

– Dame el hueso, porque ya no lo quieres- le dijo el perro al mastín.

– Cómete el heno que no dejabas comer a los bueyes- respondió el otro perro.

Moraleja: “Quien no come ni deja comer, merece encontrarse a otro que le haga lo mismo”.

Qué valores puedes trabajar con esta fábula del Perro y el heno

Con esta fábula corta de Esopo, podrás trabajar estos valores:

– La generosidad.

– El valor de la empatía.

La bondad.

Reflexiones sobre la fábula El perro y el heno

Podríamos recordar esta gran advertencia: ‘No hagas a otros lo que no quisieras que te hicieran a ti’. Pero para ello se necesita tener un poco de empatía:

Ten empatía para saber qué siente el otro: al perro le encantaba ver el miedo en el rostro de los bueyes, pero era incapaz de sentir su miedo. Por eso no le daba la mayor importancia y continuaba, día tras día, haciendo lo mismo, sin entender el daño que les hacía. Su falta de empatía le hacía comportarse con crueldad.

La generosidad, para quien se la merezca: es cierto que uno debe ser generoso, pero.. ¿merecen todos nuestra generosidad? Esta fábula insinúa que debemos ser generosos con aquellos que se portan bien con los demás, aquellos que saben respetar a otros y sí muestran tener empatía. En este caso, el mastín le negó alimento al perro que era incapaz de hacer lo mismo con otros.

No solo se trata de comer: la frase ‘ni comes ni dejas comer’ no solo se refiere a comida, sino a todo en general. Hay persona que, bien sea por envidia o simplemente porque les gusta hacer el mal, no dejan a otros disfrutar de algo, aunque a ellos no les aporte nada. Solo intenta evitar la felicidad de otro.

Otras fábulas y relatos sobre la empatía para los niños

La falta de empatía nos lleva a comportarnos con crueldad o indiferencia. Por eso es importante inculcar a los niños desde bien pequeños este importantísimo valor. Aquí tienes algunos relatos que pueden ayudarte:

El mono y el pez: a veces intentando ayudar, empeoramos sin querer una situación. La empatía implica conocer bien las necesidades del otro, para poder ayudar de forma correcta.

La brizna: esta fábula de Khalil Gibran nos recuerda la cantidad de veces que nos quejamos de lo que hacen otros por falta de empatía. Después, cuando nos encontramos en su misma situación, las cosas cambian…

El país de las cucharas largas: ayudando a otros, nos ayudamos a nosotros mismos. Tal vez ahora no lo entiendas, pero después de leer este maravilloso cuento de Jorge Bucay, lo entenderás a la perfección.

El calcetín que no se quería dormir: este cuento es más indicado para niños más pequeños, que entenderán cómo el protagonista de esta historia se da cuenta de que de él depende que su amiga reciba o no una ‘regañina’.

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