El sapo. Una poesía corta para niños para jugar

Una poesía de Víctor Terán para jugar a la comba

Aquí tienes una poesía que también sirve para jugar con los niños. Se llama ‘El sapo’, y es un poema muy corto del poeta mexicano Víctor Terán. Con esta poesía, además de incentivar en tu hijo el gusto por la literatura y la lectura, puedes jugar con tu hijo a la comba. ¿Te animas?

La fantástica poesía corta de ‘El sapo’ para jugar con los niños

El sapo, poesía para jugar a la comba

Las poesías cortas son una herramienta fabulosas para los niños. Puedes usarlas de muchas maneras diferentes (para incentivar la memoria, animarles a interesarse más por la lectura, mejorar el ritmo, aumentar el vocabulario…). Pero esta además te invita a jugar a la comba. Solo tienes que aprender los versos y recitarlos a la vez que saltes la cuerda. Aquí la tienes:

Salta que salta

un sapo en la cuerda,

un sapo trompudo,

un sapo panzón.

Vengan, vengan, vengan a ver,

vengan, vengan, todos a ver,

un sapo con ojos saltones

que brinca el cordel.

(Víctor Terán)

Cómo utilizar esta poesía con los niños

Víctor Terán es un reconocido poeta zapoteca (procede de una población indígena de Oaxaca, en México). Ha escrito muchos poemas en la lengua indígena, y la mayoría han sido traducidos al castellano. Con esta poesía corta, invita a todos los niños a jugar con las palabras, a incentivar su memoria y a usar la poesía para el juego. En este caso, para usar el poema mientras se salta a la comba.

Usa la poesía para jugar a la comba: no necesitas más que estos versos y una cuerda larga para jugar a la comba, un divertido ejercicio para los niños que les ayuda a mejorar su coordinación y a fortalecer su aparato motriz.

Trabaja la memoria: claro, que para jugar a la comba con estos versos, los niños deberán aprenderlos antes de memoria. Por lo tanto, el poema también nos ofrece la oportunidad de trabajar la memorización. Son pocos versos, y muy sencillos, así que hasta los más pequeños podrán hacerlo sin problemas.

Incentiva la imaginación: el poema es muy divertido, e invita a los niños a imaginar a un enorme sapo con ojos saltones. ¿Sería capaz tu hijo de dibujarlo en un papel? Pon a prueba su imaginación.

Más poesías cortas para jugar

Los poetas saben que los niños desean divertirse y son conscientes de los inmensos beneficios del juego. Por eso, muchas de las poesías están encaminadas al juego infantil. Como todas estas:

Gallinita ciega: ¿conoces el juego d el a gallinita ciega? Es fantástico para mejorar la orientación espacial y los sentidos de los niños. Uno de los niños deberá taparse los ojos y los otros le ayudarán a dar tres vueltas mientras recitan los versos de Gloria Fuertes de Gallinita ciega. El niño después tendrá que buscar a sus compañeros con los ojos vendados, guiándose por los sonidos y el olfato.

Jugaremos en el bosque: aquí tienes otros versos con rima y todo que sirven para jugar a un ‘que viene el lobo’. Descubre las normas de este juego, que resulta muy enriquecedor para los niños.

Tontería: también se puede jugar con la ortografía. En esta ocasión, el poeta venezolano Eduardo Polo nos propone jugar con los acentos y la entonación. No te pierdas este divertido poema en donde ls niños deben localizar dónde está el error.

Cuento sin ton pero con son: y por supuesto, se puede jugar con las palabras, hasta el punto de lograr un poema realmente disparatado. ¿Quieres probar tu habilidad con la dicción? No dejes de leer esta increíble poesía de Elsa Isabel Bornemann.

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