La araña y el gusano de seda. Fábula con valores para niño

Una fábula corta sobre el esfuerzo y el trabajo bien hecho

Esta fábula corta, ‘La araña y el gusano de seda’, es Le Baylli y nos habla de la necesidad de hacer el trabajo bien, aunque cueste mucho más esfuerzo, ya que los resultados nos ofrecerán un mayor beneficio. No te pierdas este increíble relato.

La fábula de La araña y el gusano de seda para niños

El gusano de seda y la araña, una fábula sobre el esfuerzo
El gusano de seda y la araña, una fábula sobre el esfuerzo

Un gusano fabricaba su capullo de seda con mucha paciencia, sobre una hoja de morera. Sus movimientos eran lentos pero precisos. Entonces, una araña que pasaba por allí, le dijo:

– ¿Cómo puedes ser tan lento? ¡Me pones nerviosa! Te llevo observando desde hace un rato, y en el tiempo que tú has hecho medio capullo de seda, yo hubiera tejido una extensa tela entera entre los dos árboles.

– Cierto- respondió entonces el gusano con mucha templanza- Pero tus telas se rompen con el viento y los hombres las detestan. Mis capullos sin embargo son mucho más resistentes y apreciados por el hombre. De hecho con su seda se elaboran telas que duran siglos.

Moraleja: “El trabajo bien hecho es duradero y apreciado por todos, mientras que el trabajo apresurado, nada vale”.

Qué temas puedes trabajar con la fábula La araña y el gusano de seda

Con esta fábula corta podrás hablar con tu hijo de:

– El valor del esfuerzo.

La perseverancia.

El trabajo bien hecho aunque lleve más tiempo.

Reflexiones sobre esta fábula corta

Ay, las prisas, que a veces nos llevan a precipitarnos y a hacer nuestro trabajo de cualquier manera. Pero, ¿merece la pena?

El trabajo cuidado, vale más: esto es algo que no falla. Si el trabajo se hace con mimo y dedicación, a pesar de llevar algo más de tiempo, los resultados son mejores y los demás sabrán valorarlo. Pero claro, para llegar a este punto, debemos aunar dos cualidades indispensables: el esfuerzo y la perseverancia.

Esfuérzate por hacer el mejor trabajo posible: las cosas se pueden hacer deprisa y mal (o más o menos aceptables) o despacio y bien. No se trata de eternizarnos. Cada trabajo necesita sus tiempos. Lo que esta fábula nos recuerda es que debemos respetar esos tiempos y no intentar acelerarlos para acabar antes. La impaciencia hace que cometamos muchos errores y que al final estropeemos el trabajo entero.

La perseverancia, un valor esencial: junto al esfuerzo nunca debe faltar la perseverancia, el mantenemos firmes y regulares en nuestro empeño, sin perder la ilusión, sin dejar de esforzarnos. Porque, un pequeño esfuerzo es importante, pero el resultado final será la suma de muchos pequeños esfuerzos mantenidos a lo largo del tiempo.

La recompensa al esfuerzo: tal vez pienses ‘bueno, ¿y para qué necesito dedicar tanto esfuerzo al trabajo que hago si lo puedo hacer más deprisa aunque la calidad baje un poco?’. Evidentemente, no es solo por satisfacción personal. Al final todos los que nos rodean sabrán valorar la calidad de un trabajo bien hecho, aunque en un principio te parezca que no.

Otros fantásticos relatos sobre el esfuerzo

Aquí tienes otros relatos, bien sean fábulas o cuentos, que también nos hablan de la importancia del valor del esfuerzo y de la perseverancia:

En busca del tesoro: nada como un buen incentivo para trabajar y esforzarse en hacer las cosas bien. Como siempre, aunque sea un trabajo agotador, tendrá sus recompensas. Fantástico cuento con una excelente reflexión.

La liebre y la tortuga: nunca te des por vencido, porque si trabajas duro y bien, puede que te sorprendan los resultados. A ti y a todos los demás. No te pierdas esta fábula popular de Esopo.

El águila y el caracol: lento pero seguro, como los caracoles, y llegarás muy lejos. Esta fábula nos habla de esfuerzo y perseverancia y nos ofrece una preciosa metáfora sobre la consecución de nuestros objetivos, por altos que sean.

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