La doncella de la nieve. Leyenda de Navidad para niños

Una leyenda rusa de Navidad para contar a los niños

‘La doncella de la nieve’ es una leyenda muy popular en Rusia. Explica por qué los niños de algunas zonas de este país reciben los regalos de Navidad el día de Año Nuevo y quiénes se encargan de llevarles esos regalos. Una historia que te sorprenderá, basada en la cultura y tradición rusas.

Una leyenda de Navidad sobre el origen de la Doncella de la nieve

Leyenda de Navidad rusa

Cuenta una antigua leyenda cómo surgió una tradición que aún hoy se mantiene en algunas zonas de Rusia: en Navidad, concretamente en Año Nuevo, los niños reciben un regalo, y no es de Santa Claus ni de los Reyes Magos, sino de una doncella muy hermosa a la que llaman ‘doncella de la nieve’.

Hace muchos años, habitó en una región de Rusia un anciano llamado Dez Moroz. Era un hombre muy alto y corpulento. Tenía una larguísima barba blanca y siempre salía con una capa roja que su nieta había cosido para él.

Su nieta se llamaba Snegúrochka, pero nadie la conocía con este nombre, sino con el de ‘doncella de la nieve’. ¿Sabes por qué?

La doncella de la nieve era en realidad un hada, hija del Hada de la primavera y el señor de la escarcha, ‘Frost’. La joven tenía la piel muy blanca y suave y su pelo largo y blanco como la nieve. Vestía de azul, porque era su color favorito, y vivía con su abuelo, en una humilde cabaña en medio de la montaña, alejada de la población. Pero ambos, el anciano Dez Moroz y la dulce doncella de la nieve, salían muchas veces juntos a visitar a los niños y habitantes del poblado más cercano, y les llevaban dulces elaborados por la joven y pequeños animales tallados en madera por el anciano.

A los dos les encantaba hacer felices a los demás, y ver la carita sonriente de los niños al recibir los caramelos y los juguetes.

Por qué comenzó la doncella de la nieve a repartir regalos en Navidad

Dez Moroz había visto muchas veces llegar a Santa Claus en su imponente trineo. Es más: él mismo, como era muy habilidoso con la madera, había tallado uno por si acaso Santa Claus lo necesitaba. Lo tenía guardado en su cabaña. Y una Navidad, Santa Claus paró allí a descansar.

– ¡Ho, ho, ho! ¡Saludos, mi buen amigo!- dijo Santa Claus con un fuerte vozarrón.

– ¡Qué gran honor, Santa Claus!- dijo entonces Dez Moroz al escucharle- ¡Ven, siéntate junto a la lumbre!

Santa Claus se sentó y estuvo hablando un buen rato con el anciano. Ya le conocía, porque le había estado observando muchos años. Entonces le propuso lo siguiente:

– He pensado, mi buen amigo- dijo Santa Claus-, que podrías ayudarme con los regalos… Cada vez tengo más viviendas que visitar, y estoy buscando ayudantes.

– Y yo te lo agradezco, Santa Claus, pero ya ves que soy tan anciano como tú. Y eso que tengo hasta trineo, ¡ja,ja,ja! Pero espera, tengo una idea. ¿Y si te ayuda mi nieta? Entre los dos sí podríamos repartir los regalos.

– ¿Tu nieta? ¡La doncella de la nieve? ¡Por supuesto! Podéis ir los dos, y si queréis, para que os dé tiempo a preparar los regalos, en lugar de ir el 25 de diciembre, podéis entrega los regalos con el comienzo del Año Nuevo.

– ¡Fantástico!- dijo entonces la doncella de la nieve, que había estado escuchando todo- ¡Qué buena idea! ¡Me encanta!

Desde entonces, algunos niños rusos reciben la visita de la hermosa doncella de la nieve, a la que su abuelo lleva de una casa hasta la otra en trineo. Y sí, muchos de los niños le confunden con Santa Claus, porque también viste de rojo y tiene una barba blanca como él.

Valores que transmite esta leyenda de Navidad

Con esta leyenda navideña, puedes trabajar diferentes valores. Entre ellos, estos:

La generosidad como un valor fundamental.

El trabajo en equipo.

Reflexiones sobre la leyenda de la doncella de la nieve para los niños

Esta preciosa leyenda nos cuenta una historia muy popular en Rusia, que ha ido pasando de generación en generación. Y aún hoy, muchos niños siguen recibiendo la visita de la doncella de la nieve en Navidad. Es una joven parecida a Frozen, con el pelo blanco y vestida de azul. Pero en este caso, no transforma todo en escarcha, sino que reparte regalos a los niños por Año Nuevo.

La generosidad es un valor esencial no solo de la Navidad. La historia parte del acto generoso de la doncella de la nieve y su abuelo, que bajaban hasta el poblado en numerosas ocasiones para regalar dulces y juguetes a los niños. Y lo hacían de forma desinteresada. De hecho, el único objetivo que perseguían con ello era hacer felices a los demás. Y esto es, sí, la generosidad.

El trabajo en equipo da mejores resultados. El anciano Dez Moroz podría haber asumido todo el trabajo que le pedía Santa Claus. Sin embargo, se dio cuenta de que él solo no podría con todo. Sin embargo, hacía muy buen equipo con su nieta: él la llevaría en un trineo tirado por elegantes caballos y ella entregaría los regalos a los niños.

Preguntas de comprensión lectora para los niños

Recuerda que también puedes usar este leyenda rusa para mejorar la atención y comprensión lectora de tu hijo. Utiliza para ello estas preguntas al finalizar la lectura:

1. ¿Quiénes eran Dez Moroz y Snegúrochka?

2. ¿Por qué llamaban a Snegúrochka la doncella de la nieve?

3. ¿Qué les gustaba hacer al anciano y a su nieta?

4. Santa Claus les pidió algo… ¿qué era?

5. ¿Accedió el anciano Dez Moroz a repartir los regalos él solo? ¿Con quién lo haría?

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