La extraña experiencia de dos hermanos. Historia de misterio para adolescentes

Un relato de extraños sucesos para adolescentes y adultos

‘La extraña experiencia de dos hermanos’ es una historia de misterio para adolescentes y adultos, escrita por el famoso escritor Daniel Defoe, autor del popular ‘Robinson Crusoe’. El escritor y periodista británico era muy aficionado a las historias de sucesos paranormales. En esta ocasión, los protagonistas son dos hermanos y un padre enfermo. Un relato indicado para niños mayores y adolescentes.

Una extraña historia de misterio para adolescentes y adultos: La extraña experiencia de dos hermanos

La extraña experiencia de los dos hermanos

Hace tiempo un hombre ya mayor, y adinerado, se retiró a descansar unos días lejos de su casa habitual. En la ciudad dejó a sus dos hijos: el mayor, que heredaría casi todos sus bienes, era un tanto fanfarrón y presumía bastante de su condición; el más joven era sin embargo más divertido y sabía ganarse el cariño de la gente con sus habilidades sociales.

El problema llegó cuando ambos se encapricharon de la misma mujer: una joven huérfana de padre que solía pasar mucho tiempo sola en su casa. La joven era muy hermosa pero no era rica. Por eso, el hermano mayor en principio solo quería que fuera su amante, ya que pretendía buscar a otra muchacha con más dote para casarse con ella.

El hermano pequeño sin embargo, la cortejaba con la intención de convertirla en su mujer. Así que ambos iban casi a diario a la casa de la joven, y a menudo se encontraban, creciendo los celos y las dudas entre los dos.

La chica, por su parte, se había enamorado del Thomas, el hermano mayor, mientras que era Jack, el hermano pequeño, quien sentía un intenso amor por ella.

Los hermanos deciden batirse en duelo

Un día, los hermanos se encontraron en la casa de la joven pero ella había salido. Los dos comenzaron a discutir, acalorados, sobre las intenciones que llevaban:

– Thomas, explícame por qué tienes que venir tú a esta casa tan a menudo- dijo el hermano pequeño.

– Yo vengo cuando deseo, querido hermanito. Lo que no me explico es qué haces tú aquí- dijo entonces el hermano mayor.

– Ambos sabemos que mis intenciones son nobles, mientras que las tuyas no lo son.

– ¡Ja, ja, ja!- rió el hermano mayor- Ahora me vas a venir con esto… Yo tengo el mismo derecho que tú a escoger a mis compañeras.

– No lo creo- protestó Jack- No, si tu hermano menos quiere casarse con una de ellas.

Los dos hermanos continuaron discutiendo, cada vez más y más. Hasta llegar al punto de exaltación de la ira. El hermano pequeño agarró su espada, mientras que el hermano menor sostenía en las manos un palo enorme, y miraba a su hermano con los ojos inyectados en sangre:

– Si quieres seguir viniendo, te tendrás que batir en duelo conmigo- dijo muy enfadado el hermano pequeño.

– ¿Crees que te tengo miedo? ¿Que no me atreveré? Si es preciso… ¡te mataré!

– Muy bien, pues eso haremos para resolver todo esto: mañana a las 9 de la mañana te espero en el cruce de los dos caminos.

– Allí estaré- dijo resuelto el hermano mayor.

El día del duelo y el extraño suceso

Esa mañana, Jack se despertó muy temprano. Estaba nervioso, pero decidido a terminar con esa situación y a defender el honor de su enamorada. Preparó su espada y salió con su caballo hasta el lugar acordado. Pero, un poco antes de llegar, se detuvo de golpe. Había mucha niebla, pero vio a lo lejos una sombra y pensó que era su hermano, ya que estaba muy cerca del cruce de caminos.

– ¡Veo que has sido más puntual!- gritó Jack- En seguida llego, hermano.

Entonces, al acercarse más, vio que llevaba una espada ya desenvainada en la mano.

– ¡Tienes prisa, por lo que veo! ¿No vas a dejar que desenvaine mi espada?

Y al pronto, la figura salió de la niebla y se acercó con furia hacia él. En ese momento, Jack vio el claro rostro de su padre, que, lleno de ira, le dijo:

– ¡Venga, mátame a mí si te atreves! ¿No querías hacer lo mismo con tu hermano? ¡Vergüenza debería darte! Yo he venido a hacer el trabajo de Thomas. Lucha conmigo.

Jack se quedó totalmente paralizado. ¿Qué hacía ahí su padre? ¡Si estaba a cientos de kilómetros de distancia! Y lo más extraño: ¿Cómo se había enterado?

– Pero padre- dijo asustado Jack- Yo no puedo luchar con usted. ¡Prefiero que me mate! ¿Cómo voy a luchar con mi propio padre?

– ¿Ahora te arrepientes? ¿No querías luchar. ¡Pues lucha!

Y, en el instante en el que el padre de Jack se acercaba con furia más hacia él, Jack, preso de terror, tiró la espada y salió corriendo de allí. Llegó a su casa pálido, y al poco rato, llamaron al timbre: era el criado de su hermano.

Lo que le sucedió también a su hermano

El criado de Thomas, al ver a Jack tan pálido, le preguntó:

– ¿Qué le sucede?

– No vas a creer lo que me pasó hoy- contestó Jack- Pero dime, ¿por qué no fue mi hermano a la cita acordada? ¿Qué le pasó?

– Ay, señor, que no se va a creer lo que le sucedió a su hermano… Precisamente me envía para que sepa por qué no le encontró en el cruce de caminos. Sí que fue, pero no se encontró con usted, sino… ¡con su padre! Me ha contado que su padre estaba muy enfadado, que portaba una gran espada y que le echó en cara intentar acabar con la vida de su hijo menor, llevando además tan buenas intenciones con la joven. Le dijo que estaba realmente avergonzado de lo que estaba haciendo y que debía luchar con él. Claro, que mi amo no quiso batallar con su propio padre. Más aún con el pavor que sentías ante tal aparición. ¿Cómo puede ser que estuviera allí? ¿Y cómo se enteró del duelo?

– ¡No puedo creerlo!- respondió más aturdido aún Jack- ¡A mí me pasó lo mismo! Esto solo puede tener una explicación: o nuestro padre se presentó allí de sorpresa o esto es obra del diablo.

– Señor- señaló el criado- Su padre no pudo ir allí. Yo mismo hablé con su criado ayer. Está en la cama porque está enfermo, y no se ha movido de allí en todo este tiempo.

– Entonces… ¿es obra del diablo? Espera… me acerco contigo a ver a mi hermano. Necesito hablar de todo esto con él.

Los hermanos se reconcilian y acuden a ver a su padre

Resulta que los dos hermanos habían vivido la misma extraña experiencia, y ninguno de ellos podía explicar qué había pasado.

– Hermano, esto solo puede ser obra del diablo- dijo el hermano pequeño.

– ¿Del diablo dices? No es posible… el diablo hubiera querido que nos matáramos, no que nos reconciliáramos… – reflexionó el hermano mayor.

– Pues entonces nuestro padre acudió allí… Pero, ¿cómo?

-No queda otra que ir a verle e intentar aclarar todo este entuerto.

Así que los dos hermanos prepararon los caballos y salieron en dirección a la residencia en donde se encontraba su padre descansando. Al llegar, le encontraron enfermo y en la cama. Se extrañó al verles, y les contó algo extraordinario que le había sucedido el día anterior y que le seguía aturdiendo:

– Menos mal que os veo sanos y enteros- suspiró el padre de los jóvenes- Tuve un mal sueño, que se repitió por dos veces. Soñé que os batíais en duelo, que intentabais mataros el uno al otro. Estuve a punto de pedir a mi criado que fuera a investigar qué ocurría. ¡Era un sueño horrible y tan real! Peleabais por una mujer… Pero luego me di cuenta de que solo era una pesadilla, nada más…

Los dos hermanos se miraron aterrados. ¡Su padre lo había visto todo! Ambos decidieron no decirle nada acerca de lo que había sucedido en realidad. Lo mejor era dejar ese caso paranormal como estaba. Desde entonces, los dos hermanos, ya reconciliados, no intentaron cruzar intereses en su camino. Por lo que pudiera pasar…

Reflexiones sobre la Extraña experiencia de los dos hermanos

Con esta historia, Defoe indaga en el misterio de las conexiones y vínculos entre padres e hijos, más allá del mero vínculo físico. Este caso intenta hacernos reflexionar sobre los lazos emocionales y espirituales que puedan forjarse entre los padres y los hijos.

Algunos lo llamarán sexto sentido, otros, intuición… el caso es que el padre de los muchachos fue capaz de ‘ver’ el inminente duelo de sus hijos, sin estar cerca de ellos ni conocer absolutamente nada de lo que sucedía con aquel romance cruzado.

Pero el caso de esta historia va más allá: también trata el tema de los desplazamientos físico del espíritu de las personas, un hecho al que muchos llaman ‘desdoblamiento’, y que se puede producir cuando la persona duerme. ¿Cómo pudo el padre de los chicos aparecerse como si fuera de carne y hueso delante de ellos? Este es sin duda, un caso paranormal que llena de misterio esta historia.

Tal vez también te interese...

Deja un comentario