La leona y el avestruz. Fábula africana sobre la justicia para niños

Una fantástica fábula con valores para los niños

Una madre es capaz de hacer cualquier cosa por sus hijos. Nos lo cuenta esta preciosa fábula africana sobre la justicia y sobre las madres: ‘La leona y el avestruz’.

En esta fábula, originaria de Kenia, la mamá avestruz tendrá que buscar ayuda para recuperar a sus hijos, pero no cesará en su empeño hasta conseguirlo, aunque tenga que enfrentarse al animal más poderoso de la Sabana. Descubre con esta fábula masai, cómo con astucia se puede resolver un problema, haciendo además justicia.

Una fábula africana sobre la justicia y el coraje contada a los niños: La leona y el avestruz

La leona y el avestruz: una fábula africana sobre la justicia para niños

Había en la Sabana dos futuras mamás embarazadas al mismo tiempo: una leona y un avestruz. Las dos dieron a luz a dos crías a la vez, pero los retoños de la leona nacieron muy débiles, mientras que las crías de la mamá avestruz, nacieron rebosantes de salud.

La leona contemplaba con mucha envidia cómo los polluelos de la mamá avestruz crecían sanos, mientras que los suyos apenas crecían, y siempre estaban enfermos. Decidió entonces quedarse con los hijos del avestruz. un día, aprovechando un descuido el ave, fue hasta su nido y depositó allí a sus cachorros leones, mientras que agarró con fuerza a los polluelos de avestruz y se los llevó a su guarida.

¡Pobre mamá avestruz cuando llegó y vio allí a los leones! Pero, aún sabiendo que había sido la leona la que se había llevado a sus hijos, no podía hacer nada… la leona era muy fuerte y acabaría matándola si osaba a exigirle que le devolviera a sus crías.

La mamá avestruz sale en busca de ayuda

La mamá avestruz, destrozada por la pena, fue en busca de ayuda, caminando por toda la Sabana africana, en busca de algún animal que pudiera decirle qué hacer.

Sin embargo, la leona tenía atemorizados a todos, y ninguno quería ponerse del lado del avestruz, hasta que un día, llegó hasta el lugar en donde vivía una mangosta, que a pesar de ser pequeña, era muy inteligente. La mangosta, conmovida por el dolor de la mamá avestruz, le dijo:

– No te preocupes, ¡yo te ayudaré a recuperar a tus hijos!

El avestruz, asombrada, preguntó:

– ¿Pero cómo lo vas a conseguir con lo pequeña que eres?

– Tengo una idea…-dijo la mangosta-. Necesito que convoques a todos los animales a una asamblea esta misma noche, junto a aquel árbol bajo el que se ve un termitero con un agujeros… ¿lo ves?- señaló entonces la mangosta-. Más adelante hay otro agujero de salida, que no se ve desde aquí…

– Sí, sí..¡lo veo! ¡El árbol grande que crece junto al río! De acuerdo, haré lo que me dices. Nos vemos esta noche, mangosta. Muchísimas gracias de todo corazón.

La mangosta pone en marcha su plan para ayudar a mamá avestruz

La mamá avestruz comenzó a avisar a todos los animales de la Sabana:

¡Reunión extraordinaria! ¡Reunión extraordinaria! La mangosta convoca a todos los animales de la Sabana esta misma noche junto al árbol frondoso que hay junto al río…

Los animales comenzaron a correr la voz, y el aviso también llegó hasta la leona, que decidió acudir a la reunión. Así que esa misma noche, los animales se reunieron junto al árbol de los termiteros. Entonces, la mangosta se subió a uno de los agujeros excavados por las termitas y comenzó a decir:

– Queridos animales, estamos aquí reunidos para solucionar un gran problema: el avestruz denuncia que sus hijos fueron secuestrados por la leona. 

Todos dieron un grito de terror. ¿Cómo era capaz la mangosta de hacer esa acusación delante de la leona? La leona, por su parte, rugió.

– ¡Haya calma!- continuó la mangosta. A ver, jirafa… ¿no crees que las crías de la leona no son suyas?

– No sé…- dijo asustada la jirafa-. Yo siempre las he visto con ella… deben ser sus hijos.

– Y tú, elefante, ¿piensas que las crías de la leona son las suyas?

El elefante, totalmente aterrorizado ante la mirada de la leona, respondió:

– Bueno, siempre van con ella… eso es que serán sus hijos…

– Muy bien. Os haré la pregunta de otra forma- insistió la mangosta: ¿Pensáis que un animal de pluma puede dar a luz a un animal de pelo?

– ¡No!- contestaron todos.

– ¿Y creéis que un animal de pelo puede tener unas crías con plumas?

– ¡No!- volvieron a responder los animales a coro.

– Muy bien, pues queda claro: las crías de pluma que están con la leona, son en realidad las crías del avestruz.

La leona entonces arrancó en un ataque de ira al ver que su trampa había sido descubierta por todos, y se lanzó contra la mangosta para matarla. Pero ella, que era muy lista y ya se había imaginado el desenlace, se metió por el termitero y salió sin ser vista por el otro extremo…

La leona, cegada por la ira, se quedó esperando a que saliera la mangosta, un día, y otro, y otro más… hasta que murió de hambre. La mamá avestruz por su parte pudo al fin recuperar a sus crías y vivió feliz.

Moraleja: ‘A cada cual, lo suyo. La justicia no debe doblegarse nunca al miedo’.

Escucha la fábula con este audio relato

Ahora también puedes escuchar la fábula de La leona y el avestruz. ¡Pulsa el play!

Valores y temas que podrás trabajar con esta fábula africana

Con esta fábula trabajarás:

– El vínculo que une a las madres con sus hijos. Una madre es capaz de hacer cualquier cosa por sus hijos.

La resolución de conflictos. No hay nada como el ingenio para solventar un problema.

La solidaridad. Cómo ayudar al prójimo con la única intención de hacer el bien y restaurar una injusticia.

El sentimiento de justicia. ¿Qué es justo y qué es injusto?

El miedo. A veces el miedo nos obliga a mentir y hacer cosas que no queremos, como les ocurre a los animales que no son capaces de ponerse del lado del avestruz por miedo a que la leona les mate.

Reflexiones sobre la fábula La leona y el avestruz

Se dice muchas veces de las madres protectoras y luchadoras que son ‘como leonas’, y sin embargo, esta fantástica fábula masai propone como madre luchadora a un avestruz, que aparentemente es un animal más débil, y que consigue, con ayuda de un animal muy astuto, vencer a la todopoderosa leona. 

– Sobre el valor de la solidaridad: Además de retratar el coraje de las madres y el amor hacia los hijos, esta fábula está repleta de fascinantes valores y enseñanzas. Por ejemplo, nos habla de la solidaridad de un animal pequeño e insignificante, pero con mucha valentía (la mangosta).

La importancia de la astucia: Mientras que el resto de animales de la Sabana se repliegan bajo el yugo del miedo y deciden mostrar su cara más sumisa por miedo a que la leona les mate, la mangosta desafía a la leona, y no lo hace mediante la fuerza, sino mediante la astucia. Lo mejor para encontrar soluciones a un problema es el ingenio, no la fuerza. De ahí el famoso refrán: ‘más vale maña que fuerza’.

La justicia se puede lograr también ante los más poderosos: Por último, la moraleja de esta fábula nos habla de justicia, y de cómo al fin se consigue luchando con coraje e ingenio por conseguir que al final salga a la luz la verdad.

Preguntas para ayudar a tu hijo a mejorar su comprensión lectora

Puedes ayudar a tu hijo a entender esta interesante historia africana mediante estas preguntas de comprensión lectora.

1. ¿Qué dos animales tuvieron hijos al mismo tiempo?

2. Los hijos de la leona tenían un problema… ¿sabes cuál?

3. ¿Recuerdas qué hizo la leona con los hijos del avestruz?

4. qué animal decidió ayudar a la mamá avestruz?

5. ¿Cómo consiguió la mangosta que todos vieran la verdad y dieran la razón a la mamá avestruz?

6. ¿Qué le pasó al final a la leona?

7. ¿Recuperó la mamá avestruz a sus crías?

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