La mariposa y las abejas. Fábula sobre la generosidad para los niños

Una fábula corta para niños sobre el valor de la generosidad

‘La mariposa y las abejas’ es una fábula sobre la generosidad del escritor argentino Godofredo Daireaux (1849-1916). Él, que además fue agricultor, escribió muchas fábulas que imaginaba al observar a los animales del campo.

En esta ocasión, la fábula nos habla de aquellas personas que ofrecen pero luego no dan. El valor de la generosidad implica un sacrificio por el que pocas personas están dispuestas a pasar.

Una fábula sobre la generosidad: La mariposa y las abejas

La mariposa y las abejas: una fábula sobre la generosidad

Revoloteaba entre las flores una hermosa mariposa que observaba el ir y venir de las trabajadoras abejas. Todos los días estaban allí, recolectando el polen para llenar las celdas de su colmena. En verdad eran los insectos más laboriosos.

Y la mariposa, por su parte, era graciosa, elegante y siempre tenía buenas palabras para todos. A ella le encantaba hablar con las abejas, y ellas, a veces, se paraban un rato a charlar con ella.

Las abejas le habían dicho que podía hacer lo mismo que ellas. Y que si necesitaba algo, ellas se lo darían para que comenzara a trabajar.

Un día, la mariposa pensó en el trabajo de las abejas, y en la oferta que en su día le hicieron. Realmente era muy provechoso: ellas llenaban su colmena de alimento para tener suficiente durante el invierno y poderse dedicar entonces a otros menesteres.

Entonces pensó la mariposa…

– ¿Y si hago yo lo mismo? No es tan difícil… yo sé recolectar polen… Les pediré un poco de cera a mis amigas las abejas para empezar a formar mi colmena.

La mariposa fue a visitar a sus amigas a la colmena, y les pidió un poco de cera.

– ¡Amigas abejas! ¿Podríais dejarme un poco de cera para construir una colmena como la vuestra?

– Oh, qué lástima- dijo la primera abeja- Ya no me queda nada. La gasté toda.

– Yo tampoco tengo… si esperas uno o dos días- dijo la segunda abeja abriendo su ventana.

– A mi me queda muy poca- dijo la tercera abeja- Lo siento, pero no puedo darte nada.

La mariposa se alejó volando de allí, muy triste porque acaba de recibir una demoledora lección: no te fíes de las promesas de otros, porque cuando se trata de compartir, las cosas cambian.

Moraleja: De los que muchos te ofrecen, cuando tengan que dar, algunos de pronto tuvieron pero ya no tendrán, otros estarán por tener, muchísimos tendrán y se lo guardarán y los que menos, tendrán y lo compartirán.

Escucha esta fábula en nuestro podcast

Ahora también tienes la posibilidad de escuchar la fábula. Encontrarás el podcast aquí y en Ivoox y Spotify. Tan solo tienes que dar al play en el reproductor:

Qué podemos trabajar con esta fábula corta

Con esta fábula trabajarás:

En qué consiste el valor de la generosidad.

Compartir a veces implica un sacrificio.

– Por qué a veces se promete algo que luego no se cumple.

Algunas reflexiones sobre la fábula ‘La mariposa y las abejas’

Esta fábula argentina, ‘La mariposa y las abejas’ parte de una reflexión sobre lo que significa compartir. El valor de la generosidad no consiste en dar aquello que nos sobra. Supone un acto de sacrificio, porque de pronto debemos entregar algo que es valioso para nosotros pero que otro necesita más.

En este caso, la mariposa necesitaba un poco de cera y las abejas, celosas y ante el miedo de quedarse sin nada, decidieron no compartirla con ella.

Es fácil prometer pero…: es muy fácil prometer, pero cuando llega la hora de la verdad, es bien complicado dar. Si no nos cuesta dar, es que en realidad no valoramos aquello que compartimos. El verdadero gesto de solidaridad y generosidad llega cuando de verdad nos cuesta dar ese paso.

Compartir nos aporta felicidad: de esta forma puedes explicar a tu hijo por qué a veces cuesta tanto ser generoso con los demás. No es un valor sencillo, pero aporta mucha satisfacción y felicidad. Cuando uno comparte y contempla la felicidad del otro, de repente se siente mucho mejor, porque su gesto ha sido ¡tan valioso! Esto hace que la persona que comparte se sienta realmente útil e importante.

Preguntas para mejorar la comprensión lectora de tu hijo

Puedes reflexionar sobre todos estos valores con tu hijo, y releer la fábula. ¡También la puedes teatralizar! Y si quieres, puedes hacer a tu hijo alguna pregunta de comprensión lectora al finalizar la lectura, para saber si captó el mensaje de la fábula, que como sabrás, siempre se construye a base de metáforas.Puedes usar estas preguntas:

1. ¿Por qué le gustaba a la mariposa observar a las abejas cuando trabajaban?

2. ¿Le ofrecieron algo las abejas a la mariposa?

3. La mariposa pensó en comenzar a construir una colmena como la de las abejas. ¿Qué necesitaba?

4. ¿Ayudó alguna de las abejas a la mariposa?

Más fábulas y relatos sobre la generosidad

Compartir no es sencillo, pero el que es generoso se siente mucho más feliz y suele recibir recompensas. Descúbrelo en estos otros relatos:

El agua del desierto: lo más difícil es compartir cuando necesitas aquello que vas a dar a otros. Ese es el acto de bondad más increíble, ¿no crees?

El sultán y la palmera: se puede ser generoso con los que tenemos alrededor, y se puede ir más allá y pensar en los que vendrán. Otro hermoso cuento que nos habla de generosidad para con las generaciones venideras.

El ganso de oro: Ser generoso es un regalo, un don. De esto habla este cuento popular de los hermanos Grimm.

La casa del bosque: otro precioso cuento que nos habla de generosidad y sacrificio por otros.

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