La misteriosa leyenda de la sierra nevada de Mérida

Una leyenda venezolana sobre sus cinco famosas montañas de nieve perenne de los Andes

‘La sierra nevada de Mérida’ es una antigua leyenda venezolana que intenta explicar por qué existen cinco enormes montañas cubiertas siempre por la nieve en su cima en la cordillera de los Andes. Allí se escucha siempre al viento y de vez en cuando se sienten temblores. Esta es la insólita historia de estas cinco montañas nevadas.

Una leyenda mitológica para explicar el porqué de la sierra nevada de Mérida

Leyenda de Venezuela sobre las cinco montañas nevadas

Cuenta una antigua leyenda venezolana que hace mucho, pero muchísimo tiempo, el sol y la luna tuvieron una hija que habitó en la Tierra. Se llamaba Caribay, y tenía el don de comunicarse con todos los animales y hacer brotar las flores y plantas a su paso. 

Caribay vivía en armonía con la Naturaleza y quedaba fascinada con cada uno de los animales que iba descubriendo. Y ella, que pensaba que ya los conocía a todos, un día vio en lo alto del cielo unas aves grandes, muy grande, con las plumas de las alas y la cabeza blancas. Quedó maravillada antes esos majestuosos pájaros que surcaban el cielo con una elegancia fastuosa. Ella jamás había visto un águila, y comenzó a seguirlas, hipnotizada por su belleza

Caribay fue ascendiendo una montaña porque quería estas más cerca de esas aves. Subió, subió y subió hasta llegar a la cima de una de ellas. Entonces, se dio cuenta, con mucha pena, que no podría alcanzarlas, ya que las águilas seguían ascendiendo por el azul del cielo. Entonces, se le ocurrió llamarlas. Comenzó a cantar, y las águilas se dieron la vuelta, atraídas por esa dulce voz

Las aves se posaron sobre las montañas que Caribay tenía en frente. Eran cinco águilas, y cada una se quedó quieta, muy quieta, en la cima de una montaña. Entonces, comenzó a soplar el viento, llegó el frío, porque estaban a mucha altura, y las águilas se quedaron petrificadas, mientras que Caribay, que comenzaba a sentir sus manos congeladas, decidió bajar y dejar allí a las águilas. 

Las aves, al darse cuenta de que las habían engañado, se enfadaron mucho. Tanto, que consiguieron desprenderse de la capa de hielo que las cubría, con un fuerte aleteo que hizo temblar a las montañas. Sus plumas blancas se posaron sobre cada una de las cimas de las montañas, y allí se quedaron, congeladas, mientras las aves se alejaban de allí. 

Desde entonces, las cumbres de esas cinco montañas permanecen siempre cubiertas de blanco. El sonido del viento que se escucha es el canto de Caribay, llamando a las águilas. Y de vez en cuando, aún se sienten temblores en la sierra de Mérida… Son las águilas, que vuelven para recordar su enfado a la joven Caribay. 

Reflexiones sobre la leyenda de la Sierra nevada de Mérida

Esta antigua leyenda nos propone una  explicación sobrenatural a un misterio que ronda cinco montañas nevadas de la zona de la cordillera de los Andes de Venezuela. Pero también nos sugiere reflexionar sobre todos estos puntos:

Los caprichos nos pueden llevar a cometer graves errores: Caribay se encaprichó de las águilas. No podía con la frustración de no conseguirlas, de no tenerlas cerca. Movida por un impulso, comenzó a seguirlas, sin darse cuenta de lo que estaba haciendo. En ese momento las quería para ella. Y no le importaban las consecuencias. Es lo que sucede cuando nos encaprichamos de algo y lo queremos ya. Nos ciega el deseo y olvidamos medir las consecuencias a la hora de conseguir nuestro objetivo.

El enfado deja huella: Las águilas se dieron cuenta del engaño de Caribay, y entonces estallaron en un enfado que les hizo perder parte de sus plumas. Un enfado que nunca se les llegó a pasar, según cuenta la leyenda. Y así es como a nosotros también, muchas veces, la ira nos persigue y no somos capaces de olvidar ciertas ofensas.

Cuidado con los buenos seductores: Caribay consiguió engañar a las aves para que se acercaran gracias a su dulce e embaucadora voz. Los pájaros quedaron seducidos por la belleza aterciopelada de su canto. Pero era una trampa para que se quedaran quietas, y por culpa de esto, casi mueren congeladas en las cumbres de las montañas. La seducción tiene sus riesgos, y sus engaños. Cuidado. 

Preguntas de comprensión lectora sobre la leyenda

Si quieres usar esta leyenda para mejorar la atención y comprensión lectora de tu hijo, puedes hacer algunas preguntas sobre esta historia al finalizar la lectura. Si quieres, puedes usar estas preguntas:

1. ¿Quién era Caribay?

2. ¿Qué don tenía esta muchacha?

3. ¿De qué animales se encaprichó un día Caribay?

4. ¿Qué hizo Caribay para que las aves se acercaran a ella y se quedaran quietas para poder contemplarlas?

5. Las águilas se enfadaron mucho cuando descubrieron que les habían engañado. ¿Qué pasó? 

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