La palabra más larga. Cuento infantil para jugar con las palabras

Un cuento corto para niños para jugar con el lenguaje

‘La palabra más larga’ es un cuento infantil que invita a todos los niños a divertirse jugando con las palabras. Además, les ayudará a mejorar la dicción al pronunciar ciertos ‘fonemas conflictivos’,como el de la ‘ch’, la ‘c’ o la ‘r’.

¿Y si tuvieras que buscar la palabra más larga? ¿Cuál te inventarías? Juega con tu imaginación y todas las letras del abecedario, y descubre, en este cuento, qué palabras usaron los protagonistas de esta historia.

Un cuento infantil para jugar con las palabras: ‘La palabra más larga’

La palabra más larga, un cuento para niños para jugar con las palabras

A Mateo le encantaba jugar con las palabras.

– Bárbaro. Bata. Balón. Barca. Batín. Baba. Batalla- Decía en voz alta a sus amigos, durante e recreo.

– Ahora, que empiecen por “ca”- propuso.

– Calamidad. Caballo. Caramelo- dijo Ana.

– Carroza. Camión. Cacatúa- Añadió Joaquín.

¡Caca!– soltó Lucas.

Y todos a reír.

– ¡Ha dicho caca! Jajajaajajaaaaa… ¡ca-ca! – repetía riendo Lucía, con lágrimas en los ojos.

Las palabras se parecían a los acertijos. Y a él, a Mateo,  le encantaba jugar a las adivinanzas. Pero también disfrutaba inventado palabras:

– ¡Carricocherístico!

Y todos a reír.

– ¿Cachi…qué? Jajajaaaaaa- intentaba repetir Daniel, que siempre había tenido problemas para pronunciar la ‘ch’.

Otras veces, Mateo le preguntaba a ‘Deo’, un amigo de su padre que era viejo y sabio. Mejor dicho: muy viejo y muy sabio. Porque ‘Deo’ se sabía palabras muy raras.

Caleidoscopio– dijo en voz alta en una de las visitas a casa de Mateo.

Y él escuchó atónito, con la boca abierta y los ojos brillantes. Desde luego, no sabía de nadie que se supiera más palabras que ‘Deo’.

El juego que Mateo propone a sus amigos

Un día se quedó pensando… ¿y si buscara una palabra larga, muyyy larga? ¡La palabra más larga! ¡La palabra más increíble! Tanto o más que caleidoscopio, ornitorrinco o libélula. Y propuso a sus amigos un juego:

El que consiga encontrar la palabra más larga, gana– les dijo a la salida de clase de lengua.

Y a todos les pareció buena idea, así que se pusieron a investigar, entre todas las palabras que conocían. Marta las apuntaba en una hoja e iba contando las letras: una, dos, tres, cuatro…

Cuento infantil para jugar con las palabras

Juan observaba todo alrededor y se ponía muy serio. Carlos hasta cerraba los ojos para concentrarse. La cosa se ponía difícil, porque sus amigos habían encontrado palabras muy largas:

– Destornillador: 14 letras- soltó Joaquín.

– Otorrinolaringólogo: 19 letras- dijo muy contenta Marta.

–  ¿Y tú, Juan? ¿Cuál es tu palabra?

– ¡Carcatipatrucalia!

Y todos a reír de nuevo.

– Eso no vale, ¡es trampa! Las palabras no se pueden inventar- dijo Ana.

– Bueno, la verdad es que no dijimos nada de eso- aclaró Mateo- Pero Ana tiene razón. No sería justo… lo mejor es que busquemos palabras que sí existan.

Mateo se fue triste a casa, pensando que no encontraría ninguna palabra que realmente mereciera la pena. Pero estaba de suerte: ese día ‘Deo’ estaba de visita. Así que aprovechó y le preguntó.

– ¿La palabra más larga?- dijo ‘Deo’ asombrado- Ummm… deja que piense.

‘Deo’ estuvo un tiempo pensando. Y cuando ‘Deo’ pensaba mucho, arrugaba la frente y parecía aún más viejo.

– ¡Ya lo tengo!- dijo sonriendo.

Mateo encuentra la palabra más larga

Al día siguiente, Mateo llegó al colegio victorioso. Por fin había encontrado una palabra importante. Y larga, muy larga.

– Venga, dilo ya- le dijo Juan nervioso.

¡Deoscopidesempérides!

Y todos en silencio. Con cara de asombro. Nunca habían oído una palabra taaan rara. Ni taaan larga. Ni taaan espectacular.

– Son 20 letras- aclaró Mateo.

Y todos sus amigos le felicitaron. Sin saber siquiera qué significaba.

– ¿Qué es, un animal?- preguntó Juan.

– No- contestó Mateo.

– ¿Un país?- Intentó Ana.

– No- Volvió a responder Mateo.

– ¿Un hueso?- insistió Joaquín.

– Frío, frío- dijo Mateo.

– ¡Un sabio!- dijo de pronto Marta.

– ¡Sí!- contestó Mateo- El sabio más sabio y más viejo del planeta: mi amigo ‘Deo’.

El timbre del recreo sonó y todos se fueron a sus clases, repitiendo sin parar entre los dientes la palabra más larga y más increíble que habían encontrado.

(‘La palabra más larga’ © Fanny Tales 2013)

Qué temas puedes trabajar con ‘La palabra más larga’

Con este cuento trabajarás:

Lo divertidas que pueden llegar a ser las palabras.

– Mejorar la dicción de los fonemas de forma divertida.

– Incentivar a los niños por la lectura.

Reflexiones sobre el cuento ‘La palabra más larga’, para los niños

No hay nada mejor para incentivar en la lectura a los niños que los juegos. Los niños aprenden jugando, y divirtiéndose. El cuento de ‘La palabra más larga’, invita a los niños a jugar y disfrutar con las palabras.

Además, mientras juegas con ellos a descubrir palabras, podrán mejorar la dicción de algunos fonemas.

Preguntas de comprensión lectora sobre este cuento

Y por supuesto, con este cuento corto tu hijo se divertirá, al tiempo que puedes ayudarle a mejorar su atención y concentración, así como su comprensión lectora. Utiliza para ello estas preguntas al finalizar la lectura:

1. ¿A qué le gustaba jugar a Mateo en el recreo?

2. ¿Cómo se llamaba el amigo de sus padres que iba a verle de vez en cuando?

3. ¿Qué habilidad tenía ‘Deo’?

4. Mateo propuso un juego a sus amigos. ¿Cuál?

5. ¿Quién consiguió encontrar la palabra más larga?¿La palabra más larga qué significaba?

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