La rana y la gallina. Fábula con valores para niños

Fábulas corta de Iriarte sobre la vanidad y el narcisismo

La fábula de La rana y la gallina nos habla de todas aquellas veces que hablamos y hablamos sin decir nada interesante, muestra de cierta vanidad o narcisismo. Escrita por el fabulista y poeta español Tomás de Iriarte (1750-1791), se trata de una fábula con valores para todas las edades. Aquí encontrarás una explicación que te resultará útil para que puedan entender la moraleja también los más pequeños.

La fábula corta La rana y la gallina sobre la vanidad y el narcisismo

La rana y la gallina, una fábula con valores para niños

Nadaba tranquila en su charca una rana cuando escuchó cacarear a una gallina.

– Vaya- dijo entonces la rana- ¡No sabía que fueras tan incómoda vecina! Acabas de perturbar la paz de mi charca… ¿A qué viene este escándalo?

– Quería anunciar nada más que acabo de poner un huevo– respondió la gallina.

– ¿Y por poner un solo huevo armas tal escándalo?

– Sí por un huevo solo- dijo la gallina- ¿De qué te espantas? Si tú, en cambio, graznas noche y día. Te quejas porque yo anuncio algo que acabo de hacer y que además es útil. Yo, porque sirvo de algo, lo publico. Y tú, que no haces nada, ni de nada sirves, deberías ‘cerrar el pico’.

Moraleja: ‘Puede perdonarse al que hace algo útil, que lo pregone, pero el que nada hace, debe callar’.

Valores sobre los que puedes reflexionar

Con esta fábula corta podrás trabajar todos estos valores con los niños:

– El valor de la humildad.

– En contraposición a la humildad, la vanidad y el narcisismo.

Reflexiones sobre la fábula La rana y la gallina para los niños

Nos gusta mucho presumir de nuestros logros, pero si estos logros son de utilidad, podemos asumirlo, pero, ¿qué ocurre cuando presumimos de algo que no es útil?:

Antes de pregonar algo, cerciórate de que sea algo útil: cuando pregonamos algo sin valor o presumimos de algo que no es útil, al final solo estamos molestando a otros y el resto nos pueden llegar a ver como vanidosos o narcisistas.

Pensar antes de hablar: muchas veces hablamos sin pensar en lo que decimos, sin valorar antes qué estamos diciendo, si es útil o práctico. Hablar por hablar puede repercutir negativamente en nosotros, por la imagen que generamos de nosotros mismos a los demás. Es mejor hablar menos pero decir cada vez que hablamos cosas útiles que hablar sin parar pero sin contar nada de utilidad.

El antídoto para vanidosos y narcisistas, la humildad: un poco de humildad hace que valoremos más todo lo que compartimos con el resto de personas. Procuramos no presumir tanto de nuestros logros y compartir aquello que pueda ser útil o práctico.

Algunas preguntas de comprensión lectora sobre la fábula La rana y la gallina

Utiliza esta fábula si quieres para mejorar la atención y comprensión lectora de tu hijo. Para ello, haz algunas preguntas como estas al finalizar la lectura:

1. ¿Por qué estaba enfadada la rana?

2. ¿Qué quería contar la gallina?

3. ¿Qué le dijo la gallina a la rana?

Más fábulas sobre la vanidad para los niños

Existen muchas otras fábulas sobre la vanidad y la prepotencia para leer a los niños. Aquí tienes algunos ejemplos:

El sapo y el buitre: creía el sapo que era capaz de engañar al buitre con facilidad, pero las cosas no salieron como había pensado. Con un poco más de humildad, todo hubiera cambiado.

El perro con campanillas: el vanidoso y narcisista ve la realidad de otra forma. De hecho, lo que para el resto puede ser malo, para ellos es bueno. Lo entenderás mejor después de leer esta fábula de Esopo.

La rana que decía ser médico: presumir de algo que se tiene no está bien visto, pero presumir de algo que ni se tiene es una barbaridad, ¿verdad? Pues fíjate lo que le pasó a la protagonista de esta fábula.

Los patos y la tortuga: por querer hablar más de la cuenta y presumir en el momento menos indicado, la protagonista de esta historia se llevó un buen susto. No te pierdas esta fantástica fábula de Esopo.

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