La roca y el perdón. Una fábula budista para reflexionar

Preciosa fábula para adolescentes y adultos sobre el perdón

Aquí tienes una fábula budista que nos habla del perdón y la transitoriedad de las cosas. La fábula de la ‘La roca y el perdón’ cuenta una historia sorprendente que te hará pensar en quiénes somos y por qué es necesario perdonar para seguir viviendo en paz.

Una fábula budista para reflexionar: La roca y el perdón

La roca y el perdón, una fábula budista sobre el perdón

Cuentan que un día Buda estaba sentado en la ladera de una montaña, meditando y contemplando en serenidad el paisaje cuando un primo suyo, Devadatta, que le envidiaba, subió hasta lo más alto de la montaña y lanzó desde allí una enorme roca con la intención de matarle. Sin embargo, Devadatta erró en su intento, y la pesada roca aterrizó con estrépito junto a Buda, interrumpiendo su meditación, pero sin hacerle daño.

Instantes después, el maestro siguió como si nada, sereno y mirando al horizonte. 

Días después, Buda se encontró con su primo. Este, avergonzado, le preguntó:

– Maestro, ¿no estás enfadado?

– No, claro que no- contestó él.

– ¿Por qué no lo estás? ¡Intenté matarte!

– Porque ni tú eres ya el mismo que arrojó la roca ni yo soy el mismo que estaba allí sentado. 

Moraleja: “Para el que sabe ver, todo es transitorio; para el que sabe amar, todo es perdonable”

Qué temas puedes tratar con la fábula de La roca y el perdón

Con esta fábula corta puedes reflexionar sobre todos estos temas:

– El valor del perdón.

– La relación entre amor y perdón.

La transitoriedad de las cosas

Reflexiones sobre esta fábula budista para niños y mayores

La moraleja de esta fábula budista es realmente hermosa e inspiradora: el tiempo que pasa nos cambia constantemente y el amor hace que sanemos gracias al perdón…

Todo pasa: sí, sufrimos. Muchas veces sufrimos por alguna pérdida, por alguien que nos hace daño, por aquel que nos envidia… Pero todo pasa, porque el tiempo hace que estemos en constante cambio. Cambiamos a cada instante. Si sabemos ver esto, nos daremos cuenta de que hoy no somos los mismos que ayer, porque las experiencias vividas durante todo el día nos han modelado y nos han cambiado. Y mañana no seremos como hoy, porque habremos añadido nuevas vivencias a nuestra vida. Cambiamos constantemente.

–  El amor es como una tirita: dicen que el tiempo lo cura todo. No es el tiempo, sino el amor. El amor es en realidad la el antídoto que necesitamos para sanar y el perdón, la tirita que ayuda a cicatrizar una herida. Muchas veces la herida sigue ahí porque nunca llegamos a perdonar. Y por eso, no conseguimos que cicatrice. Sí, perdonar es necesario para cerrar heridas, pero para perdonar necesitamos amar. 

Otras hermosas fábulas budistas para reflexionar

Si te gustan las fábulas budistas, estos otros relatos también te gustarán y te ayudarán a reflexionar sobre diferentes valores y aspectos importantes de la vida:

El bote vacío: tendemos a pensar que la ira nace porque alguien nos molesta o nos hace enfadar. Pero la ira, sin embargo, no proviene de fuera de nosotros, sino de dentro. Precioso relato con el que lo entenderás todo mejor.

La anciana que buscaba una aguja: esta fantástica historia sirve para darnos cuenta de la cantidad de veces que nos empeñamos en buscar la felicidad fuera de nosotros, en lugares lejanos y absurdos, cuando la felicidad está más cerca de nosotros de lo que imaginamos.

El problema: ¿cuántas veces no nos terminamos desesperando ante un problema porque no conseguimos encontrar la solución? Y puede que en realidad el problema sea en sí el problema… ¿no lo entiendes? Después de leer esta historia, lo verás todo mucho más claro…

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