La vaca estudiosa, una poesía corta para niños

Poesía de María Elena Walsh sobre la importancia de ir a la escuela

Nadie como María Elena Walsh supo encandilar a los niños con metáforas que pudieran entender de forma tan simple. Como con esta de ‘La vaca estudiosa’, un poema que explica a los más pequeños de forma divertida por qué es tan importante ir a la escuela y seguir aprendiendo durante toda la vida.

Una poesía corta para niños sobre la importancia de ir a la escuela: ‘La vaca estudiosa’

La vaca estudiosa, una poesía de María Elena Walsh sobre la importancia de ir a la escuela

Aprendemos durante toda la vida, y además nunca es tarde para comenzar un estudio. Así lo demuestra la protagonista de este divertido poema de María Elena Walsh, una poetisa argentina que supo captar el interés y la atención de los más pequeños mediante sus divertidos versos.

Había una vez una vaca

en la Quebrada de Humahuaca.

Como era muy vieja, muy vieja,

estaba sorda de una oreja.

Y a pesar de que ya era abuela

un día quiso ir a la escuela.

Se puso unos zapatos rojos,

guantes de tul y un par de anteojos.

La vio la maestra asustada

y dijo: – Estás equivocada.

Y la vaca le respondió:

– ¿Por qué no puedo estudiar yo?

La vaca, vestida de blanco,

se acomodó en el primer banco.

Los chicos tirábamos tiza

y nos moríamos de risa.

La gente se fue muy curiosa

a ver a la vaca estudiosa.

La gente llegaba en camiones,

en bicicletas y en aviones.

Y como el bochinche aumentaba

en la escuela nadie estudiaba.

La vaca, de pie en un rincón,

rumiaba sola la lección.

Un día toditos los chicos

se convirtieron en borricos.

Y en ese lugar de Humahuaca

la única sabia fue la vaca.

(María Elena Walsh)

Reflexiones de la poesía de ‘La vaca estudiosa’

Este poema de María Elena Walsh se incluye en el poemario ‘Tutú Marambá’, un nombre que hace referencia a un famoso duende de Brasil feo y muy travieso. Sin embargo, ella dice que usó ese nombre porque los personajes de sus versos son tan buenos que seguramente conseguirían transformar al duende para que dejara de esta forma de dar miedo a los niños. Un genial comienzo para hablar de unas poesías tiernas y realmente deliciosas, como esta de ‘La vaca estudiosa’:

La escuela hace a las personas más sabias: ¿te das cuenta de que al final de la historia la vaca era la única que estudiaba y la única sabia del lugar? Los niños, que dejaron de estudiar, se convirtieron en ‘borricos’. Por eso es tan necesario aplicarse en la escuela, algo que entenderán los niños después de escuchar este poema.

Que nadie te impida hacer realidad tus sueños: no hay ningún lugar en donde digan que un mayor pueda estudiar. Si tienes un deseo y un sueño, nadie impedirá que lo consigas. Con esfuerzo y perseverancia, todo es posible. La moraleja que nos deja esta poesía de María Elena Walsh tiene que ver con la consecución de los sueños y de cómo superar con ilusión y esfuerzo los obstáculos y barreras que encontraremos a nuestro paso.

Cómo usar esta poesía de ‘La vaca estudiosa’ con los niños

Ya sabes que podemos usar las poesías de forma didáctica. Además de divertida, esta poesía nos puede servir para:

Mejorar la atención y comprensión lectora: ¿será capaz tu hijo de entender el mensaje de la poesía de María Elena Walsh? Ayúdale si es necesario con alguna pregunta o alguna pista que le pueda orientar.

Mejora la memoria: ¿y si me memorizamos esta poesía? Para los niños es un juego y para su cerebro un fantástico ejercicio. No les resultará muy difícil, porque es una historia con rima y muy divertida.

Mejora la expresión facial y corporal: cuando recitamos un poema que cuenta una historia, como este, podemos ayudarnos de la expresión de la cara y del cuerpo. Es un fantástico ejercicio para exteriorizar emociones.

Otros fascinantes poemas de María Elena Walsh

La poetisa argentina nos dejó infinidad de poesías tan lindas como esta. Aquí tienes algunos ejemplos:

La mona Jacinta: en el mismo libro que ‘La vaca estudiosa’ encontramos este divertido poema de la Mona Jacinta, una mona que quería ser reina. ¡Te encantará!

El reino del revés: ¿imaginas cómo sería el mundo del revés? Pues aquí tienes un ejemplo, aunque la idea es que tú también imagines tu propio mundo del revés. ¿Juegas?

El brujito Gulubú: tal vez te suene mucho este brujito. Y eso es porque existe una preciosa canción con estos versos. Aquí encontrarás el poema y por supuesto, la canción.

Zoo loco: ¡menudo zoológico tan disparatado! No podrás dejar de reír con este poema tan divertido.

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