Las zorras a orillas del río. Fábula sobre la soberbia

Una fábula corta de Esopo con valores para niños

Esta historia, Las zorras a orillas del río Meandro, es una fábula corta de Esopo que nos habla de cómo a soberbia y la vanidad, la conocida como ‘fanfarroneria’, nos puede llevar a cometer imprudencias realmente temerarias. No te pierdas este relato y sus reflexiones.

Una historia sobre la soberbia: Las zorras a orillas del río Meandro

Las zorras a orillas del río Meandro, una fábula de Esopo para niños

Unas zorras fueron hasta el río Meandro para beber, pero ese día la corriente bajaba con mucha fuerza y ninguna se atrevía a entrar en el cauce. Unas se animaban a otras pero ninguna terminaba de pasar de la orilla:

– Venga, entra tú, que seguro que no es tanto como parece… – decía una a otra.

– ¡La que entre es la jefa del grupo y la más valiente!- dijo otra.

Hasta que de pronto, la más fanfarrona de todas, olvidó el peligro y dijo con soberbia:

– No sé en quién estaréis pensando… supongo que en mí, que soy la única con el valor suficiente de entrar sin que me haga absolutamente nada la corriente.

Y diciendo esto, la zorra se acercó a beber, cayó al río y la corriente comenzó a arrastrarla sin que pudiera hacer nada para salir. Las compañeras le gritaron:

– ¡Vuelve, no te vayas!

Y ella, en lugar de pedir ayuda, gritaba desde el agua:

– ¡No, si solo voy a entregar un mensaje a Mileto… en cuanto termine regreso!

Moraleja: ‘Los fanfarrones siempre son buena presa del peligro’

Qué valores puedes trabajar con esta fábula de Las zorras a la orilla del río

Utiliza esta fantástica fábula de Esopo para trabajar estos valores:

– El valor de la humildad.

– La prudencia y el sentido común.

– El contra valor de la soberbia y la vanidad.

– La emoción del miedo.

Reflexiones sobre esta fábula de Esopo

Desde luego… la soberbia nos puede llevar a límites peligrosos, ya que hace perder la noción del riesgo. Para evitarlo, están la humildad y la prudencia:

No intentes ser más que nadie: ¿qué hubiera pasado si la zorra se hubiera ‘tragado su orgullo’ de valentía y hubiera reaccionado como las demás? Hubieran buscado otra forma de beber y no hubiera caído al río. El problema es que la fanfarronería anula el sentido de la prudencia y la emoción del miedo, ese valor y esa emoción tan necesarios para protegernos del peligro.

Y por eso es necesario el miedo: sí, ese miedo protector que sintieron las otras zorras al ver la corriente que arrastraba el cauce aquel día, ese miedo que hizo que dieran un paso para atrás, un miedo al que muchas veces llamamos ‘sentido común’ y que nos hace pensar: ‘cuidado, que si me acerco me caigo y me lleva la corriente’.

La humildad, divino tesoro: la única forma de luchar contra la fanfarronería que mató a la zorra imprudente es la humildad. Si en lugar de querer quedar como la más valiente del grupo, hubiera apostado por ser como las demás, no hubiera tenido ese triste desenlace. – La soberbia que nos mata: la zorra pudo en el último instante reconocer su error y pedir ayuda, pero la soberbia pudo con ella y prefirió quedar como esa valiente que se lanza al río sin que nada pase… triste final.

Algunas preguntas de comprensión lectora para tu hijo

Comprueba si tu hijo entendió el menaje de esta fábula respondiendo a algunas preguntas sobre la lectura:

1. ¿Por qué fueron las zorras hasta la orilla del río Meandro?

2. ¿Y por qué no se atrevían a beber agua?

3. ¿Entró alguna a beber del río?

4. ¿Qué le pasó a esa zorra?

5. ¿Pidió al final ayuda?

Otras fantásticas fábulas de Esopo

El maravilloso fabulista griego Esopo dejó de forma oral muchas fábulas que después fueron recogiendo sus discípulos. Entre ellas, estas:

La cigarra y la hormiga: no es sino con esfuerzo como se consiguen las cosas. Fantástica historia para niños y mayores que nos viene a decir: ‘no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy’.

El pastor mentiroso: si te pasas el día mintiendo, cuando digas la verdad, nadie va a creerte.

El león y el ratón: la gratitud es un valor esencial que premia a aquellos que hicieron el bien… una especie de karma que te será devuelto.

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