Leyenda del petirrojo. Leyenda de Navidad para niños

Un cuento navideño sobre el origen del pájaro petirrojo

‘La leyenda del petirrojo’ es una leyenda de Navidad que explica el origen del pájaro que lleva este curioso nombre, que significa ‘pecho rojo’. ¿Sabes por qué en realidad lo tiene de este color?

Descubre con esta bella leyenda navideña qué sucedió una gélida noche de diciembre en la que la Virgen María intentaba calentar el pesebre para que el niño Dios no pasara frío.

Leyenda del petirrojo, una preciosa leyenda de Navidad para niños

Cuenta una antigua leyenda el porqué de la existencia del petirrojo, un hermoso ave con el pecho carmesí. Al parecer, el origen tiene que ver con el nacimiento del niño Jesús.

Según esta leyenda de Navidad, la Virgen María descansaba junto a su hijo recién nacido. Hacía frío, y ambos se calentaban gracias a un pequeño fuego que el dueño del albergue había encendido en el pesebre.

Pero el fuego se apagaba, y San José decidió salir del portal en busca de más leña para avivar las llamas.

La Virgen María notó que su hijo comenzaba a tener frío, y no sabía cómo avivar la hoguera sin dejarlo solo. Así que empezó a pedir ayuda… Primero le preguntó al buey, pero el animal estaba tan profundamente dormido, que no podía despertarse.

Intentó después pedir ayuda a la mula, pero estaba agotada del viaje que habían hecho hasta Belén

Pidió ayuda al gallo, quien estaba cantando y ni siquiera la escuchó…

Pero de pronto, cuando ya estaba desesperada, escuchó el dulce trinar de un pajarito.

– ¡Eh! ¡Pajarito! ¿Podrías ayudarme a traer palitos para avivar el fuego? Mi hijo tiene mucho frío…

Al pájaro le dio mucha pena y se fue volando hasta su nido. Comenzó a arrancar los palitos y se los llevó a la Virgen María. Cuando hubo terminado con el nido, se dio cuenta de que tardaban en arder, y comenzó a aletear las alas con fuerza. La llamarada entonces fue tan intensa, que el pecho y parte del rostro del pájaro se quemaron. Aún así, y a pesar del dolor, siguió aleteando para que el niño Jesús no pasara frío.

La Virgen María, conmovida, al ver la mancha roja en el pecho del pájaro, decidió llamarle a partir de entonces ‘petirrojo’, que significa ‘Pecho rojo’.

Y así fue como a partir de ese día todos los descendientes del pajarito crearon una nueva especie, que nos recuerdan este bello gesto de generosidad y bondad.

Reflexiones sobre la leyenda de Navidad del petirrojo

Con esta leyenda trabajarás:

– El valor de la generosidad.

El valor de la bondad.

– La humildad, un valor esencial.

Esta preciosa leyenda de Navidad además de ser una original historia sobre el origen del petirrojo, también nos ayuda a reflexionar sobre algunos valores muy relacionados con la Navidad: la bondad, la generosidad y la solidaridad.

Mientras que la mayoría de animales a los que la Virgen María pidió ayuda, solo el más humilde, el aparentemente más frágil, se prestó voluntario a ayudarla.

El pájaro decidió ceder su propio nido al recién nacido, para que no pasara frío. Eso es solidaridad, sin duda, y bondad…

Incluso después de haberse quemado, continuó haciendo todo lo posible porque el fuego o se apagara. Un gesto de amor verdadero.

Ahora también entenderás por qué en muchos países, el petirrojo es un animal muy unido a la Navidad. 

Aprovecha también esta leyenda corta de Navidad para mejorar la atención y concentración de tu hijo. Puedes ayudarte de estas preguntas:

  1. ¿Por qué estaba preocupada la Virgen María?
  2. ¿A qué animales le pidió ayuda la Virgen?
  3. ¿Qué animal decidió ayudarla?
  4. ¿Por qué se quemó el pájaro el pecho?
  5. ¿A qué debe el nombre el pájaro petirrojo?

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