Los cisnes salvajes. Cuento para niños sobre el vínculo entre hermanos

Un precioso cuento de Hans Christian Andersen lleno de valores

‘Los cisnes salvajes’ es un precioso cuento para niños sobre el vínculo entre hermanos. Está lleno de fantasía, pero también nos transmite un buen número de valores, como son el coraje, la empatía o la bondad. No dejes de leerlo con tu hijo.

Un precioso cuento para niños sobre el vínculo entre hermanos: Los cisnes salvajes

Cuento para niños con valores

Existieron hace tiempo unos reyes que tuvieron doce hijos, de los cuales, once eran varones. Tuvieron una hermosa niña ala que llamaron Elisa. Pero la reina murió, y después de unos años de luto, el rey volvió a casarse con una mujer malvada, cruel, celosa y vengativa. que además dominaba el arte de los maleficios.

Lo primero que hizo la nueva reina fue alejar a la princesa del palacio, ya que le molestaba su inmensa belleza y su bondad. Y cuando la tuvo bien lejos, transformó con un hechizo a sus once hermanos en cisnes blancos que salieron volando por la ventana. Los muchachos serían cisnes durante el día y se convertirían en humanos durante la noche.

Elisa se encuentra con sus hermanos

La pequeña Elisa vivió en la humilde casa de unos campesinos durante mucho tiempo. Cuando cumplió 15 años, la dejaron partir para volver al palacio. Sin embargo, la malvada madrastra se encontró con ella antes de que llegara, y cubrió su ropa, cara y cabellos de barro para que su padre no pudiera reconocerla. El rey, al pensar que era una mendiga, la echó del palacio.

La pobre Elisa se alejó de allí llorando, y llegó hasta la orilla del mar, den donde vivían 11 preciosos cisnes blancos que acudieron junto a ella a consolarla. Cuando el último rayo de sol se puso, los cisnes se transformaron en sus once hermanos, y Elisa les reconoció a todos. ¡Qué contenta se puso de verlos!

– Nuestra madrastra nos hechizó- le contó uno de sus hermanos– Durante el día somos cisnes y no sabemos cómo romper el hechizo. Puedes venir con nosotros. Vivimos al otro lado de esta playa.

– Oh, sí, iré con vosotros- dijo la pobre chica.

Y sus hermanos construyeron una pequeña hamaca con juncos que encontraron cerca de la orilla. Al salir el sol, se transformaron en cisnes y llevaron a su hermana, que aún dormía, volando hacia el lugar en donde ellos vivían.

La forma en la que Elisa podía romper el hechizo de los cisnes

Elisa durante ese trayecto tuvo un sueño muy extraño: un hada se le apareció y le dijo:

– Elisa, sé que tu madrastra hechizó a tus hermanos y quieres liberarles del hechizo. Podrás hacerlo si tejes con hilos de ortigas una capa para cada uno de ellos.

Así, al día siguiente, Elisa comenzó a buscar ortigas en el campo, y a tejer, a pesar del dolor y el escozor que le producían estas plantas, las túnicas para sus hermanos.

Pero un día pasó por allí un puesto y joven rey que vivía por aquella zona, y se enamoró de la bella joven. Poco después, le pidió que se casara con él, y ella aceptó, sin dejar, en ningún momento, de tejer las capas para sus hermanos.

El rey acusa a Elisa de bruja

Tras la boda, Elisa no olvidó a sus hermanos. De hecho, continuó visitando el bosque en busca de ortigas para seguir tejiendo, día y noche, las túnicas. Siempre iba a última hora, para poder hablar con sus hermanos mientras recogía las plantas. Sus manos siempre estaban rojas y doloridas, y los consejeros del rey comenzaron a murmurar acerca de las extrañas visitas de Elisa al bosque de noche.

– Majestad- le dijo un día al rey uno de sus consejeros- Tenemos algunas sospechas sobre la reina. Es difícil de decir, pero… Es como si se dedicara a los hechizos. Todas las noches se adentra en el bosque y regresa con extrañas plantas. Luego se encierra en un cuarto y no sale hasta que amanece.

– No inventéis cosas- dijo enfadado el rey- Eso tendré que comprobarlo yo mismo.

Y el rey decidió seguir una noche a su mujer para comprobar si eran ciertas las acusaciones de sus hombres. Efectivamente, vio cómo entraba en el bosque y salía al rato con una bolsa llena de plantas. Luego se encerraba en un cuarto durante horas. Al día siguiente, no pudo hacer otra cosa que dar la razón a sus consejeros:

– Con todo el dolor de mi corazón, debo daros la razón. Mi mujer, la reina, será juzgada por brujería en unos días.

Y diciendo esto, ordenó que la encerraran en una mazmorra, a donde ella se llevó todas sus plantas para seguir tejiendo las túnicas.

El día del juicio y el fin del hechizo

Llegó el día del juicio, y Elisa salió de la mazmorra con una bolsa llena esta vez de túnicas. En cuanto se sentó en el estrado, la ventana se abrió de golpe, y entraron volando once cisnes dispuestos a defender a su hermana. Entonces, ella les lanzó una a una las túnicas y las aves se fueron transformando en los once príncipes. Roto así el hechizo, Elisa pudo explicar a su marido todo lo que pasaba.

El rey le pidió disculpas por haber dudado de ella y los jóvenes se quedaron a vivir en el palacio junto con su hermana.

Valores que puedes trabajar con este cuento clásico de Hans Christian Andersen

Este precioso cuento puede ser muy útil para hablar con los niños de estos valores:

La bondad.

– El valor del esfuerzo y la perseverancia.

El coraje.

La empatía.

Reflexiones sobre el cuento Los once cisnes salvajes

Este cuento gira en torno al amor entre hermanos, y además nos transmite muchísimos valores. Como estos:

Por los hermanos se hace cualquier cosa: El amor de Elisa hacia sus hermanos pudo más que el dolor que sentía al manipular las ortigas. En ese momento era capaz de hacer cualquier cosa por liberar a sus hermanos del hechizo. Una bella muestra de amor verdadero hacia sus hermanos.

Con esfuerzo y perseverancia se consigue todo lo que te plantees: Elisa pudo abandonar su tarea. Se casaba y se convertía en reina. Lo tenía todo a su favor. ¿Para qué seguir con algo que además partía de un sueño? Era una tarea dolorosa y cansada. Sin embargo, no cesó en el empeño, se siguió esforzando y no abandonó nunca su tarea. Al perseverar, con el tiempo, consiguió lo que quería.

La bondad que nace de la empatía: Elisa sintió mucha lástima por sus hermanos, era capaz de sentir su angustia. Es lo que le hizo seguir adelante y buscar la solución. Esa capacidad de ponerse en el lugar de sus hermanos se la dio la empatía, un valor esencial muy ligado a la bondad, la generosidad y la solidaridad.

Algunas preguntas sobre el cuento para mejorar la atención de tu hijo

También puedes utilizar este hermoso cuento para mejorar la atención y la comprensión lectora de tu hijo. Usa para ello estas preguntas al finalizar la lectura del cuento:

1. ¿Cuántos hijos varones y cuántas hijas tuvieron los reyes?

2. ¿Qué hizo la madrastra con Elisa?

3. La madrastra hechizó a los hermanos de Elisa: ¿en qué consistía ese hechizo?

4. ¿Por qué no reconoció el rey a su hija cuando fue a verle?

5. Un hada le contó a Elisa cómo romper el hechizo de sus hermanos. ¿Qué debía hacer?

6. ¿Dejó de tejer Elisa tras la boda?

7. ¿De qué acusaron a Elisa en el castillo?

8. ¿Consiguió Elisa romper el hechizo?

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