Los deseos ridículos. Cuento infantil sobre los caprichos

Cuento con valores de Charles Perrault para los niños

‘Los deseos ridículos’ es un fantástico cuento infantil del escritor francés Charles Perrault, publicado en 1697. Este cuento nos habla de la ridiculez de algunos caprichos  y de cómo a veces nos metemos en problemas por culpa de un impulso que no conseguimos frenar a tiempo. Sin duda, un cuento con valores fantástico para leer con los niños.

Un cuento infantil sobre los caprichos: ‘Los deseos ridículos’

Cuento infantil sobre los caprichos

Había una vez un leñador muy pobre y trabajador, que a pesar de trabajar durante todo el día, apenas ganaba unas monedas al día para poder comer él y su mujer. 

Un día, cansado del trabajo, y viendo lo poco que conseguía con él, se lamentó en voz alta:

– ¡Qué desgraciado soy, que aún trabajando sin cesar no consigo apenas unas monedas como recompensa!

Entonces, el dios Júpiter, que estaba escuchando, bajó a la Tierra para decirle:

– Vaya, veo que está muy decepcionado… Está bien, te concederé tres deseos, leñador. Ten cuidado y piénsalos bien. Los primeros deseos que digas en voz alta, se harán realidad.

– Oh, muchas gracias- respondió sorprendido el leñador- Los pensaré muy bien. Estoy muy agradecido

Los tres deseos del leñador

El pobre leñador fue corriendo a su casa a darle la buena noticia a su mujer.

– ¿Y qué pedirás?- preguntó entusiasmada ella- ¿Dinero? ¿Joyas? ¿Ser un Duque o Marqués?

– No sé aún- contestó el leñador.

-Espera, que te pondré un vasito de vino para que te ayude a pensar- dijo ella.

Y el leñador, mientras bebía el vino, dijo en voz alta:

– ¡Ay! Con este delicioso vino vendría fenomenal una enorme salchicha

Y al instante, una salchicha recién hecha apareció junto al vino.

-¡Pero qué hiciste, descerebrado marido! ¡Has desperdiciado el primero de los deseos!

La mujer estaba muy enfadada, y él, un tanto sorprendido por lo que acababa de pasar. Y ambos empezaron a discutir, tanto y tanto, que el hombre, lleno de ira, dijo:

¡Ojalá se te pegara la salchicha a la narizota y así no tendría que ver más esa fea carota!

De inmediatamente, la salchicha voló hasta la nariz de la mujer, quien comenzó a lamentarse al ver aquello pegado a su cara. El leñador se arrepintió tanto, que no tuvo más remedio que preguntar a su mujer:

– Solo me queda un deseo… ¿qué prefieres, que pida que seas una rica reina pero con una fea nariz en forma de salchicha o que recuperes tu hermosa nariz pero sigas siendo humilde y pobretona?

La mujer no dudó y dijo que prefería la segunda opción. Y el leñador usó su último deseo para deshacer el entuerto. Y así fue como el leñador imprudente gastó sus tres deseos para continuar siendo el mismo leñador pobre de siempre. 

Valores que transmite este fantástico cuento infantil de Perrault

Este cuento es muy interesante, y también nos transmite algunos valores como estos:

– El valor de la prudencia.

– La generosidad.

– El perdón. 

Reflexiones sobre el cuento de ‘Los deseos ridículos’ para niños y mayores

¿Cuántas veces nos habremos encaprichado de cosas de las que luego nos arrepentimos? Algo así es lo que le pasó al protagonista de esta historia. Sin embargo, nuestras decisiones tienen consecuencias sin marcha atrás…

Ten cuidado con las elecciones que vas tomando: Sí, porque muchas veces, con nuestra elección, cometemos un error que ya no tiene solución. Por eso es tan importante utilizar la prudencia y pensar bien cada paso que damos. Recuerda que en la vida tendrás que elegir constantemente. Intenta meditar bien esa elección para no tener que arrepentirte demasiado después.

No te dejes llevar por el primer impulso: En la vida hay que vivir las emociones, pero en determinadas ocasiones, debemos usar más la razón. Sobre todo, debemos tener cuidado de decir lo primero que pensamos sin meditar. Recuerda ese sabio refrán que dice: ‘Por la boca muere el pez’. Es lo que le sucedió al pobre leñador. Igual sucede con los caprichos: nos dejamos llevar por un impulso y después puede que nos arrepintamos. 

La prioridad en la vida no es la riqueza: El leñador y su mujer se quedaron como estaban, y eso que la mujer del leñador podía haber escogido, pero prefirió recuperar su apariencia y ser feliz, aún en la pobreza. Esto nos invita a pensar en cuáles son nuestras prioridades en la vida. A veces deseamos más bienes materiales pero en realidad no son los que nos aportan felicidad. 

Preguntas de comprensión lectora para los niños

Usa si quieres este fantástico y divertido cuento de Charles Perrault para mejorar la atención y comprensión lectora de tu hijo. Puedes ayudarte de estas preguntas:

1. ¿Qué le ofreció el dios Júpiter al leñador?

2. ¿En qué gastó el leñador su primer deseo?

3. ¿Qué ocurrió con el segundo deseo?

4. El leñador le dijo a su mujer que escogiera el tercer deseo: ¿qué eligió? 

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