Los nobles avariciosos. Cuento infantil sobre la avaricia

Un cuento popular con valores para los niños

El cuento de ‘Los nobles avariciosos‘ cuenta una historia relacionada con la codicia. Se trata de un cuento popular fantástico par leer con los niños y reflexionar sobre determinados valores esenciales.

El cuento infantil de Los nobles avariciosos

Los nobles avariciosos, un cuento infantil sobre la avaricia

Había una vez una reina que vivía en un castillo de un reino muy lejano. La reina no tenía demasiados problemas y vivía tranquila. Pero un día, escuchó a sus sirvientas cuchichear:

– Vaya- decía una de ellas- ¡esta reina no se entera de nada! Los nobles le están robando el dinero y ella ni se da cuenta… ¡La pobre no sospecha nada!

A lo que respondió la otra criada:

– Qué razón tienes… Y lo más grave es que son personas de su confianza. ¡Si se enterara se daría un buen disgusto!

La reina se quedó muy sorprendida. ¿Que le estaban robando los nobles? ¿Cómo? ¿Y quién? Pensó en cómo descubrirlo e ideó un plan.

Al día siguiente, mandó llamar a la sala del trono a todos los nobles. Entonces les dijo:

– Quiero daros una buena noticia: acabo de recibir un regalo de un rey muy querido. Me ha enviado un cofre repleto de oro y joyas preciosas. Y como sé que sois muy fieles y buenos conmigo, he decidido regalarlo a uno de vosotros. Pero primero quiero que veáis el tesoro. Bajad conmigo a la sala de los tesoros…

Todos se quedaron muy pero que muy sorprendidos. ¿Un regalo tan increíble? ¿De verdad? A todos les brillaban los ojos. Ya estaban pensando en las joyas: diamantes, esmeraldas… ¡cuánto dinero!

Los nobles avariciosos bajan a la sala del tesoro

Después de atravesar oscuras y estrechas galerías, los nobles llegaron hasta una inmensa habitación. ¡No podían creer lo que veían! La sala estaba llena de cofres y sacos llenos de dinero y joyas. La reina entonces les enseñó el cofre al que se refería y dijo:

– Perdonad un momento que salga a un asunto rápido. Quedaron aquí y en seguida vuelvo.

En cuanto la reina salió de la estancia, los nobles comenzaron a robar todo lo que pudieron. Se llenaron los bolsillos de monedas de oro, cadenas, anillos de piedras preciosas…

Al cabo de unos minutos, la reina regresó y les pidió a todos que la acompañaran hasta el patio del castillo. Allí, la reina había mandado colocar un enorme tonel tumbado en el suelo.

– Bien- dijo la reina-, regalaré el cofre de monedas de oro y joyas que os he enseñado a aquel que consiga pasar por encima del tonel.

Los nobles se lanzaron a por el tonel, sedientos de codicia. Pero por más que intentaban subirse a él, no podían. Al caer, las monedas y joyas que se habían guardado, comenzaron a rodar por el suelo… Y en pocos minutos, el suelo del patio estaba lleno de joyas.

– Con que esas tenemos- dijo entonces la reina- Veo que mis criadas tenían razón. Ahora ya lo sé todo…

Y la reina mandó encerrar a todos los nobles en las mazmorras.

Valores que puedes trabajar con este cuento de Los nobles avariciosos

Con este cuento popular podrás trabajar todos estos valores:

– La confianza y la fidelidad.

– La sinceridad y la mentira.

– La humildad frente al a codicia.

Reflexiones sobre el cuento Los nobles avariciosos para niños

Está claro que la avaricia nos ciega hasta el punto de perder la noción de la realidad. Pero en esta historia, además de codicia, se habla de mentiras, engaños y traiciones.

La fidelidad impide saltarnos valores esenciales: los nobles no eran fieles a la reina ni tampoco la respetaban. Estaban robando a sus espaldas y todos eran cómplices entre sí. Una gran traición que la reina pudo descubrir gracias a sus fieles criadas, pobres, pero incapaces de robar.

Las mentiras a las que mueve la codicia: ante el sentimiento negativo de la avaricia, los nobles eran capaces de cualquier cosa por ‘tapar’ su traición. De hecho, la reina sabía que si les preguntaba directamente, ninguno iba a confesar el robo y todos iban a mentir. Por eso buscó una forma más ingeniosa de descubrir a los ladrones y comprobar la veracidad de las acusaciones que hacían las criadas.

Siempre hay que comprobar una acusación: la reina quiso observar con sus propios ojos si las criadas decían la verdad. No es porque desconfiara de ellas, sino porque siempre hay que comprobar ante una acusación que ésta es cierta. Todo el mundo es inocente hasta que se consiga demostrar lo contrario. Por eso, cuando alguien te cuenta algo malo de otra persona, no debes creerlo del todo hasta que lo compruebes con tus propios ojos.

La avaricia nos hace cometer grandes errores: y también hacer el ridículo, podríamos añadir. Como el que hicieron todos los nobles, movidos por la codicia. Al intentar escalar el tonel, ni se dieron cuenta de que iban perdiendo las joyas y las monedas que habían robado. En ese momento estaban totalmente cegados por la codicia.

Algunas preguntas de comprensión lectora para los niños

Si quieres, puedes usar este cuento popular para mejorar la atención y comprensión lectora de tu hijo. Para ello, haz algunas preguntas sobre el texto leído al terminar. Estas pueden servirte:

1. ¿Qué dijeron las criadas que tanto sorprendió a la reina?

2. ¿Qué plan ideó la reina para descubrir a los ladrones?

3. ¿Y qué hicieron los nobles al quedarse a solas en la sala de los tesoros?

4. Al subir por el tonel, los nobles se resbalaban… ¿y qué más les pasaba?

5. ¿Qué hizo la reina con los nobles al comprobar que eran unos ladrones?

Otros interesantes relatos sobre la avaricia para niños y mayores

Aquí tienes otras fantásticas historias relacionadas con la codicia. ¡Descúbrelas!

La madre Wang: esta es una fábula china que también nos habla de codicia y en este caso, de falta de gratitud. ¡Muy interesante!

El cultivo del oro: ¿puede la avaricia cegarnos hasta el punto de creer aquello que es imposible? Pues parece ser que sí.

El ratón bajo el granero: esta fábula de Esopo también nos habla de este terrible sentimiento que nos mueve a una sed incontrolable hacia los bienes materiales.

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