Mil peces. Fábula para adultos sobre las personas perfeccionistas

Una fábula muy corta para adolescentes y adultos para reflexionar

Esta fábula es corta, muy corta, pero esconde un poderoso mensaje con el que podrás reflexionar sobre cómo eres y cuánto te exiges. ‘Mil peces’ es una fábula para adultos y para adolescentes sobre las personas perfeccionistas, aquellas que nunca están conformes con lo que hacen porque piensan que siempre pueden dar algo más. No te pierdas la historia… y sus reflexiones.

Una fábula para reflexionar sobre el perfeccionismo constante: Mil peces

Mil peces, fábula para adultos sobre el perfeccionismo

Un hombre muy rico encargó a un artista muy conocido una pintura:

– Me gustaría que hicieras para mí un cuadro de un pez.

– Está bien- dijo el artista- Dame un año y vuelve a por él.

Al cabo de un año, el hombre rico fue a casa del artista.

– ¿Terminaste mi obra?- le preguntó.

Entonces, el artista le pidió que se sentara y esperara un momento. Fue a buscar un lienzo desnudo y unas pinturas y, delante de él, comenzó a pintar el pez. El hombre rico miró estupefacto y esperó paciente a que el artista terminara. Cuando el pintor le tendió el lienzo con el pez, preguntó:

– ¡Me gusta! ¡Es precioso! Pero dime: ¿por qué has tardado un año en pintarlo?

El artista no contestó, abrió la puerta de un armario que tenía cerca y de pronto cayeron al suelo mil pinturas de peces

Reflexiones sobre esta fábula de Mil peces

Está claro que hay personas (sobre todo los más creativos) que nunca están conformes con lo que hacen. Siempre esperan hacer algo diferente que lo supere. ¿Perfeccionismo? ¿Insatisfacción? ¿Falta de confianza?

Cuando nunca estamos conformes: a muchas personas les pasa, que siempre quieren perfeccionar más y más lo que hacen. Y aún estando perfecto, siguen encontrando algunos aspectos mejorables. Esa insatisfacción permanente hace que duden y que sobre todo, tengan serios problemas para decidir. La duda permanente crea angustia y confusión y también miedos.

Esos locos artistas: esto le sucede sobre todo a las personas más ingeniosas y artistas, a los más creativos, porque están continuamente innovando, añadiendo ideas nuevas al proyecto que comenzaron. Y resulta que nunca saben cuándo parar, cuando acabar…

Las necesidad de una rutina y unas normas: la falta de normas o el exceso de libertad hace que podamos perdernos. Los niños a veces no entienden por qué deben respetar normas. Este hombre solo consiguió terminar su obra ante la presencia del hombre rico y el tiempo limitado. No tenía más opciones. No tenía más tiempo. Debía entregarle ya la obra. Y es lo que hizo que al fin pudiera terminarla.

La perseverancia y el esfuerzo de los más exigentes: como verás, no es que el artista no hubiera hecho nada hasta que apareció el hombre rico en su casa. Cada día pintaba un pez y lo guardaba en el armario, pensando que al día siguiente podría crear otro mejor. Un día tras otro y así durante un año, no paró de dibujar peces y más peces sin parar… y sin quedar totalmente conforme con el resultado. Tener tanto tiempo y tanta libertad para dibujar el pez avivan su creatividad y su insatisfacción.

¿Falta de autoestima?: muchos pensarán que esta insatisfacción y exceso de perfeccionismo está ligado con la falta de autoestima. No siempre es así. Muchas veces es la propia creatividad la que hace dudar y plantearse algo diferente a lo que se creó en un primer momento. Aunque por supuesto, el perfeccionismo extremo también puede estar ligado con la falta de autoestima. Esa necesidad constante de ofrecer lo mejor, de destacar frente a los demás, tiene que ver con la necesidad de demostrarse a sí mismo que se es capaz de deslumbrar.

Otras maravillosas fábulas para adultos con las que podrás reflexionar

Si te gustan este tipo de fábulas cortas para pensar en aspectos interesantes de nosotros mismos y de la vida, no te pierdas tampoco estas otras:

La anciana que buscaba una aguja: la felicidad está más cerca de nosotros de lo que pensamos, pero muchas veces nos empeñamos en buscar en lugares realmente absurdos. No te pierdas esta maravillosa fábula.

Sherlock Holmes y la excursión de campamento: ¿cuántas veces no nops perdemos en pensamientos abstractos y matemáticos saltándonos lo verdaderamente importante? El sentido común debería ser nuestro gran aliado…

El pintor: la realidad sin emociones no existe. En realidad es el corazón y los sentidos los que crean lo que nos rodea… Lo entenderás mejor tras leer esta fábula.

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