Peter Pan. Un cuento infantil sobre el miedo a crecer

Un cuento para niños lleno de valores sobre el deseo de no perder nunca la inocencia infantil

En realidad, Peter Pan fue creado por el escocés James Matthew Barrie como una obra de teatro, que se estrenó en Londres en 1904 con el nombre de ‘Peter Pan y Wendy’. Después ha sido utilizada para infinidad de versiones, desde cuentos hasta la conocida película de Disney. Aquí encontrarás una versión en forma de cuento infantil para hablar con los niños de diferentes valores

El precioso cuento infantil sobre el deseo de ser siempre un niño: ‘Peter Pan’

Peter Pan, un cuento para niños sobre el miedo a crecer y madurar
Imagen de la película de Disney ‘Peter Pan’ (1954)

Los hijos de la familia Gentil dormían en sus camas plácidamente: Wendy, la mayor, Juan el mediano y el pequeño Miguel.

Pero esa noche algo estaba a punto de suceder: una sombra entró sigilosa por la ventana y se escondió en un rincón de la habitación de los niños.

– Corre, Campanilla, por aquí. ¡Entró por esa ventana!- dijo Peter Pan mientras se acercaba volando hasta el cuarto de los niños.

Peter Pan era un niño de unos diez años, rubio, de ojos verdes, vestido con ropa verde y un divertido sombrero del mismo color. Llevaba una flauta y le acompañaba un pequeño hada, Campanilla, quien era capaz de hacer volar a cualquier persona u objeto con sus polvos mágicos.

Peter acudía con mucha frecuencia a la ventana de los Gentil, porque le encantaba escuchar los cuentos que Wendy contaba a sus hermanos. Así que sus sombra se sabía el camino hasta esa casa.

– Ya la veo, Campanilla. ¡Ahí está! ¡Ha entrado en el cuarto de los Gentil!- dijo Peter, señalando a su sombra, que intentaba zafarse de sus manos escurriéndose por todo el cuarto.

Wendy conoce a Peter Pan y al hada Campanilla

Con tanto ruido, Wendy se despertó sobresaltada.

– ¿Quién eres tú?- preguntó asustada al ver a aquel niño tan extraño en medio de su cuarto.

– Perdona que haya entrado así por la ventana… Mi sombra se escapó, y necesito recuperarla. Es un poco traviesa, ¿sabes?

– ¿Tu sombra? – Y Wendy se fijó en que, efectivamente, la sombra del niño jugaba en las paredes del cuarto.

Peter Pan aprovechó un descuido de la sombra y la atrapó.

– Espera- dijo Wendy- puedo coserla para que no se escape más.

– ¡Que buena idea!- dijo entusiasmado Peter.

Y Wendy cosió la sombra a Peter Pan, mientras él le contaba que vivía en un lugar llamado país de Nunca Jamás, en donde los niños nunca crecían.

– Espera… ¿quieres conocer mi mundo?- preguntó entonces Peter Pan.

A Wendy le pareció buena idea, y despertó a todos sus hermanos para que ellos también pudieran ir con ella al país del Nunca Jamás. Campanilla les ayudó a volar rociándoles por encima con sus polvos mágicos, aunque para poder volar, Peter Pan les dijo lo que debían hacer:

– Tenéis que utilizar pensamientos felices. Pensad en todo aquello que os hacer felices y volaréis.

Uno a uno, los niños fueron elevándose del suelo, y al fin salieron por la ventana.

El extraño país del Nunca Jamás y el terrible pirata Capitán Garfio

En el país del Nunca Jamás vivían seis niños perdidos, unos piratas, doce sirenas, un temible y gigantesco cocodrilo y muchos Pieles Rojas. Era un país increíble, y los niños jugaron y se divirtieron mucho.

Wendy entendió por qué Peter Pan era tan feliz allí: no había normas ni límites. Los niños jugaban felices sin nadie que les impusieran horarios. Aunque por supuesto, a veces, tenían que hacer frente a algún problema…

Un día, la hija del gran jefe indio fue secuestrada por el Capitán Garfio, el jefe de los piratas, y Peter Pan acudió en su ayuda. Al devolver a la princesa india Tigridia a los indios, estos se hicieron amigos de todos los niños.

Los piratas, enfadados por haber perdido la oportunidad de acabar con la india, buscaron la entrada a la cueva donde vivían todos los niños. Al fin la encontraron y les secuestraron a todos, incluidos los hermanos Gentil. Peter Pan y Campanilla no estaban allí en ese momento.

Campanilla se sacrifica por Peter Pan

Antes de irse, el capitán Garfio echó veneno en la copa de agua de Peter Pan, con la intención de matarle. estaba deseando vengarse de él, desde aquel día en el que el niño le dejó sin mano en una batalla de espadas.

Pero Campanilla, que lo vio todo, se bebió la copa antes de que lo pudiera hacer el niño.

– ¡Pero qué haces, Campanilla!- se enfadó Peter Pan- ¿Por qué te bebes mi agua?

Estaba envenenada– dijo entonces el hada con una voz muy débil

– ¿Envenenada dices? ¿Cómo puede ser eso? Garfio no ha estado aquí… ¿o sí? Dime, Campanilla. ¿Dónde están todos los niños? ¿Se los llevó Garfio?

El hada asintió y cayó como muerta sobre el hombre de Peter Pan. Él, asustado, pensó en la manera de salvarla. Y recordó que la única forma de salvar a un hada era demostrando que todos los niños creían en ellas. Así que recorrió todas las casas en donde dormían los niños y les pidió lo siguiente:

– Por favor, creed en las hadas. Si creéis en las hadas, aplaudid. ¡Aplaudid fuerte!

Y muchos niños aplaudieron en sus sueños, hasta que Campanilla comenzó a recuperarse. Y así fue cómo Peter Pan consiguió salvar al hada.

La pelea entre Peter Pan y el capitán Garfio

El capitán Garfio, por su parte, llevó a todos los niños hasta su barco. A la pobre Wendy la ataron al palo mayor del barco pirata. El capitán Garfio amenazó a los niños con arrojarlos al mar si no se hacían piratas.

– Prefiero que me arrojes al mar antes de hacerme pirata- gritó Wendy.

Pero Peter Pan, después de salvar a Campanilla, acudió corriendo al barco pirata justo en el momento en el que Wendy iba a ser arrojada al mar. El niño libró una terrible pelea contra el capitán Garfio, al que logró arrojar al agua por la borda. El enorme cocodrilo, que esperaba impaciente a que cayera alguien para comer, aprovechó y se lo zampó de un bocado.

Los hermanos Gentil regresan a su hogar

Los niños estaban emocionados. ¡Habían sido liberados! Pero entonces, los hermanos Gentil recordaron que debían volver a su casa, porque no querían preocupar a sus padres.

En ese momento, los niños perdidos les confesaron a Wendy y a sus hermanos que en realidad deseaban volver al mundo real, y crecer, como ellos, en una familia. Ellos nunca habían tenido una madre. Los hermanos Gentil se conmovieron y les dijeron que podían quedarse con ellos, así que Peter Pan les acompañó de vuelta a su casa.

Antes de despedirse definitivamente, Peter Pan le dijo a Wendy:

– Ven conmigo, quédate conmigo en el País del Nunca Jamás.

– Quédate tú aquí- respondió entre lágrimas Wendy.

– No puedo, no quiero crecer. No quiero dejar de ser un niño nunca… – respondió Peter.

– Adiós- dijo entonces Wendy.

– Nunca digas adiós, porque decir adiós significa irse lejos, e irse lejos significa olvidar.

Y, diciendo esto, Peter Pan salió volando junto a Campanilla por la ventana. Wendy observó su figura alejarse, hasta que desapareció tras la primera estrella a la derecha, en dirección al país del Nunca Jamás.

Al día siguiente los niños contaron a sus padres toda su aventura, y les presentaron a los seis niños perdidos. Los padres de los niños decidieron adoptarlos a todos.

Valores que transmite este precioso cuento a los niños

El cuento de Peter Pan está repleto de valores y temas muy interesantes que puedes utilizar para reflexionar con tu hijo:

– El valor de la bondad.

La empatía.

– El valor del coraje, esfuerzo y sacrificio.

– La sinceridad.

Los celos y el egoísmo.

– El miedo a madurar y crecer.

La responsabilidad, unida a la maduración.

Reflexiones sobre el cuento de Peter Pan para los niños

El cuento de Peter Pan, pensado en un principio como una obra de teatro, esconde infinidad de mensajes para niños y mayores. Aquí tienes algunos:

Crecer implica responsabilidad. No todos están dispuestos a crecer: Peter Pan representa al eterno niño, el niño que se niega a madurar, a crecer y asumir responsabilidades de adulto. No significa que no se esfuerce, ni tenga coraje. Significa que madurar implica renunciar a muchas diversiones de infancia, a el tener que asumir muchas responsabilidades, acatar normas y límites… Existen muchos adultos con el ‘síndrome de Peter Pan’. Son personas inmaduras que se niegan asumir el rol de adulto.

No tengas miedo a crecer, pero no olvides el país del Nunca Jamás: El país del Nunca Jamás representa a la infancia, ese maravilloso mundo de descubrimientos constantes, coraje sin fin, curiosidad sin límites…Un país en donde gobiernan el juego y la diversión, pero del que debemos alejarnos poco a poco. No olvidar, nunca olvidar.

El amor a veces conlleva que sintamos celos: Campanilla siente un gran amor hacia Peter Pan, y sin embargo, el niño se siente muy unido a Wendy, a la que ve como esa madre que nunca tuvo. El hada siente por primera vez el terrible sentimiento de los celos, lo que hacen que se porte muy mal con la niña. Aún así, su amor hacia Peter Pan le lleva a sacrificarse por él.

El amor implica sacrificio: Campanilla es capaz de dar su vida por Peter Pan. Es el acto de máximo sacrificio por la persona amada. Y es que el amor siempre implica cierto sacrificio (que no tiene que ser tan extremo, por supuesto).

Los niños perdidos que desean el amor de una familia: Los niños que viven con Peter Pan son niños huérfanos, que no tienen padres ni madres. Allí, en el país del Nunca Jamás, se divierten y son felices, pero en el fondo tienen una gran carencia: el amor de una familia no puede ser sustituida nunca por la amistad ni la diversión.

El destino del malvado Capitán Garfio: Peter Pan era odiado por el terrible pirata Capitán Garfio, quien le perseguirá de todas las formas posibles. Pero al final, la justicia pone en su lugar al malvado pirata.

Canción ‘Volarás, volarás’, de Peter Pan, de la película de Disney

Walt Disney estrenó en 1954 su particular versión de la obra teatral de Peter Pan. ¿El resultado? Una preciosa película que habla de sueños, infancia, coraje y amor. Aquí tienes el genial momento en el que los niños Gentil se van con Peter Pan al país del Nunca Jamás… ¡volando!

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