Polar Express. Cuento de Navidad para niños

Una historia sobre el espíritu de la Navidad basada en la película Expreso Polar

‘Polar Express’ es una conocida película de Navidad para niños que narra las aventuras de un pequeño de 8 años que comienza a perder la ilusión por estas fiestas. Después de pasar un sinfín de experiencias, el protagonistas volverá a sentir el espíritu navideño de forma mucho más intensa. No te pierdas esta versión en forma de cuento de una preciosa historia navideña. Y tú… ¿aún crees en la Navidad?

Una preciosa historia para devolvernos el espíritu de la Navidad: Polar express

Cuento de Navidad para niños
Cartel de la película Polar Express

El hermano de Sara estaba muy enfadado: esa Navidad, no quería regalos, ni dulces. No quería celebrar nada. El pequeño, de 8 años, había dejado de creer en Papá Noel y en la Navidad, y sentía un gran rechazo por estas fiestas. 

Pero en la noche del 24 de diciembre, ocurrió algo asombroso: un gran estruendo despertó al niño. Cuando se levantó, no podía creer lo que estaban viendo: junto a su casa acababa de parar un enorme tren. Pero… ¿de dónde había salido? ¿Y a dónde iba? ¡Si por allí no pasaba ningún tren!

Un enérgico y alegre revisor le llamó:

– Venga, venga, que el tren está a punto de partir. No tenemos todo el día… ¡Los billetes!

– ¿Billetes?- contestó atónito el niño. Entonces, se metió el la mano en el bolsillo de la bata, en donde había un enorme agujero,  y comprobó que tenía un billete…

– Pero… ¡Tengo un billete! ¿Cómo ha llegado hasta aquí?- Y sin entender nada, el niño héroe, como le llamarían más tarde, se subió sin rechistar a ese extraño expreso de medianoche. 

Los pasajeros del extraño Expreso Polar de la Navidad

El niño héroe miró asombrado al interior del vagón. No estaba solo, allí había más niños, más o menos de su edad. Cada uno, con sus circunstancias personales: había un niño con unas enormes gafas de gruesos cristales que parecía saberlo todo. Tanto es así, que le llamó ‘Sabelotodo’; También una niña muy simpática con la que enseguida entabló amistad. Y el último en subirse, fue un niño muy pobre, que se llamaba Billy, y llegaba vestido con la ropa sucia y hecha jirones.

Pronto descubrió que el tren se dirigía al Polo Norte, y que el objetivo era llevar a todos esos niños a conocer al mismísimo Santa Claus. Sin embargo, el camino no sería fácil. Tendrían que pasar muchas aventuras. Entre ellas, el momento en el que el tren queda varado en medio del hielo. Cuesta trabajo, pero al final, gracias al trabajo en equipo, y al fantasma de un vagabundo llamado ‘Rey del Polo Norte’, consiguen llegar a tiempo. 

La última aventura al llegar al Polo Norte

El tren consiguió llegar al Polo Norte a su hora, pero Billy, el niño pobre, no quería bajar, y tanto el niño héroe como su amiga, tuvieron que volver al vagón para convencerlo. En ese momento, el vagón se desenganchó y se dirigió a toda velocidad hacia la zona de los duendes que trabajaban en los regalos navideños. El vagón se detuvo con estrépito junto a uno de los almacenes. Pero ya estaba vacío. Solo quedaban cinco duendes. El resto, ya se habían ido ala plaza para colocar los regalos en el trineo de Santa Claus

Al intentar salir de allí, los niños se cayeron en el enorme saco con regalos que Santa Claus debía repartir esa noche. Allí dentro descubrieron que también estaba con ellos ‘Sabelotodo’, que les había seguido.

– ¿Qué haces aquí?- preguntó el niño héroe.

No me iba a perder yo esta aventura. Estamos en el saco de Santa Claus- explicó Sabelotodo

– ¿Y tú cómo sabes que es el saco de Santa Claus? Ya te dije que Santa Claus no existe- contestó enfadado el niño héroe.

Y fue entonces cuando el saco comenzó a moverse y los niños, sin saber cómo, acabaron en medio de la plaza del Polo Norte, junto a un trineo cuyos cascabeles sonaban sin parar. Unos cascabeles que el niño héroe, sin embargo, no podía escuchar…

El niño héroe recupera el espíritu Navideño

Los niños salieron del enorme saco de juguetes en el que habían viajado hasta la plaza. Entonces vieron a unos duendes traer a los renos del trineo, que también llevaban preciosos cascabeles dorados. Uno de los cascabeles de Rudolph se cayó y aterrizó, rodando, junto a los pies del niño héroe. Él lo tomó entre sus manos y lo agitó… ¡no podía oírlo!

– No puedo escuchar el sonido del cascabel- dijo un tanto angustiado el niño héroe.

Y no puedes, porque no crees– contestó entonces con una profunda voz Papá Noel.  

El niño héroe no podía creerlo: ahí, frente a él, estaba Santa Claus, preguntándole si aún dudaba de su existencia. El niño, contrariado, no sabía qué decir. Y Santa Claus decidió conceder sus primeros regalos a los niños del Polar Express:

A ‘Sabelotodo’ le regaló más humildad; Al bueno de  Billy, le dijo que no encontraría mejor regalo que el de la amistad que acaba de hacer con los demás niños; Y a la amiga del niño héroe, el don de liderazgo. Y por último, al niño héroe, le preguntó que qué quería, y él le contestó que deseaba como regalo escuchar el cascabel. 

Santa Claus le regaló entonces el cascabel, pero el niño lo metió en el bolsillo de su bata, que tenía un gran agujero, y sin darse cuenta, lo perdió antes de subir al Polar Express para regresar al casa. Ya dentro del vagón, se dio cuenta, con tristeza, de que había perdido el regalo de Santa Claus. 

Pero al día siguiente, día de Navidad, su hermana Sara llegó muy sonriente con un pequeño regalo para él:

– Mira, ¡este paquete lleva tu nombre! 

-¿Para mi?- preguntó extrañado el niño. Al abrirlo, contempló ensimismado el pequeño cascabel que había perdido. Al agitarlo, escuchó con claridad su tintineo… ¡había recuperado el espíritu de la Navidad! Sus padres, que por supuesto, no escuchaban el sonido del cascabel, le miraron extrañados. Su hijo de pronto volvió a sonreír y sus ojos se llenaron de un brillo lleno de magia. 

Valores que transmite la historia de Polar Express

Con este cuento, basado en la película de Polar express, podrás trabajar todos estos valores con tu hijo:

La amistad como valor esencial.

– El trabajo en equipo y la solidaridad.

Creer en lo que no se ve. La fe.

El esfuerzo y la perseverancia para superar obstáculos.

La confianza en uno mismo

– El valor de la humildad.

Reflexiones sobre la historia de Polar Express para los niños

Con esta preciosa historia, puedes hablar con tu hijo sobre todos estos puntos:

La importancia de creer en lo que no se ve: No todo es tangible, y eso no significa que no exista. El amor no se puede tocar, pero sí se puede sentir. Esta historia nos anima a creer en la magia, en ilusionarnos por aquello que no podemos ver, pero sí sentir. Tal vez porque esa ilusión, esa magia, es capaz de transmitir una fuerza increíble y de hacernos creer en los sueños.

Es bueno saber mucho, pero sin perder la humildad: Uno de los niños que viajaban en el Polar Express, ‘Sabelotodo’, tenía un problema: sabía mucho pero quería utilizar sus conocimientos para quedar siempre por encima de los demás. Esta prepotencia hacía que el resto de niños quisieran alejarse de él. Santa Claus le concede el mejor regalo que pudiera recibir ‘Sabelotodo’: el valor de la humildad. De esta forma, seguirá sabiendo lo mismo pero usará sus conocimientos para ayudar a otros sin que éstos se sientan nunca inferiores a él.

El maravilloso don del liderazgo: la amiga del niño héroe es capaz de mantener la cabeza despejada en las situaciones más complicadas y tomar con rapidez una decisión, así como organizar a todos los demás en función de sus habilidades. El buen líder posee este don: es capaz de ver todas las virtudes de los demás y utilizarlas en beneficios del equipo.

La amistad es un grandísimo regalo: Sin duda, quien tiene un amigo, tiene un tesoro. Por eso, el regalo al niño más pobre del tren, Billy, no es dinero, sino unos buenos amigos que le acompañarán a partir de ese día, durante toda su vida. No podría haber recibido un regalo más valioso. 

Preguntas de comprensión lectora para tu hijo

Si quieres usar este cuento navideño para mejorar la atención y la comprensión lectora de tu hijo, puedes usar estas preguntas al finalizar la lectura:

1. ¿Por qué estaba enfadado el niño héroe esa Navidad?

2. ¿A dónde se dirigía el tren al que se subió?

3. ¿Qué otros niños viajan con él?

4. ¿Qué pasó cuando llegaron al Polo Norte?

5. ¿Por qué no escuchaba el niño héroe el sonido del cascabel?

6. ¿Qué dejó Santa Claus para el niño héroe en el árbol de Navidad?

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