Por qué debes alejarte de las personas envidiosas

Cómo reconocer a una persona tóxica que te envidia 

Seguramente hayas escuchado hablar de las personas tóxicas. Sí, existen, y no todas se manifiestan de la misma forma. Algunas se van instalando poco a poco en tu vida y se adueñan de tu espacio, como el humo, mientras que otras prefieren echarte sin más, destruir tu paz o apagar tu luz… como el veneno. Pongamos que entre estas últimas, las personas tóxicas que equivalen al veneno, están los envidiosos. Te explico por qué debes alejarte de las personas envidiosas y cómo reconocerlas

La diferencia entre un celoso y un envidioso

Cómo reconocer la envidia y diferencias con los celos

Imagina que en la Tierra, como en el espacio, hay estrellas, satélites y soles. Algunas personas brillarán tanto como el sol: son aquellas personas que se quieren, confían en sí mismas, tienen sueños, luchan por ellos, siguen su camino sin importar lo que piensen los demás, porque tienen claro qué camino elegir y qué herramientas utilizar. Y sobre todo, porque no tiene miedo al fracaso ( y si lo tienen, este no les detiene). 

Y luego están esas otras personas que, aún teniendo algo de luz, son incapaces de encontrarla, y en lugar de buscar cómo brillar más, se acercar a los soles en busca de su luz. Algunas se quedarán embobadas, observando a los soles, mientras sufren por dentro. Pero otras, buscarán la manera de apagar al sol. Su brillo les molesta. Estas son, sí, las personas envidiosas, satélites tristes y amargados que libran duras batallas internas… y externas.

Entre todas las personas tóxicas que existen, las envidiosas son quizás las más peligrosas. Sí, tal vez te parezca exagerado, pero lo entenderás en seguida… Antes, te explicaré la diferencia entre los celos y la envidia, porque muchos lo confunden, y por supuesto, no es lo mismo… Imagina que tienes dos hijos y a uno de ellos le regalan un globo. Pero solo tienen uno, y el otro hermano, se queda sin globo. El hermano del niño con el globo le mirará apenado o enfadado. Puede experimentar estos dos sentimientos:

1. Celos: El niño se sentirá triste, frustrado y quizás enfadado al ver cómo su hermano tiene un globo y él no. Pensará que es una injusticia y deseará tener uno como él. Así que lo más probable es que grite, llore y patalee para conseguirlo.

2. Envidia: Al ver que su hermano tiene un globo y él no, se sentirá engañado, y sobre todo dolido al ver a su hermano feliz por algo que él no tiene,  pero no buscará un globo, sino que pinchará o explotará el de su hermano para que éste no pueda disfrutar de él. 

Ya ves: en los dos casos, el niño sin globo sufre, pero en el primer caso, en el de los celos, buscará apagar su sufrimiento, mientras que en el segundo caso, en el de la envidia, buscará destruir aquello que hace feliz a su hermano. ¿Entiendes ahora por qué son tan peligrosas las personas envidiosas?

Cómo reconocer a una persona envidiosa

Si alguna vez tuviste un jefe o una jefa envidiosa sabrás lo que cuesta trabajar con alguien que te llega a minar psicológicamente para evitar que brilles demasiado. Una persona envidiosa viene a ser algo así como un maltratador: de vez en cuando te dirá que eres único… Pero por otro lado te estará regañando una y otra vez por pequeños errores que agrandará o que incluso se llegará a inventar con tal de hacerte sentir mal. Es así, su intención es que permanezcas ahí, junto a él, pero a su sombra, no sea que tu luz sea demasiado potente. 

Las personas envidiosas en realidad, son personas tristes que suelen compartir todas estas características: 

1. No confían en sí mismas:  Constantemente pedirán la opinión o la aprobación de otros. Tienen ideas, pero no confía en ellas. Así que busca las ideas de otros. Los envidiosos suelen ser personas mediocres que se pasan la vida buscando el talento de otros… En el fondo son personas muy infelices, porque no se puede ser feliz y envidioso al mismo tiempo. Son totalmente incompatibles.

2. Se acerca con halagos al que brilla para después ponerle límites: Al principio, el envidioso buscará la forma de acercarse a las personas que brillan. Así que si tienes cerca ‘merondeando’ a un envidioso… ¡enhorabuena!, porque eso significa que eres un sol, y que desprendes una luz muy intensa. Pero el envidioso no se quedará cerca sin más. Buscará absorber la luz del otro o bien, apagarla. Así que, en cuanto tú comiences a brillar más, el envidioso pondrá pegas, límites, inventará fallos, y todo para desmoralizarte. 

3. Tu felicidad le pondrá nervioso: Los envidiosos arden por dentro al ver al otro feliz, porque ellos no consiguen esa paz interior que irradian los que sí se sienten realizados. Así que es muy normal que si tienes cerca un envidioso y canturreas o das alguna muestra de felicidad, el envidioso se sienta tan ofendido, molesto e irritado, que incluso arranque en un ataque de furia o intente frenar tu canturreo o tu felicidad de alguna forma. 

Por qué debes alejarte de una persona envidiosa

Creo que después de leer todo lo anterior, te habrá quedado bastante claro por qué huir de una persona envidiosa. Por si acaso, lo resumo en estos puntos:

1. Porque es una persona tóxica. Y por lo tanto, no te aporta nada buena, más bien, te resta. Debes buscar personas que te hagan crecer y que sumen, nunca personas que te hagan sentir mal y que frenen tu crecimiento. 

2. Intentará acabar con tu felicidad. Sí, porque tu felicidad, esa que el envidioso no consigue alcanzar, le molesta. Y piensa que si tú no eres tan feliz, ella no se sentirá tan molesta. Gran error, por supuesto. 

3. Hará todo lo posible por evitar que crezcas. Es más, cada vez que rebases ese ´límite imaginario’ que el envidioso ha establecido para que no le superes, pondrá en marcha una serie de estrategias para hacerte perder reputación frente a los demás. En el caso de que se trate de un jefe directo, te hará saber que has hecho algo mal (aunque sea mentira), y lo hará público para que tus compañeros lo sepan. 

4. Te creará ansiedad e incertidumbre. Al final el envidioso consigue en parte su objetivo (quien la sigue…), porque, aunque no consiga apagar tu luz, sí creará estrés, ansiedad e incertidumbre, ya que no entenderás qué hiciste mal para que esa persona te trate así. 

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