Por qué el Facóquero es feo. Leyenda africana sobre la vanidad

Una leyenda sobre la vanidad para niños originaria de Mozambique

Esta leyenda africana explica por qué el Facóquero es feo. Se trata de un animal de la familia de los cerdos salvajes (similar al jabalí), muy común en África, que tiene la cara llena de verrugas y un cuerpo en forma de barril. Esta leyenda advierte a los niños (y a los adultos) acerca de la importancia de no ser vanidoso y engreído.

Una leyenda que advierte de los peligros de la vanidad: Por qué el Facóquero es feo

Leyenda sobre la vanidad para niños

Cuenta una antigua leyenda de Mozambique la historia de por qué existe allí un animal tan feo como el Facóquero. Resulta que este animal antes era muy hermoso, tal vez el más hermoso de la Sabana. Competía en belleza con el león. Tenía un hermoso rostro y él lo sabía. Precisamente ese era su principal problema: se veía tan guapo que no podía dejar de admirarse y presumir delante del resto de animales.

Cada vez que Facóquero se se acercaba a beber al lago, se pasaba un buen rato admirando su belleza. Y cuando veía a otro animal, le pedía que le observara, sin más. Y los demás animales, por supuesto, no tardaron en sentir una gran antipatía por alguien tan sumamente presumido.

Facóquero se creía que todos le debían respeto por ser tan guapo. Incluso llegó a echar de su madriguera a un oso hormiguero para construir allí su hogar. Definitivamente, el resto de animales no le podía ni ver.

El día en que Facóquero recibió una lección

Un día, Facóquero salió de su madriguera para beber agua en el lago. Justo en ese momento pasaba por allí un puercoespín, que estaba muy cansado y tenía mucho sueño. Y al ver que Facóquero dejaba vacía su madriguera, decidió meterse dentro para echar una ‘siestecita’.

Facóquero por su parte, llegó al lago, y bebió después de haber desayunado en abundancia. Estaba feliz, contemplando el reflejo de su hermosura, cuando vio acercarse a un león. En ese momento, que él se creía el más guapo, se rió del otro animal, que acaba de levantarse de su siesta y tenía el pelo enmarañado.

– ¡Ja,ja,ja!- rió con estrépito el Facóquero- ¡Mira cómo tienes la melena, león! ¡Da pena verte!

Al león no le hizo ninguna gracia el comentario jocoso de Facóquero. Ya estaba harto de sus impertinencias, así que ni lo dudó: de un gran salto, se lanzó a perseguir al Facóquero, quien se puso a correr como loco presa del terror.

Cuando Facóquero llegó a la entrada de su madriguera, se lanzó en plancha por el agujero sin pensar… y allí estaba el puercoespín durmiendo. Así que Facóquero se clavó todas sus púas en el rostro.

– ¡¡¡Aaaaah!!!- gritó dolorido Facóquero.

– ¡Ja, ja, ja!- rió entonces el león- Espero que esto te sirva de lección, vanidoso animal.

Facóquero tardó días en quitarse las púas del rostro. Pero más le dolió ver el resultado en el reflejo del agua: su rostro ahora estaba lleno de verrugas y cicatrices horribles.

Y desde entonces, Facóquero tiene ese aspecto tan horroroso, como castigo por su vanidad y prepotencia.

Valores que puedes trabajar con esta leyenda africana

Esta leyenda de Mozambique nos habla de estos valores:

El daño que puede hacernos la vanidad.

– Por qué no debemos creernos superiores al resto.

La importancia de la prudencia en todos nuestros actos.

– El valor de la humildad.

Reflexiones sobre la leyenda Por qué Facóquero es feo

La leyenda del Facóquero, además de ser una original explicación a la fealdad que le caracteriza, nos invita a reflexionar sobre todos estos temas importantes:

La vanidad termina por castigarnos: Y por eso es tan importante trabajar el valor de la humildad. La prepotencia no es una buena aliada de las relaciones sociales. Nadie quiere tener cerca a un vanidoso que no deja de presumir y sentirse mejor que los demás. Al final, el vanidoso se quedará solo y cuando necesite ayuda, no la encontrará. Apuesta por tanto por la humildad. Una opción mucho más sabia.

Por qué siempre debemos usar la prudencia: Si el Facóquero hubiera mirado antes en su madriguera antes de lanzarse en plancha, no se hubiera topado con las púas del puercoespín. El miedo a ser alcanzado por el león anuló la parte de prudencia que siempre debemos llevar con nosotros. Siempre alerta. No bajes la guardia.

Quien ríe el último, ríe mejor: El león se dio por satisfecho al ver que el Facóquero estaba lleno de púas. Después de que este animal se estuviera riendo del resto de animales, al fin recibió una lección. Y es que nunca puedes reírte de nadie porque al final esa persona terminará por reírse de ti.

Preguntas de comprensión lectora para los niños

También puedes usar esta leyenda africana para mejorar la atención y comprensión lectora de tu hijo. Utiliza para ello estas preguntas al finalizar la lectura:

1. ¿Por qué les caía tan mal el Facóquero al resto de animales?

2. ¿Qué hizo el puercoespín al ver que el Facóquero abandonaba su madriguera?

3. El Facóquero se metió con el león y luego éste le persiguió. ¿Qué hizo Facóquero al llegar a la entrada de su madriguera?

4. ¿Qué le pasó a Facóquero al entrar a su madriguera?

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