Sherlock Holmes y la excursión de campamento. Fábula moderna para pensar

Fábula corta para adolescentes y adultos sobre la lógica y el sentido común

Te ofrecemos una fábula moderna muy corta y divertida con la que podrás reflexionar sobre la complejidad de nuestras ideas ante lo más simple. Sherlock Holmes y la excursión de campamento ofrece una situación cómica con un trasfondo metafísico que te ayudará a pensar en la cantidad de veces que buscamos caminos más complejos olvidando los más elementales.

La divertida fábula de Sherlock Holmes y la excursión de campamento

Sherlock Holmes y la excursión de campamento, una fábula corta sobre el sentido común

Sherlock Holmes y el Dr. Watson fueron a un viaje de campamento. Después de una buena comida y una botella de vino se sintieron cansados y se fueron a dormir a su tienda de campaña. Algunas horas después, Holmes se despertó y le dio un codazo a su fiel amigo.

– Watson, mira al cielo y dime lo que ves.

Watson respondió:

– Veo millones y millones de estrellas.

– ¿Y qué te dice eso?- insistió Holmes.

Watson reflexionó por un minuto y respondió:

– Astronómicamente, me dice que hay millones de galaxias y potencialmente miles de millones de planetas. Astrológicamente, observo que Saturno está en Leo. Por cierto, deduzco que la hora es aproximadamente las tres y cuarto. Teológicamente, puedo ver que el Señor es todo poderoso y somos pequeños e insignificantes. Meteorológicamente, sospecho que tendremos un hermoso día mañana… ¿Qué te parece?

Holmes se quedó en silencio por un minuto. Luego dijo:

– Watson, idiota, alguien ha robado nuestra tienda.

Moraleja: ‘Antes de buscar la respuesta más compleja, usa el sentido común’

Reflexiones sobre la fábula moderna de Sherlock Holmes y la excursión de campamento

Está claro que tendemos a complicarlo todo hasta tal punto de olvidar la simplicidad de las cosas. El pensamiento lógico invita a usar el sentido común, frente al pensamiento analítico que busca incansablemente una respuesta compleja a todo:

El pensamiento analítico de Watson: en esta historia, Watson busca complejas respuestas a la sencilla pregunta de su amigo. Es más, como está tan concentrado en los detalles y diferentes respuestas de lo que ve, olvida lo más importante y simple. Es como cuando una persona con hipermetropía intenta mirar un paisaje. será capaz de ver todo lo que está más lejos, e incapaz de observar con nitidez lo que tiene al lado.

No olvidemos nunca el sentido común: en lugar de intentar buscar respuestas complejas para todo, antes deberíamos dar una vuelta por nuestro sentido común. Lo más simple nos lo dice precisamente él. A menudo lo obviamos y pasamos de largo, buscando respuestas complejas.

Recordemos cómo lo hacen los niños: ¿te has fijado en cómo razona un niño? No busca respuestas complejas porque aún no tiene herramientas para hacerlo. Por el contrario, es capaz de ver aquello que a los mayores se les escapa… lo más simple. Por eso nos sorprenden tantas veces con sus respuestas tan claras y obvias, respuestas que muchos de nosotros no somos capaces de pensar. No olvidemos pensar como los niños y observarlo todo sin tantos prejuicios. Echemos un primer vistazo de forma global usando la lógica, no la analítica.

Otras fábulas modernas que te harán pensar y reflexionar

Existen fantásticas fábulas modernas que nos ayudan a reflexionar sobre aspectos importantes de la vida. Aquí tienes algunos buenos ejemplos:

Cuánto pesa un vaso de agua: Una profesora de psicología demostró a un grupo de personas cómo podían calcular el peso de su ‘estrés’. Para ello, uso una metáfora, la del vaso de agua. No te pierdas esta increíble fábula.

La brizna: esta fábula del famoso Khalil Gibran nos habla de todas esas veces que tendemos a ver la paja ene l ojo ajeno antes de buscar la viga que tenemos en el nuestro. Cuando lo de otros nos molesta es porque no nos pusimos en su lugar… es decir, por falta de empatía.

El país de las cucharas largas: esta historia de Jorge Bucay nos invita a reflexionar acerca de la importancia de ser solidarios y mostrar empatía con los demás. De hecho, ayudar a otros nos beneficia también a nosotros. Lo entenderás mejor después de leer esta historia.

Las dos hormigas: a veces nos volvemos perezosos y no queremos cambiar nuestra posición por miedo a los cambios. Es decir, por miedo a perder lo que tenemos al intentar mejorar nuestra situación. Pero, ¿sabes lo que te pierdes por no intentarlo? Descúbrelo con esta fascinante historia.

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