Un juego de dados. Cuento para niños sobre la honestidad

Un cuento infantil con valores sobre la necesidad de no hacer trampas

‘Un juego de dados’ es un fantástico cuento budista sobre la importancia de no hacer trampas en los juegos. Se trata de un cuento para niños sobre la honestidad y la amistad con el que podrás reflexionar junto a tu hijo.

Un cuento para niños sobre la honestidad: Un juego de dados

Cuentos con valores para niños

Existía en la ciudad india de Benarés un hombre al que le gustaba mucho jugar a los dados. Se llamaba Apu, y el amigo con el que jugaba a diario, Amir. Pero a la hora de jugar, ambos se comportaban de forma diferente: mientras que Apu cumplía todas las normas y nunca se enfadaba si perdía, a Amir le costaba mucho perder, y no dudaba en hacer trampas siempre que podía.

Amir se escondía algunas veces un dado en la boca, debajo de la lengua, para deshacerse de él cuando su amigo no le veía. Y cuando iba ganando, le encantaba dejarlo bien claro delante de Apu:

– Eh, Apu… ¡menuda paliza que te estoy dando, ¿eh?- le decía muchas veces, para decepción y asombro de su amigo.

Pero Apu se cansó y pensó en la forma de dar una lección a su amigo Amir.

La lección de Apu a su amigo tramposo

Apu preparó una mezcla de especias muy picante, y sumergió los dados en ellas. Los mantuvo una noche entera allí para que se impregnaran bien con el picante. A la mañana siguiente, Apu los observó con satisfacción: como los dados eran amarillos, no se notaba la mezcla. A simple vista parecían dados normales.

Así que ese día, Apu se fue como de costumbre a jugar a los dados con su amigo Amir.

Al principio no sucedió nada, porque Amir iba ganado y era feliz. Pero en una de las rondas la suerte cambió, y Apu comenzó a ganar. Al infeliz de Amir se le ocurrió probar con su truco de siempre, y se metió un dado en la boca. A los pocos segundos comenzó a ponerse rojo y a hacer gestos con la mano. Entre dientes, intentaba decir:

– ¡Ayiuuugaaa!

– ¿Qué dices, Amir, que no te entiendo?- dijo entonces Apu.

– Ayiujaaaa!- intentaba decir con el dedo bajo la lengua y la boca ardiendo Amir.

Entonces, Amir no pudo más del picos y el quemazón que sentía y se sacó el dado de la lengua.

– ¡Ayudaaa! ¡Me quemo!- consiguió decir al fin.

Y su amigo, que tenía preparado un brebaje para calmar el pico, le dio a beber el antídoto. Amir le miró con sorpresa, y al entender que lo había preparado todo, dijo:

– ¿Por qué me hiciste esto, amigo?

– Porque hacías trampas y quería que entendieras que entre los amigos no se puede ser desleal- Contestó Apu con calma.

– Pero si solo es un juego… – intentó defenderse Amir.

– Sí, es un juego, pero la lealtad debe existir en todo momento. Si no eres capaz de cumplir con ella jugando, ¿cómo sabré que luego en las cosas importantes no harás lo mismo?

Valores de este cuento popular con los que podrás trabajar

Con este cuento indio, podrás trabajar con tu hijo estos valores:

El valor de la honestidad.

La amistad.

Empatía.

Reflexiones sobre el cuento ‘Un juego de dados’ para los niños

A muchos niños les cuesta mucho perder en los juegos ( y a muchos adultos también). No es fácil asumir una derrota, pero es necesario aprender a respetar las normas y asumir que a veces se gana y otras veces se pierde. Más aún cuando el juego es entre amigos, porque en este caso, la honestidad es un valor clave para no echar a perder la amistad:

Entre los amigos no puede haber celos ni competitividad: Los celos y la competencia no se llevan bien con la amistad. Entre los amigos debe existir juego limpio y honestidad. Lo que Apu le dice a su amigo al explicarle por qué decidió darle una lección es cierto: si un amigo no es capaz de mostrar lealtad en el juego, menos aún lo hará en las situaciones más complicadas.

No hagas con otros lo que no te gustaría que te hicieran a ti: Piensa bien… ¿a ti te gustaría que te ganaran con trampas? No, ¿verdad? En este caso, utiliza la empatía para ponerte en el lugar del otro, de la persona que pierde por culpa de las trampas. No es justo, ¿verdad? Si eres capaz de utilizar la empatía, te costará más hacer trampas y ser desleal con un amigo.

Confía en ti y gana por tus propios méritos: Al final, hacer trampas significa hacerte trampas a ti mismo. No ganas de forma justa, no ganas por tus habilidades. No puede haber un triunfo más amargo que ese, ¿no crees? Será mucho mejor perder luchando de forma limpia, respetando las normas y al contrario, que ganar haciendo trampas.

Ayuda a tu hijo a entender el mensaje de este cuento popular indio con estas preguntas de comprensión lectora

Puedes aprovechar este cuento para mejorar la atención y la comprensión lectora de tu hijo. ¿Sabes cómo? Haz algunas preguntas de comprensión lectora. Estas pueden servirte:

1. ¿A qué le gustaba jugar a Apu con su amigo Amir?

2. ¿Por qué se enfadó Apu con su amigo?

3. ¿Qué hizo Apu para dar una lección a su amigo?

4. ¿Funcionó su plan? ¿Entendió su amigo qué hacía mal?

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