El ciervo y el cervatillo. Fábula sobre el miedo para niños

Una fábula de Esopo sobre el miedo y la humildad

‘El ciervo y el cervatillo’ es una fábula sobre el miedo para niños, escrita por el popular fabulista griego Esopo. Con esta fábula, tu hijo entenderá que el miedo no es exclusivo de los niños ni característica de los más débiles, sino que es una emoción que afecta por igual a todos.

Una fantástica fábula sobre el miedo para los niños: El ciervo y el cervatillo

Fábula sobre el miedo de Esopo para niños

Vivían en el bosque, felices, unos cuantos ciervos. El jefe de la manada era grande, fuerte y con unos grandes cuernos. Su hijo, un pequeño cervatillo de ojos alegres y graciosas pecas en el rostro, le admiraba. No conocía a ningún ciervo de tal envergadura, ni tan valiente y sabio.

El cervatillo acompañaba a su padre a todas partes, para verle buscar comida, desenvolverse entre el resto de animales… y aprender de él todo lo necesario para crecer igual de fuerte y sabio que él.

El cervatillo descubre la debilidad de su padre

Sin embargo, el cervatillo se dio cuenta de una cosa: su padre no temía a los animales más fuertes, sabía cómo escapar de ellos; era astuto y además localizaba siempre la mejor comida para él. Su padre le contaba increíbles historias y siempre tenía buenos consejos para todos. Y sin embargo, cada vez que escuchaba el ladrido de unos perros, salía huyendo.

El cervatillo, extrañado de esta reacción, un día le preguntó:

– Papá- dijo el cervatillo-, te estado observando y me gustaría preguntarte algo.

– Dime, hijo, puedes preguntar lo que quieras- contestó su padre.

– Te he visto escapar de animales muy grandes, y encontrar solución a los problemas de muchos de nuestros compañeros. Sin embargo, cada vez que escuchas el ladrido de un perro, sales corriendo muerto de miedo. ¿Por qué?

– No existe ninguna razón, hijo mío- contestó su padre- Simplemente, escucho sus ladridos y salgo corriendo. No sé explicarte el por qué. Les tengo miedo.

Y el cervatillo entendió lo que su padre quería decir.

Moraleja: Ninguna razón, por buena que sea, podrá cambiar el ánimo temeroso.

Qué conseguirás trabajar con esta fábula de Esopo

Con esta fábula trabajarás:

El miedo afecta a todos por igual, sin importar condición, edad o complexión.

El miedo no atiende a razones.

– El miedo es una emoción que nos advierte de un peligro. Es necesaria.

El valor de la humildad.

Reflexiones sobre la fábula ‘El ciervo y el cervatillo’ para los niños

El miedo como emoción universal: El miedo, esa emoción universal que no entiende de idiomas, edad ni condición. Ese sentimiento que nos hace saltar, como un resorte, que nos paraliza, que consigue acelerar el corazón.

La razón y el miedo: Esta emoción, el miedo, ya lo vemos en esta fábula, afecta hasta al más valiente, al más fuerte, y de una forma totalmente irracional. Por que el miedo, sí, adormece la razón, la deja fuera de combate.

El miedo y la humildad: Además, en esta ocasión, la fábula de Esopo también nos habla de humildad, ya que es el propio jefe de los ciervos, el más fuerte y poderoso, quien asume y reconoce con humildad que él también tiene miedo. Podría haberse agarrado al orgullo de ser el jefe y haber mentido. Prefirió ser sincero y ‘destapar’ sus miedos.

La prudencia parte del miedo: Sin embargo, con esta fábula podemos extraer muchas otras reflexiones acerca del miedo. No solo debemos quedarnos en que es una emoción muy poderosa que afecta a todos por igual, y que sí, es totalmente irracional. El miedo también es necesario, porque nos ayuda a permanecer alerta, a ser precavidos, a obrar con prudencia.

Por qué el miedo es necesario

Si te fijas, hay una segunda lectura en esta fábula de Esopo. El ciervo, fuerte y admirado por todos, reconoce sentir un miedo atroz ante unos animales más pequeños y débiles que él. Pero en el fondo, el ciervo no teme a los perros, sino a las personas que van con ellos por el bosque: los humanos.

A quien en realidad teme el ciervo es a los cazadores. Y el miedo le avisa del peligro que realmente corre. Por eso, aunque el miedo sea una emoción bastante molesta, y a pesar de que a veces nos parezca que realmente no debería existir, en realidad nos está haciendo un gran favor.

El problema llega cuando no somos capaces de controlar el miedo, cuando en lugar de pensar: sí, siento miedo porque puede que haya un peligro o algo que me puede hacer daño, nos dejemos llevar por el pánico y nos quedemos totalmente paralizados.

El miedo es necesario, sí. Lo único que debemos conseguir es dominarlo.

Preguntas de comprensión lectora para los niños

También puedes usar esta fábula para mejorar la atención y comprensión lectora de tu hijo. Puedes hacer algunas preguntas al finalizar la lectura. ¿Qué tal si utilizas estas?

  1. ¿Cómo era el padre del cervatillo? Intenta describirlo.
  2. ¿Qué cualidades tenía el jefe de los ciervos?
  3. ¿A qué tenía miedo el padre del cervatillo?
  4. ¿Qué miedos tienes tú? ¿Piensas que te advierten de algún peligro?

 

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