El conejo de la luna. Leyenda azteca para niños sobre la humildad

Una asombrosa leyenda sobre la humildad para los niños

Cuentan las leyendas historias realmente sorprendentes. Algunas, intentan explicar hechos insólitos de la naturaleza. Por ejemplo… ¿Te has fijado alguna vez en esa extraña mancha de la luna que parece un conejo? Tiene su explicación. Los aztecas tejieron una leyenda en torno a ella.

Descubre ‘El conejo de la luna’, una adaptación de una leyenda azteca para niños. Por supuesto, también transmite una enseñanza: la bondad y la humildad deben ser premiadas. No te pierdas esta preciosa leyenda sobre la humildad.

El conejo de la luna, una leyenda azteca para niños sobre la bondad y la humildad

El conejo de la luna, una preciosa leyenda azteca

Cuenta una leyenda azteca que hace mucho, pero muchísimo tiempo, andaba el dios Quetzalcóatl  bastante aburrido. Los aztecas tenían muchos dioses, y Quetzalcóatl era un dios muy bondadoso.

El aburrimiento le llevó al dios maya a pensar: ¿y si viajo por el mundo transformado en hombre? Y eso hizo: el dios Quetzalcóatl se convirtió en hombre y bajó a la Tierra. 

Y andando y andando por el mundo, comenzó a tener hambre. De hecho, llevaba todo el día andando y no había probado bocado. El sol se puso, la luna y las estrellas iluminaron el cielo.

El dios se sentó a descansar y de pronto vio a un conejito grisáceo que entraba en su madriguera a comer.

– Eh, conejito, ¿qué comes?- le preguntó el dios.

– Un poco de zacate (hierba de pasto) que encontré- contestó él- Si quieres, puedo compartirlo contigo.

– Oh, gracias, conejito, pero yo no como zacate.

El conejo vio que estaba realmente hambriento y muy cansado…

– ¿Y entonces, qué comerás?

– Nada- contestó Quetzalcóatl.

– Pero… ¡morirás de sed y hambre!

– Así será…

– No, eso no  puede ser- dijo de pronto el conejito-. Si quieres, puedes comerme. Yo solo soy un conejo, y tú eres un hombre. Si tienes hambre, debes comerme.

Entonces, el dios Quetzalcóatl, impresionado por la bondad y humildad del conejo, le tomó entre sus brazos, le acarició y le alzó muy alto. La luna lucía muy redonda y blanca. El dios bondadoso miró la luna y luego al conejito y dijo:

– Tú solo serás un conejo, pero tienes un corazón más bondadoso que el de muchos humanos. A partir de ahora, serás ejemplo para todos. Tu imagen quedará grabada en la luna y así, cada vez que los humanos la miren, recordarán tu enorme gesto.

De forma casi inmediata, la imagen del conejito quedó grabada en la luna. El dios Quetzalcóatl dejó al conejo en su madriguera y decidió volver a su mundo, satisfecho al comprobar que hasta los animales más insignificantes tenían un gran corazón.

Escucha el relato de la leyenda El conejo de la luna

También puedes escuchar este relato, narrado. Solo tienes que dar al play en este reproductor:

Valores que podrás trabajar con esta leyenda azteca

Con esta leyenda trabajarás:

– Qué es la humildad.

– El verdadero sentido de la bondad.

– Las buenas acciones son recompensadas.

Reflexiona con tu hijo sobre la leyenda mexicana de ‘El conejo de la luna’

Las leyendas a veces son historias increíbles y fantásticas, pero transmiten un mensaje, una serie de valores o por qué no, una explicación llena de imaginación de hechos insólitos que escapan a nuestra razón. Las leyendas son parte muy importante de la cultura de un lugar.

La humildad no es infravalorarte, sino asumir el lugar que te corresponde: Es decir, que la humildad no consiste en sentirse inferior a nadie, ni tampoco superior. Supone saber que siempre habrá quien esté por debajo y otros por arriba. Recordar que si estás arriba, en otro momento estuviste abajo. En este caso, el conejo asumió que en la cadena dela vida, él estaba por debajo del hombre.

La bondad implica sacrificio: Ser bondadoso no es sencillo, sino que supone un esfuerzo y muchas veces, un sacrificio. No es fácil ser generoso, porque implica dar lo que más nos cuesta dar, ni tampoco ser solidario, porque te exige sacrificar tu tiempo o bienes que aprecias. El protagonista de esta leyenda se entregó por completo para salvar la vida del dios.Sin duda, no hay mayor sacrificio.

Algunas preguntas para saber si tu hijo entendió la leyenda

En esta ocasión, la leyenda llega de la antiquísima civilización azteca (aunque en muchos lugares se piensa que la leyenda es maya). Usa esta interesante leyenda mexicana para mejorar la concentración y la comprensión lectora de tu hijo. ¿Habrá entendido el mensaje de este relato? ¿Habrá entendido el gesto de humildad del conejo, al situarse en la escala de la Naturaleza por debajo de los humanos? ¿Y el gesto de bondad al ofrecer su vida para que el humano no muriera? Puedes ayudarle con estas preguntas:

1. ¿Por qué se quiso transformar en humano el dios Quetzalcóatl?

2. El dios maya decidió bajar a la Tierra. ¿Qué hizo allí?

3. ¿Qué comía el conejito?

4. El conejito habló con el dios. ¿Qué le dijo?

5. ¿Qué hizo el dios Quetzalcóatl al ofrecerse el conejo para que no muriera de hambre?

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2 comentarios en “El conejo de la luna. Leyenda azteca para niños sobre la humildad”

  1. Buenas tardes.
    La leyenda es hermosa, pero contiene información errónea, ya que señala que es maya cuando es azteca. El dios Quetzalcóatl fue el dios de la sabiduría (entre otras cosas) para los mexicas, antiguos habitantes del Valle de México.

    • ¡¡Hola!! Muchísimas gracias por la apreciación. Es cierto, el dios Quetzalcóatl se conocía así en la cultura azteca. Los mayas le conocían como Kukulkán. La leyenda del conejo no está muy claro si procede de la cultura maya o azteca, pero si mencionan a Quetzalcóatl, es más razonable situarla en la azteca. ¡Muchas gracias!

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