El lobo y la oveja. Fábula para niños sobre la sinceridad

Una fábula de Esopo sobre la importancia de decir la verdad

‘El lobo y la oveja’ es una fábula de Esopo que habla a los niños de la importancia de decir lo que pensamos sin más, es decir, de ser sinceros. Descubre qué le sucedió a la oveja al encontrarse con el lobo y cómo consiguió librarse de él en esta fantástica fábula repleta de valores.

Una fábula de Esopo sobre la sinceridad: El lobo y la oveja

Fábula de Esopo para niños

Había en un monte un lobo muy fiero e insaciable. Todos los animales le temían, porque no tenía piedad ni compasión. Además, le encantaba atemorizar a todos, así que, en cuanto le sentían cerca, todos los animales salían despavoridos.

Un día, el lobo salió a cazar, como de costumbre, , pero a mitad de camino se encontró con una suculenta pieza de ciervo que unos cazadores habían dejado olvidada. El lobo pensó:

– ¡Qué buena suerte! Con esta pieza ya habré comido para varios días.

Y sin pensárselo más, devoró con mucha rapidez la pieza entera del ciervo. Y así, con la barriga bien llena, continuó paseando por el monte.

Entonces se encontró con una oveja muy despistada que estaba pastando plácidamente en la hierba. Al ver al lobo, la oveja se quedó totalmente paralizada. En seguida se dio cuenta de que era el terrible lobo del que todas sus compañeras le habían hablado.

Y el lobo, por instinto, se lanzó a por la oveja y la dejó totalmente inmovilizada en menos de un segundo. Sin embargo, una vez encima de ella, pensó:

– ‘El caso es que no tengo nada de hambre. Es más… me duele la barriga de todo lo que he comido. Si me como esta oveja, tendré una terrible indigestión. Pero por otro lado… no puedo liberarla así sin más… ¡qué será de mi reputación! Ya lo tengo… le propondré un trato...’.

Y así, sin soltar a la oveja del todo, dejó un poco de espacio y le dijo:

– Mira oveja, hoy es tu día de suerte. He pensado que voy a liberarte si eres capaz de decirme tres deseos que sean inteligentes y me consigan convencer de por qué debo liberarte…

– Oh, vaya- contestó sorprendida la oveja. Al fin tenía un hilo de esperanza de salir de esa situación con vida- Claro, veamos… tres deseos… Los tengo bastante claros. El primero es no haberte encontrado hoy… 

– Sí, un gran deseo, y muy inteligente por tu parte- dijo el lobo.

– Mi segundo deseo sería: De haberte encontrado hoy, estaría bien que fueras ciego…

– Vaya, sí, no está mal… así no podría verte y te hubieras escapado- añadió el lobo.

– Y mi tercer y último deseo- dijo la oveja- es que todos los lobos del planeta os llevéis un merecido castigo por todas las ovejas que os habéis comido hasta ahora.

– ¡Ja,ja,ja! ¡Qué osada, valiente y sincera que eres, ovejita! Me parece que acabas de ganarte algún día más de libertad. Eres libre.

Y con esto, la ovejita se alejó radiante de felicidad y el lobo se marchó a descansar.

Moraleja: La mejor respuesta siempre es la verdad

Valores que transmite esta fábula de Esopo

Esta fábula habla a los niños de estos valores esenciales:

La sinceridad como un valor que puede sacarte de algún apuro.

El ingenio es esencial para resolver problemas.

La prudencia es buena consejera.

Reflexiones sobre la fábula el lobo y la oveja para los niños

Esta fábula corta de Esopo nos ayuda a reflexionar sobre temas tan interesantes como estos:

Di siempre la verdad en momentos difíciles: Al final, la mentira termina por estropear todo, eso es así. Puede que en un principio nos saque de algún compromiso delicado, pero a la larga, será mucho peor. Lo mejor es siempre ser sincero, que es también una forma de demostrar valentía y confianza en uno mismo. La oveja demostró ser valiente y dijo al lobo todo lo que pensaba, sin ocultar nada. El lobo valoró el coraje de la oveja y lo recibió como un gesto de inteligencia por su parte.

La prudencia del lobo: El lobo podía haberse comido a la oveja sin más. Su instinto, de hecho, hizo que se lanzara a por ella sin pensar. Pero el sentido de la prudencia le habló: ‘si te comes esa oveja, tendrás una indigestión’. Así que el lobo hizo bien en hacer oídos sordos esa vez a sus impulsos y hacer caso a la razón, que le habló por medio de la prudencia.

Ante un problema, no uses la fuerza, sino el ingenio: La inteligencia no consiste en atesorar información y acumularla en algún rincón de la memoria, sino es ser capaces de resolver problemas y adaptarnos a los cambios mediante el ingenio. Encontrar respuestas y soluciones, escapar de un problema y llegar a resolverlo, es propio de alguien muy inteligente.

Preguntas de comprensión lectora para los niños

Si utilizas esta fábula para mejorar la atención y comprensión lectora de tu hijo, te vendrán muy bien todas estas preguntas, que puedes hacer al terminar la lectura:

1. ¿Por qué estaba lleno el lobo?

2. El resto de animales conocían muy bien al lobo. ¿Qué pensaban de él?

3. ¿Qué hizo el lobo al ver a la oveja pastando?

4. ¿Por qué no quería comerse el lobo a la oveja?

5. El lobo al final dejó libre a la oveja. ¿Qué dijo la oveja que convenció al lobo?

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