El señor, el niño y el burro. Cuento para niños sobre la confianza en uno mismo

‘El señor, el niño y el burro’ es un cuento popular de México que nos habla de por qué no debemos dejarnos llevar constantemente por lo que digan los demás, y sí debemos ser más firmes con lo que creemos.

El cuento es muy popular en muchos países de América Latina, y nos advierte del problema que supone querer contentar a todos al mismo tiempo.

Un cuento popular de México sobre la confianza en uno mismo: ‘El señor, el niño y el burro’

Venían por un camino un señor con su hijo, que tenía unos 11 años de edad. También les acompañaba un burro, que el hombre utilizaba todos los días para cargar leña. Sin embargo, en ese momento el burro ya no tenía que cargar ningún peso, y como el hombre estaba muy cansado, se subió al burro.

Al cabo de un rato, pasaron cerca de un grupo de personas, que se quedaron mirando al hombre y al niño y dijeron una vez que pasaron:

– ¡Qué hombre tan egoísta! Él tan cómodo en el burro y el pobre niño andando… ¡Menudo caradura!

Así que el hombre, abochornado, se bajó del burro y le dijo a su hijo que subiera él. Anduvieron así un buen trecho hasta que se encontraron con otro grupo de personas que les miraron de arriba a abajo y murmuraron:

¡Qué niño tan malcriado! Su pobre padre, ya mayor, andando y él tan cómodo en el burro…

Así que  el hombre le dijo al niño que bajara del burro y comenzaron a andar, los dos, detrás del animal.

En esto que se encuentran con otro grupo de personas que dijeron:

¡Menudo par de tontos! Los dos andando detrás del burro, que va la mar de descansado. ¿Es que a ninguno se le ocurre subir para ir más cómodo?

Y el hombre decidió que debían montar los dos en el burro: su hijo delante y él detrás. Y así anduvieron un rato hasta que otro grupo de personas dijeron:

¡Qué barbaridad! ¡Pobre animal! ¿No ven lo cansado que está para cargar con los dos?

El hombre pasó de largo, se encogió de hombros y dijo a su hijo:

– Ya ves, hijo… ¿ves como nunca hay que hacer caso de lo que digan los demás?

Reflexiones sobre el cuento mexicano ‘El señor, el niño y el burro’ para los niños

Con este cuento trabajarás:

– Permanecer firmes en lo que hacemos y no cambiar constantemente de opinión es reflejo de autoridad y confianza en uno mismo.

– No hagas caso de lo que digan los demás. Lleva a la práctica tus propias ideas.

Nunca agradarás a todos. Posiciónate por una idea y defiéndela, sin cambiarla según lo que digan otros. No cambies constantemente tu decisión.

– Hay que escuchar y dejarse aconsejar, pero siempre en última instancia, debes hacer lo que creas oportuno.

Tomar nuestras propias decisiones, sin dejarnos influir tanto por los demás, es importante para construir una personalidad fuerte y ganar en seguridad y confianza en uno mismo.

Otra de las lecturas que se pueden hacer de este famoso cuento tan popular en América Latina es que nunca vamos a contentar a todos. Por eso es mejor decantarse por una idea u otra, pero propia.

Mantenerse firme en una decisión una vez tomada, es reflejo de honestidad con uno mismo, es decir, de confianza. Esto, ante los demás, inspira respeto. Por eso es mejor defender una idea que no dejarse llevar constantemente por las ideas de otros.

Por último, también puedes usar este cuento para mejorar la atención y comprensión lectora de tu hijo. Utiliza para ello estas preguntas:

  1. ¿Quién se subió el primero encima del burro?
  2. ¿Qué dijeron las personas al ver al padre encima del burro?
  3. ¿Al sentarse el niño después sobre el burro, qué dijeron otras personas?
  4. Después ambos caminaron, mientras que el burro iba sin carga ninguna… ¿qué dijeron entonces las personas?
  5. Al final, ambos se subieron al burro. ¿Qué dijeron entonces las personas?
  6. ¿Qué le dijo a su hijo el hombre?

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